GUÍA TÉCNICA DE TRANSICIÓN EN FUMADORES ADULTOS: DEL TABACO AL VAPEO (REDUCCIÓN DE DAÑOS)

El vapeo, cuando se utiliza exclusivamente como herramienta de sustitución para fumadores adultos, es una estrategia de reducción de daños significativamente menos tóxica que la combustión. No es inocuo, pero elimina la mayoría de las sustancias cancerígenas derivadas de la quema de materia orgánica.

La transición hacia una vida libre de combustión es un proceso de decisión consciente. No se trata de elegir un producto, sino de seleccionar la herramienta más adecuada para gestionar la dependencia, priorizando siempre la reducción de daños y la salud a largo plazo.

1. La elección del dispositivo: Calidad y fiabilidad

Para un gran fumador (20+ cigarrillos/día), el dispositivo debe ser fiable y consistente. Un mal equipo lleva al fracaso y a la recaída en el tabaco.

Sistemas de Pods: Son la recomendación estándar para iniciarse. Busque dispositivos con cartuchos (pods) que utilicen resistencias de malla (mesh coils), que ofrecen mejor reproducción de sabor y durabilidad.

Gestión de consumibles: Para minimizar fallos, elija marcas con altos estándares de calidad (en 2026 OXVA, Uwell, Geekvape). Compre los pods en cajas de varios y precintadas por el fabricante, no sueltos.

Regla de oro:

No mezcle líquidos diferentes en el mismo pod. Cada perfil de sabor debe tener su propio pod asignado; la mezcla de residuos de líquidos antiguos con nuevos crea perfiles aromáticos indeseados y acelera la degradación de la resistencia. El pod de líquido que no esté en el dispositivo se guarda hermético en una bolsita tipo Ziploc.

Respeto a la vida útil: Un pod tiene una vida útil finita. No estire su uso más allá de lo recomendado por el fabricante, incluso si parece seguir funcionando. El uso prolongado degrada el algodón interno, lo que puede generar partículas metálicas o subproductos por sobrecalentamiento.

• Cumplimiento Legal (Tpd/Regulación): Compre exclusivamente en tiendas especializadas. Esto garantiza que el producto cumple con las normativas sanitarias vigentes, minimizando riesgos asociados a sustancias no reguladas (como los lípidos presentes en productos ilegales/adulterados vinculados con casos de EVALI).

2. Profundidad neurobiológica y farmacológica

Para entender esta transición, es fundamental comprender la neurobiología subyacente. El cigarrillo convencional no es solo una entrega de nicotina; es un ritual sensorial altamente complejo que secuestra los circuitos de recompensa y los sistemas sensoriales del sistema nervioso periférico y central.

A. La Nicotina: El agonista selectivo

La nicotina actúa como un agonista de los receptores nicotínicos de acetilcolina (nAChRs) , particularmente los del subtipo \alpha 4 \beta 2 situados en el área tegmental ventral del cerebro. Su unión provoca una liberación masiva de dopamina en el núcleo accumbens, lo que refuerza la conducta de búsqueda de la sustancia. En los grandes fumadores, la «búsqueda de efectos» suele ser una combinación de:

• Efecto ansiolítico/atención: Modulación de la liberación de neurotransmisores (glutamato y GABA) que mejoran el estado de alerta o reducen la tensión basal.

• Regulación homeostática: El fumador no busca tanto el «subidón», sino aliviar el síndrome de abstinencia intermitente, restaurando los niveles basales de dopamina.

B. El fenómeno del «Golpe de Garganta» (Throat Hit)

Este efecto es mediado por la activación de los receptores de potencial transitorio (TRP) . La percepción de los sabores tabaquiles depende de la integridad del nervio olfatorio (I par craneal) , pero el golpe de garganta y la sensación física dependen del nervio glosofaríngeo (IX par craneal) y el nervio vago (X par craneal) .

• Receptores TRPV1: Activados por la nicotina de base libre y las altas temperaturas, generan esa sensación punzante y de calor en la laringe que el fumador asocia con la «satisfacción» de fumar.

• Receptores TRPM8 (El papel del Trigémino): Son los encargados de detectar el frío. Cuando introducimos mentol, activamos este canal a través de las fibras del nervio trigémino (V par craneal) . A diferencia de las vías olfativas, esta estimulación trigeminal no presenta habituación rápida, actuando como un «reset» neurológico que compite con la fatiga sensorial del I par craneal, permitiendo que el cerebro recupere la capacidad de percibir matices incluso en condiciones de saturación.

3. El papel de la nicotina: Sales vs. Base libre

El gran fumador suele buscar un «golpe de garganta» y una absorción rápida.

• Sales de Nicotina: Es la forma química que más se asemeja al efecto de absorción del cigarrillo convencional. Actúan más rápido y tienen un golpe de garganta menos agresivo, permitiendo usar concentraciones más altas sin irritar.

• Nicotina de Base Libre: Proporciona un golpe más marcado y punzante en la garganta. Es ideal para quienes buscan sentir físicamente el impacto al inhalar mediante la activación de los receptores TRPV1 mencionados anteriormente.

4. Gestión de la «Lengua de Vapeador» (Olfatofatiga)

La lengua de vapeador es una adaptación neural (desensibilización de receptores metabotrópicos). No es una lesión, sino un mecanismo de habituación. Este fenómeno es especialmente frecuente y problemático en personas con una capacidad olfativa reducida o nula, ya sea por cuadros alérgicos crónicos o por secuelas post-COVID, donde la saturación de los receptores se vuelve crítica al tener una base sensorial ya disminuida.

• Estrategia de rotación:No vapee siempre el mismo líquido. Alterne entre dos o tres perfiles distintos durante el día.

• El factor Frutos Secos: Los líquidos con notas de frutos secos son menos «invasivos» y utilizan moléculas más volátiles que no saturan los receptores de la misma manera que los aromas pesados, ayudando a prevenir la fatiga.

• El «Reset» Mentolado: Si pierde el sabor, utilice un líquido con mentol. Al activar los receptores TRPM8 mediante el trigémino, se estimulan vías aferentes independientes de la adaptación olfativa, permitiendo que su sistema recupere sensibilidad incluso en condiciones de anosmia o hiposmia previa.

• Temperatura e Higiene: Vapear a temperaturas más bajas reduce la fatiga. Además, una higiene nasal y bucal rigurosa (uso de limpiadores linguales, enjuagues neutros e hidratación de mucosas) es indispensable. Una boca y nariz limpias reducen la carga de biopelículas que interfieren con la percepción quimiosensorial, optimizando la entrada de moléculas aromáticas a los receptores.

La fatiga sensorial (lengua de vapeador) no es una condición irreversible. La higiene bucal rigurosa y la alternancia de perfiles aromáticos no solo mejoran la percepción del sabor, sino que son pasos fundamentales en la autogestión de la salud en la transición hacia el vapeo.

5. Selección de líquidos y Complejidad Premium

Huya de los líquidos genéricos de baja calidad.

• Sabores Tabaquiles: Busque marcas que realicen maceraciones reales de hojas de tabaco (NETs – Naturally Extracted Tobacco). Ofrecen una complejidad aromática que los aromas sintéticos no alcanzan.

• La alternativa de sabores: Aunque los dulces (frutales, postres) son populares, el consejo para un gran fumador es mantener una base tabaquil sólida para no perder el hábito gestual y sensorial original, usando otros perfiles como complemento para evitar la fatiga sensorial.

6. Escalabilidad: El camino hacia la libertad

La ventaja del vapeo es la personalización de la dosis y la gestión de la neuroadaptación.

• El protocolo de descenso: Una vez establecida la rutina, la ventaja técnica es la posibilidad de bajar gradualmente la concentración de nicotina. Al disminuir la dosis (titulación descendente), permitimos que el cerebro realice una down-regulation de los receptores nicotínicos, facilitando el cese definitivo sin un síndrome de abstinencia abrupto.

La titulación descendente es la ventaja neurobiológica definitiva del vapeo frente al tabaco. La capacidad de ajustar la dosis de nicotina permite una deshabituación progresiva, minimizando la carga sobre los receptores nicotínicos y evitando la ansiedad del cese abrupto.

• Nota: Este proceso no debe tener prisa. El éxito reside en dejar de ser esclavo del cigarrillo, no en sufrir ansiedad innecesaria.

Advertencia de Seguridad

El vapeo es una opción para adultos que ya consumen nicotina. Si usted no es fumador, no empiece a vapear.

La nicotina es una sustancia altamente adictiva y el vapeo no es un producto para uso lúdico ni juvenil. Mantenga sus dispositivos fuera del alcance de menores y nunca utilice líquidos de procedencia dudosa.

El riesgo de EVALI se vincula históricamente a la inhalación de lípidos presentes en productos adulterados; la exigencia de productos certificados es su mejor medida de protección.

Día Mundial sin Tabaco: en Salud Mental el mayor avance no siempre es dejar la nicotina, sino dejar el humo


El 30 de mayo, el Día Mundial sin Tabaco vuelve a centrar el debate en la cesación del tabaquismo. La OMS, el Ministerio de Sanidad, hacen unas campañas generales para la población general.

Este enfoque tiene la intención de que quienes fuman dejen de hacerlo, para lo que hay varios tratamientos. Por otra parte, también que nadie empiece a fumar o consumir otras formas sustitutivas del tabaco quemado.

El tabaco calentado o el vapeo se demonizan aunque no haya humo. La realidad es que la sustancia menos dañina del tabaco es la nicotina, porque tiene 7000 tóxicos mas y monóxido de carbono. Las alternativas no son inocuas y por eso se persiguen también, aunque sí hay una enorme diferencia, son muchísimo menos dañinas.

Estas alternativas tienen el problema de que se hacen líquidos dulces con nombres atrayentes dirigidos a los adolescentes vulnerables y aparatos desechables de venta fácil. También que quien empieza vapeando puede pasar a fumar tabaco, humo. Ese uso hay que perseguirlo.

No se puede olvidar que hay personas a las que les es muy difícil dejar la adicción (a todas las sustancias, no solo la nicotina) y pueden beneficiarse de sustitución por algo mucho menos nocivo, que van a buscar líquidos tabaquiles secos. Es mejor dejar todo, pero entre fumar y vapear mejor que sea exfumador y vapee.

LOS PROBLEMAS DE SALUD MENTAL GRAVE Y EL TABACO

Hay poblaciones muy importantes que merecen mucha atención y cuidados.

En salud mental grave sigue existiendo una desconexión importante entre el mensaje sanitario general y la realidad clínica de muchos pacientes.

En trastornos como la Esquizofrenia, el Trastorno Bipolar o la Depresión Mayor, el consumo de tabaco es extremadamente prevalente y, en muchos casos, difícil de erradicar por completo.

Por ello, el objetivo clínico más realista —y a menudo el más beneficioso— no es siempre la abstinencia total inmediata, sino un cambio más básico y con impacto sanitario directo: dejar la combustión.

El verdadero punto crítico: el daño del humo, no solo la nicotina.

El cigarrillo combustible es especialmente lesivo por el proceso de combustión, no por la nicotina en sí. El humo del tabaco contiene miles de sustancias tóxicas que afectan de forma sistémica:
● sistema cardiovascular
● sistema respiratorio
● inflamación crónica
● metabolismo hepático de fármacos

En pacientes con trastorno mental grave, esto tiene además una implicación clínica clave: el humo induce enzimas hepáticas como CYP1A2, alterando de forma significativa la metabolización de psicofármacos como clozapina u olanzapina. Esto obliga con frecuencia a usar dosis más altas y aumenta la carga de efectos adversos.

Cuando se elimina la «combustión», esta interferencia farmacológica disminuye, lo que puede mejorar la estabilidad clínica global del paciente.

La transición más realista: reducir daño sin exigir abstinencia inmediata

En la práctica clínica, especialmente en salud mental grave, el abandono completo del consumo de nicotina es infrecuente. Por ello, la estrategia más útil suele ser la reducción progresiva del daño mediante alternativas sin combustión:

1. Terapia sustitutiva con nicotina (TSN)
Incluye parches, chicles, comprimidos o sprays.
Permite administrar nicotina sin exposición a humo ni monóxido de carbono, reduciendo de forma significativa el daño orgánico.

2. Sistemas electrónicos de administración de nicotina (vapeo)
Los dispositivos de vapeo funcionan mediante aerosolización de líquidos con nicotina, sin combustión.

En términos de salud pública comparada, la diferencia con el cigarrillo tradicional es crítica: se elimina la combustión, y con ella una gran parte de los tóxicos responsables del daño cardiovascular y respiratorio.
En pacientes con alta dependencia o con trastornos mentales graves, pueden representar una transición funcional cuando la abstinencia completa no es viable en el corto o medio plazo.

Salud mental: donde el modelo idealizado falla más

El enfoque clásico de “dejar de fumar completamente” funciona de forma desigual en la población general y con mucha menor eficacia en salud mental grave.

En estos pacientes, la nicotina puede formar parte de un patrón de autorregulación neurobiológica y conductual. Esto hace que la abstinencia absoluta:
● tenga altas tasas de recaída
● genere descompensaciones clínicas
● aumente el sufrimiento subjetivo
● reduzca la adherencia global al tratamiento

Por eso, insistir exclusivamente en la abstinencia puede, paradójicamente, alejar a algunos pacientes de cualquier mejora posible.

Si un enfermo mental quiere dejar de fumar

Muy pocos lo consiguen, pero el mayor éxito según guías clínicas específicas sobre como dejar de fumar con enfermedad mental es, con mucha diferencia, el tratamiento sustitutivo temporal de la nicotina con Parches que alcanza un éxito del 60%:

● Si fuma 20 cigarrillos o mas al día: 4 semanas con parches de dosis de 20mg seguidos de parches de 10mg otras 4 semanas y retirada total.

● Si fuma menos de 20 cigarrillos al día: Parches de 10 mg 4 semanas y retirada total.

El tabaquismo en pacientes con patología mental presenta desafíos neurobiológicos únicos. La estabilidad farmacocinética, facilitada por métodos como los parches de nicotina, es clave para evitar la inestabilidad dopaminérgica y garantizar el éxito en el cese del hábito, lejos de la inmediatez de la combustión.

Se pueden elegir parches de 24h de duración o de 16h teniéndolo quitado de noche mientras se duerme.

El enfermo no fuma nada desde el primer día con el parche y si recayera se para el tratamiento.

Una realidad sanitaria ignorada: mortalidad evitable

Las personas con trastornos mentales graves presentan una reducción de la esperanza de vida de entre 10 y 20 años respecto a la población general. La principal causa no es psiquiátrica, sino cardiovascular y respiratoria, estrechamente relacionada con el tabaquismo crónico.

En este contexto, cualquier intervención que reduzca la exposición al humo tiene un impacto clínico real, inmediato y acumulativo.

Conclusión

El Día Mundial sin Tabaco debería incorporar una visión más ajustada a la realidad de la salud mental grave.

Para muchos de estos pacientes, el objetivo más importante no es un ideal de abstinencia absoluta difícil de alcanzar, sino un cambio clínico más pragmático y con impacto inmediato: reducir el daño eliminando la combustión y facilitando alternativas menos tóxicas.

Porque en salud mental, a veces, el mayor avance no es dejar de consumir de golpe, sino dejar de hacerlo de la forma que más mata.

CUANDO LLEGAR AL LÍMITE NO ES LO MISMO: LA GRAN DIFERENCIA DE LA ENCEFALOMIELITIS MIÁLGICA

En la vida con una enfermedad crónica, muchas personas —sean sanas, tengan una enfermedad leve o incluso una enfermedad grave— comparten una idea común:

«Puedo esforzarme hasta mi límite… y luego pagar el precio con cansancio, dolor o agotamiento.»

Puede ser duro, puede pasar factura durante horas o días, pero en la mayoría de los casos:

Tras descanso, cuidados y recuperación, la persona vuelve a su nivel funcional habitual.

Ese principio —“llego al límite, lo pago y luego me recupero”— forma parte de cómo la sociedad entiende el esfuerzo, la superación y la resistencia ante la enfermedad.

Pero en la Encefalomielitis Miálgica (EM) las reglas del cuerpo no funcionan así.
Y esa diferencia, aunque no siempre se ve desde fuera, lo cambia todo.

En la Encefalomielitis Miálgica no se puede llegar al límite

Las personas con EM conviven con un fenómeno fisiopatológico específico llamado PEM (Malestar Post-Esfuerzo).

El PEM no es solo cansancio extremo ni agotamiento.

Es una reacción anómala del organismo en la que, horas o días después de superar cierto nivel de esfuerzo —físico, cognitivo, emocional o sensorial— aparece un empeoramiento global que puede durar días, semanas o incluso más tiempo, y que puede reducir de forma duradera la capacidad funcional.

Esto significa que, en EM:
Llegar al límite no es “dar el máximo y luego descansar”:¡Es arriesgar una recaída que puede empeorar la enfermedad!

Por eso, quienes viven con EM no pueden:
● aprovechar toda la energía del día
● “forzar un poco” para cumplir compromisos
● recuperar el nivel tras un mal día de esfuerzo
● ni permitirse “pagar el precio después”

El coste no es un mal día:
es la posibilidad real de empeorar su estado de forma sostenida.

La comparación con otros enfermos… y con personas sanas

Las personas sanas pueden sobrepasar su límite y, aunque sufran agotamiento, suelen recuperarse.

Muchas personas con enfermedades crónicas —incluso graves— pueden también esforzarse por encima de su capacidad, con dolor, fatiga o impacto físico importante… pero con recuperación posterior.

En cambio, en Encefalomielitis Miálgica:
● el margen seguro es estrecho
● el límite no es voluntario
● y cruzarlo puede desencadenar PEM

No es una cuestión de fortaleza mental, motivación o actitud.
Es una limitación fisiológica que obliga a vivir deliberadamente por debajo del límite para proteger la salud.

Esta diferencia es difícil de comprender para quien está acostumbrado a que: «El esfuerzo duele… pero fortalece o se compensa con descanso”.

¡En EM, forzar no fortalece:
rompe el equilibrio y agrava la enfermedad!

Implicaciones en la evolución de la enfermedad

El PEM es el mayor factor de empeoramiento en EM porque:
● cada crash puede reducir la capacidad funcional previa
● los periodos de recaída pueden ser prolongados
● la tolerancia al esfuerzo puede ir disminuyendo
● cuadros leves pueden evolucionar a moderados o graves

La vida cotidiana se convierte en una gestión constante de energía:
● medir, prever, recortar, priorizar
● renunciar a actividades necesarias o significativas
● vivir con miedo razonable a cruzar el límite

¡No se decide “hacer menos por comodidad”. Se hace menos para no perder aún más capacidad!

Impacto en la calidad de vida

Esta peculiaridad de la enfermedad afecta a muchos ámbitos:
● relaciones personales
● trabajo o estudio
● autonomía y autocuidado
● vida social y participación comunitaria

Actividades que para otros son pequeñas, para la persona con EM son un riesgo:
● una conversación larga
● salir un rato
● ducharse de pie
● concentrarse leyendo
● gestionar una cita o trámite

Cada decisión cotidiana pasa por la misma pregunta: “¿Podré hacerlo sin desencadenar PEM?”

La identidad, los proyectos y el sentido de continuidad vital queda condicionado por la necesidad de no cruzar un límite invisible que puede empeorar la enfermedad.

La incomprensión: cuando la lógica del esfuerzo no encaja

Buena parte del sufrimiento social de las personas con EM procede de que el modelo habitual de esfuerzo no se aplica aquí.

Desde fuera puede interpretarse como:
● falta de voluntad
● evitar responsabilidades
● miedo al esfuerzo
● “no intentarlo lo suficiente”

Y muchas frases bienintencionadas —o defensivas— hieren:
● “yo también me canso y sigo”
● “si no lo fuerzas nunca mejorarás”
● “un poco de actividad te vendría bien”
● “todos tenemos días malos”

Pero en EM no se trata de “aguantar más”. Se trata de no enfermar más.
Comprender esta diferencia no es solo un acto de empatía:
es una forma de proteger la salud y la dignidad de quienes viven con Encefalomielitis Miálgica.

Idea clave para quienes acompañan o conviven con EM

Las personas sanas o con otras enfermedades pueden llegar a su límite y, con descanso, generalmente recuperarse.

Las personas con Encefalomielitis Miálgica NO pueden permitirse llegar al límite, porque hacerlo puede desencadenar PEM y agravar la enfermedad.

Respetar sus límites no es poner barreras:
es ayudarles a no perder más vida de la que ya les ha sido arrebatada por la enfermedad.

DEJAR DE FUMAR

Era la típica fumadora que decía: «Lo dejaría si quisiera pero me gusta, es placentero y las pocas cosas de la vida que gustan nos las intentan quitar. Es hasta poético aspirar un humo sin mas pretensiones».

No quiero convertir este artículo en una lista de los daños del tabaco, porque no quiero convencer a nadie de nada y porque la gente más o menos los sabe.

Con que adolescentes y niños no empezaran, que son quienes tal vez lo ignoran y tienen el impulso de desobedecer, me conformaría.

Sí quiero hablar de qué ocurre en la boca, por el mito de que si no se traga el humo no hace daño o si se usa vaper tampoco.

Efectos del tabaco sobre la boca

En mi orgullo de fumadora voluntaria no adicta, porque esa era mi situación mental, siempre pensé que cuando afectara a mi salud lo dejaría tranquilamente.

No hace mucho mi odontóloga me dijo: «O dejas de fumar o estas lesiones precancerosas van a acabar mal y aún puedes volver a la normalidad».

¡Ya afecta a mi salud! Me quedé de piedra. ¡No tengo previsto dejar de fumar! Menos tengo previsto acabar muriéndome con el agujero de un cáncer en mi cara, desfigurada.

¿Sabías que el tabaco tiene hasta un componente radiactivo entre los aproximadamente 7.000 tóxicos que contiene? Polonio

Es que ese gusto está lleno de auténtica basura.

Sigue imaginando hasta 7.000 venenos

Si algo he sido en mi vida es coherente y mi frase sobre «cuando afectara a mi salud» tenía que cumplirla. La gente me había dicho tantas veces que olía a tabaco, había dicho tanto que estaba bueno, que necesitaba un tiempo para hacerme a la idea.

Busqué el libro de Alen Carr, creo que todo el que intenta dejarlo lo hace. Aunque yo no lo necesitaba, no era adicta, me decía. También busqué en las redes sociales que se me ocurrieron grupos de dejar de fumar. Encontré uno que está bien en Facebook Dejar de fumar

Hay también aplicaciones, todas son buenas. Yo me quedé la EasyQuit porque me gustó su estética y tenía posibilidad de escribir un diario: Enlace de descarga

De la de la Asociación Española contra el Cáncer me guardé una captura remarcada

¡Primer problema! Mi socio responsable FUMA y aunque acepta no sirve. A mi alrededor la gente fuma, cosa que me hace sentirme sola.

Empiezo a leer el libro y me doy cuenta de 2 cosas:

1. No fumo porque me gusta, fumo algo que sabe mal y además me esclaviza con llevar la cajetilla y el encendedor.

2. Estoy habituada, mis manos, mis gestos, mi cuerpo quieren eso con ¡adicción! y es por eso que me digo «me gusta».

Esto siguiente no lo dice el libro, lo digo yo, porque reconozco que no llegué a terminar de leerlo. Lo había captado perfectamente:

No es posible que le guste a nadie aspirar un humo que es una mezcla entre un incendio forestal y un incendio de una fábrica de químicos, que llena todo de alquitrán, una sustancia asquerosa pegajosa y grasienta de color marrón.

Vuelvo a recalcar la soledad que sentí porque hablaba mucho de eso, de tabaco, de adicción, de veneno, de dejarlo. Me tenía que convencer a mí misma pero eso molestaba, incomodaba.

Me puse fecha en junio con una semana de bajada progresiva del número de cigarrillos. Bien, estaba controlado, echaba de menos el primero de la mañana, alguno más pero podía. A las dos semanas me fui a pique y volví a fumar a los 19 días. Certificado, ¡Soy una adicta!.

Me sirvió para ver los momentos en que más antojo tenía de fumar. Cada intento es uno menos para conseguirlo, para dejarlo definitivamente. No es un fracaso sino un aprendizaje.

Unas semanas después lo dejé de golpe, de un día para otro, a ver si así lo lograba. Igual, sin problemas, los primeros días los llevaba con ánimo, controlando los antojos y sintiéndome una campeona que podía con una difícil adicción. Hasta escribí en el diario de la aplicación las trampas que ponía el tabaco.

El tabaco es un estafador y está desenmascarado. Pero otra vez llegaron las 2 semanas y aumentaba el deseo, la adicción se adueñaba de mí. A los 25 días de dejarlo estaba fumando, con asco de ese sabor a sucio, viendo la esclavitud de tener que hacerlo sólo porque lo necesitaba como dependiente.

Me pregunto porqué hay Unidades de Conductas Adictivas (UCA) públicas a donde se puede ir a dejar drogas como el alcohol, la cocaina, la marihuana, el juego, etc. pero no el tabaco.

Yo fumaba y buscaba protocolos, orientación, porque no hay recursos eficaces para dejar de fumar acompañada. En teoría sí, la administración pública tiene charlas, pero en la realidad buscas en Google y lo que ves es muchos negocios dispuestos a sacarte dinero supuestamente para dejarlo. No te fíes, o lo haces sin nada con tu convicción nada más o utilizas alguno de los medicamentos que han demostrado ser eficaces.

Hay 3 fármacos para dejar de fumar con eficacia contrastada. Asociación contra el cáncer de USA. Fármacos para dejar de fumar

Ninguno es mejor o peor que otro, depende de personas, enfermedades previas, sensibilidades, individuos.

Ya estaba convencida de que dejar de fumar es maravilloso, liberador, muy agradable para el gusto y el olfato, la economía, tener mas espacio en el bolso, todo.

Dejar de fumar es algo que ya no se hace por salud sino porque NO FUMAR ES UN PLACER. Hasta nuestras mascotas lo saben, lo tienen clarísimo.

Mis perros me quieren mucho más desde que no fumo

Llevo 2 meses sin fumar con la Terapia Sustitutiva de Nicotina, en mi caso parches y ya he bajado la dosis, hasta que no los use. Alguna vez recuerdo que fumaba. Es como un mal sueño que duró años. Pasaron 2 semanas, 3, 4 y no he tenido bajón, me siento bien. Mi voz es clara por la mañana, no tengo moco, no toso, tengo mis manos libres, a pesar del precio de los parches ahorro dinero. Mi odontóloga me ve empezar a mejorar, no he subido nada de peso, mi casa está más limpia.

Mis amistades ya no tienen que escuchar rollos sobre que estoy dejando de fumar. No voy a decirle a nadie que deje de fumar y no voy a molestarme porque fumen delante de mí. Quién quiera tendrá que preguntarme mi experiencia de todo lo que se gana y lo nada que se pierde.

Nunca más, porque se es adicto siempre para toda la vida y no se puede fumar ni uno. Uno es recaer y no se controla.

Esto sólo se puede mirar en positivo, por eso os dejo un vídeo de algo, entre miles de cosas, que mejora dejando de fumar. Anatomía de Grey, temporada 19, episodio 3. Reciente, de este mismo mes de octubre pasado. Meredith Grey tiene mucha razón en su disertación. Ni comparación tiene un beso sin humo 😃

Feliz vida sin humo y que disfrutéis.

¿A dónde va la sanidad pública española?

A cualquiera que le preguntes si es una unidad entera o un conjunto de varias cosas separadas te dirá que es una persona única.

Una persona es un todo vivo. No es un cerebro suelto, un hígado, dos riñones, dos pies, la piel de la espalda, dos orejas, cosas que van por separado. De hecho si siente que es un montón de partes por separado tiene ‘despersonalización’.

La despersonalización es una experiencia subjetiva que se caracteriza por una alteración en la forma habitual que la persona tiene de percibirse a sí misma y a su cuerpo. Es la sensación, generalmente temporal, de “perderse a uno mismo”, notarse “distinto”, “raro” o “como en un sueño”. La persona se ve como desde fuera de su cuerpo.

Sobre la aparición de las especialidades médicas, que hacen eso, dividir en trozos al individuo, la lógica nos haría pensar que era porque el conocimiento se convirtió en tan extenso que había que ceñirse a partes para saber lo suficiente. Esa explicación es la que encuentran los estudiantes de medicina cuando estudian la asignatura de Historia de la medicina.

En realidad es un proceso que explica bien el historiador Eric Hobsbawm, no médico y mas objetivo.

El origen de la separación por especialidades médicas se hizo a final del siglo XIX e inicio del XX con un trasfondo mercantilista, económico.

El origen de las especialidades médicas.

Si pruebas a hacer una búsqueda en Google de ‘medicina del individuo’ te aparecen entradas sobre medicina de familia y sobre historia clínica. Curioso, porque la historia clínica la usan todos los médicos, si creemos que es eso que escribe cuando vamos a verle como pacientes.

Cuando un médico empieza su formación como médico interno residente MIR de cualquier especialidad lo primero que hace es la historia clínica de un enfermo ingresado en el hospital. Es la anamnesis y la exploración física:

Anamnesis: Preguntar ‘todo’ desde enfermedades pasadas, alergias, hábitos, a los síntomas que tiene en la actualidad, pero exhaustivo, como un detective y sin juzgar nada de lo que oye. Se escribe todo.

Exploración física: Mirar, tocar, palpar en más profundidad, auscultar, percutir, también de forma exhaustiva.

Ya después de eso toca irse al diagnóstico diferencial y solicitar pruebas para ir descartando todo lo que podría ser compatible con la anamnesis y la exploración física.

¿Cómo se hace todo eso en 5 minutos que tiene un médico de atención primaria o 20 minutos, en el mejor de los casos, de otro especialista? Con la receta y váyase usted, muy bueno para la industria farmacéutica.

Viendo la Ley General de Sanidad podemos definir la historia clínica como un documento legal que recoge todos los datos relativos a la salud y a los servicios sanitarios prestados al paciente con el fin de proporcionar una adecuada asistencia médica.

Es cierto que cada ingreso hospitalario genera una nueva historia clínica. Pero ¿No sería de esperar que se fueran uniendo esas varias historias en la única historia del mismo paciente? ¿Que se corrigieran diagnósticos que a posteriori se vean incorrectos? Unificar los datos y no dejar una historia de un ingreso de muchos folios en sólo un diagnóstico. Porque puede haber en los antecedentes una alergia que se pierde entre papeles, síntomas que después pueden ayudar en un diagnóstico posterior, algo en la exploración que luego da una perspectiva de tiempo, etc.

La historia informática en teoría facilita eso, en la realidad enseña unos diagnósticos y no hay quién se lea todo lo demás. El médico no puede ser un Verstapen de Fórmula 1 (El mas veloz, ha ganado el último campeonato mundial) que diagnostica ‘al vuelo’ y eso es una proeza de mucho mérito.

Qué bien iban los resúmenes de historia cuando eran en papel y había tiempo para revisarlas a fondo. Esos que se podían hacer si había tiempo en la jornada laboral sin atención directa al paciente, junto con buenos informes. La época de verano, con menos gente que atender, era ideal para eso. Pero la no sustitución de vacaciones, bajas y días libres lo ha hecho imposible. Ver enfermos es como una cadena de montaje de coches o hacer chorizos, metiendo el fonendoscopio entre la ropa de un anciano, a lo espeólogo, porque quitársela le costaría media hora.

Lo que ocurre con eso es tener un médico cronometrado que, si un crónico va a repetir recetas, no se atreve a preguntar cómo está para no darle pie a que hable. También se atreve a veces a no explorar: He oído decir a alguien que acudió por vómitos a urgencias extrahospitalarias y el médico no le exploró el abdomen, no se levantó de la silla. Receta y fuera.

Aquella reforma sanitaria hacia un Sistema Nacional de Salud, con el cambio del Ambulatorio (la consulta médica de dos horas y media) a los Centros de Salud (con un horario más amplio e hincapié en la prevención) se quedó en ser un ambulatorio con más pacientes por médico y lo mismo. Las bonitas ideas del libro del Dr. Martin Zurro fueron un espejismo de poco tiempo que estudia el médico residente de Medicina de Familia para luego encontrarse con la cruda realidad.

La pandemia de covid19 no ha desmontado la atención primaria. Estaba ya desmontada, cogida con pinzas y esas pinzas se soltaron. Si hubiera estado en buen estado habría resistido el tirón duro sin explotar por los aires. Para eso hacen falta más recursos humanos, estratégicos y económicos. Por ejemplo una plantilla contratada fija para las sustituciones o refuerzos puntuales donde se necesiten.

Una pandemia no ha hecho incrementar la inversión pública en más número de profesionales, más camas, mejores sueldos, el pago de la dedicación exclusiva al profesional que solamente se dedica a su puesto público, más formación en enfermedades concretas que van en aumento, mil frentes que cubrir mejor.

Cualquier profesional y paciente, tras esta torpedad política de los unos que no lo hacen, los otros que se dedican a privatizar para encarecer y empeorar a la vez… pierde la esperanza. Esa desesperanza quema al profesional, abandona al paciente a su suerte.

Proliferan los seguros privados de gente inducida por el sistema a contratarlos, las consultas privadas, pero seamos claros: Norteamericanizarnos en la sanidad empeora la calidad, nos lleva de la que fue una de las mejores sanidades públicas del mundo a una sanidad de privilegiados con dinero y arruinados por la enfermedad.

Ir hacia atrás me hace decir que la sanidad pública está en recesión. A los de arriba les preocupa esa posibilidad en la macroeconomía y ¿en la sanidad pública no?

MI MURALLA

Lo tenía claro hace 7 años y tengo que volver a tenerlo claro, que me despisté un poco.

Sólo esta es la frontera que hace falta en mi mundo. Me reafirmo. Hoy soy yo quién en lugar de recibir puertas cerradas injustas, me cabreo y CIERRO LA MURALLA a quienes no me merecen. Los demás pasen y acomódense.

Se trata de autoestima, de dignidad.

Dije hace 7 años:
Mis manos estan en la muralla contra el veneno. No a la gente toxica NO NO NO NO. Selectiva mi muralla, se abre solo a la paz.

CONFINAMIENTO VOLUNTARIO EN LA CIUDAD

En octubre escribía, entusiasmada en verano y después con ánimo otoñal, sobre mi oasis particular.

Vivir más natural

Mis previsiones eran que si esta pandemia evolucionaba mal, como está pasando, y nos ordenaban un nuevo confinamiento, lo haría allí.

El mundo entero es un caos de contagios que siguen aumentando. Los hospitales y las UCI’s están desbordados y mis colegas sanitarios extenuados.


El gobierno de mi país aún no ha decidido volver al confinamiento generalizado, supongo que harto. Cansado de que las comunidades autónomas (regiones) pidieran primero el control del tema y ahora se vean inútiles. Harto de que algunos partidos políticos importantes se hayan dedicado a criticar por criticar e intentar boicotear el férreo estado de alarma inicial y el que ahora tenemos,  con menos medidas que se quedan cortas. Pero no hay consensos ni para salvar vidas y la salud, porque no se piensa en el pueblo sino en los votos y el dinero.

No se aplica la lógica de «causa – efecto» tan sencilla.

Causa: Un virus estropea la salud y la economía.

Suprimir la causa es la única forma de eliminar el efecto: Eliminar o minimizar el virus arreglará la salud y la economía. Como en cualquier enfermedad la precocidad y el tratamiento más enérgico serán los más curativos.

Para ejemplo China y su gestión de la pandemia. No soy comunista, sino sanitaria, y por menos de 100 ó 200 casos hacen millones de pruebas PCR y confinan ciudades de muchos millones de personas. Por eso su economía es la única en crecimiento del mundo.


Mi mente científica y mi situación de inactividad laboral me hacen llegar a la conclusión de que es necesario dejar de esperar las normas gubernamentales y pensar por una misma.

El caos sanitario, con ya no sólo el peligro de la enfermedad pandémica sino peligro de enfermar de otra cosa y no poder ser atendida, hace necesario el CONFINAMIENTO VOLUNTARIO. Se trata de no contribuir a la expansión del problema y sí dificultar la causa de todo esto, la transmisión del virus.

Estamos en enero y el gobierno regional ha dado la orden el día 7 de cerrar perimetralmente varias poblaciones. Al ser pequeñas los casos positivos de covid19 aumentan mucho la incidencia acumulada y ni dejan entrar ni salir.

Una de las poblaciones perimetradas es la del camping donde está mi pequeño oasis. Triste.

Esto nos enseña que planificar el futuro ayuda a no estropearlo pero no a que se cumpla. Mi confinamiento voluntario es en LA CIUDAD, ¡sorpresa!.

Desde casa veo en los medios de comunicación y las redes sociales muchos ciudadanos que siguen haciendo fiestas ilegales, negacionistas enajenados, la vacunación iniciándose sin saber cuánto durará la inmunidad que dé ni si frena la transmisión del virus, grupos de gente apiñada vitoreando a equipos de fútbol, errores y más errores…

No tengo miedo, ni siquiera soy de la llamada población de riesgo, sólo recuerdo un refrán: «Un grano no hace granero pero ayuda al compañero».

Todo por ayudar a los sanitarios, todo por frenar la pandemia, todo aunque sea contracorriente. Aquí estoy, donde no pensaba estar y sin poder ir al oasis, satisfecha de mí misma porque hago lo correcto. El placer de hacer las cosas bien es poco conocido… Así nos va.

Os animo a hacer lo que yo: Autoconfinamiento.

LA BARBA Y EL CABELLO EN LA PANDEMIA COVID19

Estas recomendaciones siempre están orientadas al tiempo fuera del confinamiento en casa.

El cabello es una superficie sobre la que pueden caer los virus. Es mejor llevar el cabello corto o si es largo peinarlo recogido. También es mejor llevarlo tapado que descubierto.

Los hombres lo ideal es que lleven la cara afeitada.


Cualquier vello facial que pueda caber completamente en la mascarilla sin sobresalir más allá de ella no presenta ningún riesgo en particular.


Las barbas inseguras son las que tienen pelo que entra en contacto con los bordes de la máscara.


Una imagen vale más que mil palabras.

Recomendaciones del CDC de USA

LOS MÉDICOS DE FAMILIA ESPAÑOLES DAN SUS CIFRAS DE LA PANDEMIA COVID19

1 de cada 47 españoles es contagiante hoy del COVID19 (mi estimación personal, no demostrable, sólo extrapolando estadísticas y sin rigor científico) calculado con la lógica a partir de los datos de los médicos de familia.

Los médicos de familia, mis colegas, a través de la SEMFYC (Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria), mirando su actividad dentro del número de personas que atienden, extrapolan que hay más de 1 millón de contagiados leves. Faltan los datos de menores de 15 años que en España van al pediatra, pero tendremos que pensar que sea un número parecido.
Mi experiencia personal en este terreno, en el pasado, es que por toser un par de veces la gente ya se pone en contacto con su médico de cabecera.

Habría que añadir a esa cifra los enfermos graves y las personas infectadas totalmente asintomáticas.

¿Asintomáticos el 50 %, a ojo, más 20% graves? ¿Ese 70% más o menos lo aceptamos por la evolución típica de la enfermedad? Pues serían 1.700.000 reales y poco más de 160.000 de ellos confirmados por test. Los que no son ya contagiantes hay que restarlos (oficialmente 62.000 curados de 166.000 que es el 38%) Tenemos, a ojo, 1.000.000.

1.000.000 de contagiantes, con 166.000 localizados por test realizado según el Ministerio de Sanidad.

Visto eso os aconsejo:

Segir bien las medidas de prevención correctas (distancia de 2 metros, mascarilla, lavado de manos, zapatos de calle a la entrada de casa, mucha higiene en casa al regreso) tanto en la empresa si tenéis que ir a trabajar, en las salidas esenciales y mantener el confinamiento en vuestras casas.

Ya sabéis cuánto virus anda por ahí, cuando nos acercamos a los demás, tocamos superficies o pasamos por donde pasó un infectado y el virus se queda 3 horas en el aire.

No tengáis miedo, sí precauciones y a falta de mascarilla usad alguna prenda que os tape bien la nariz y la boca. Si además os recogéis el cabello y os lo cubrís mejor. Y las gafas, quienes las usamos, no dejan de ser algo que protege en parte la entrada por nuestros ojos.

Y no olvidéis que podemos ser nosotros los infectados contagiantes sin saberlo. Cumpliendo la prevención ni se va dejando ni recogiendo este virus.

#quedateencasa

#yomequedoencasa

#yoapoyoalgobierno

#estevirusloparamosunidos

EL MIEDO AL CORONAVIRUS. COMO GESTIONARLO

Cuando el Presidente del Gobierno de España dijo ayer «estamos ante una emergencia sanitaria» no mentía, pero hay que entender lo que hay detrás de esas palabras.

Si leemos la entrevista al catedrático Adolfo García Sastre, con un currículum impresionante, nos aclaramos bastante bien de qué está ocurriendo:

Entrevista a uno de los mayores expertos en virus de este tipo

Se trata de no saturar los servicios sanitarios, dicho más claro: Los médicos, enfermeros, el número de camas hospitalarias, tienen un límite. Si se consigue una propagación más lenta los recursos sanitarios son suficientes.

El ir frenando porque tiene unas peculiaridades diferentes a ella:

– Los infectados antes de tener síntomas (estando sanos) ya contagian y el periodo de incubación es más largo (entre 8 y 10 días)

– Los niños tienen una enfermedad muy leve o ninguna pero sí son vectores importantes de transmisión del virus.

– No existe vacuna para la población con riesgo de agravarse: ancianos, enfermos con patologías previas e inmunodeprimidos. Es en estos grupos en los que se produce casi toda la mortalidad.

– La duración de la enfermedad es mayor que la gripe, unas 3 semanas con coronavirus frente a 1 con gripe. Esto ocupa más tiempo las camas hospitalarias.

– Precisa en casos graves de ingresos en UCI y respiradores semanas.

Nuevos virus recientes se han quedado, como la gripe A. Siempre han aparecido nuevas enfermedades y seguirán apareciendo, es la normalidad de la vida. Si se puede controlar que los servicios sanitarios puedan atender estos brotes epidémicos sin saturaciones mejor. Pero resaltar que esa alarma no tiene que llenar de miedo a enfermar en adultos sanos.

Un problema de salud pública importante no es lo mismo que un problema de salud de un individuo particular importante. Se está viendo que mucha gente está pasando la enfermedad en su domicilio sin gravedad y esa es la forma más frecuente de la enfermedad.

Internet se ha llenado de fake news.

Tiene sentido reducir la movilidad de las personas en las provincias y países donde el contagio está aumentando muy rápido. Si se pierden puestos de trabajo conviene recordar que el hambre, la pobreza, matan muchísimo más que ningún virus. Esa epidemia de la pobreza no genera emergencia sanitaria porque no satura hospitales, se mueren en silencio y aunque aumente el número no afecta por lo que se ve.

Cerrar las zonas realmente afectadas y ponerlas en cuarentena tiene un sentido para proteger a los grupos de riesgo y para no saturar la sanidad pública. Porque la privada en estos casos de epidemia no actúa (y no estaría de más aprovechar también los recursos sanitarios privados para reforzar a los públicos).

De igual forma dar los consejos de lavado de manos, toser en el codo, etc. y dejar hacer vida normal a las zonas de poca incidencia.

Dejo claro que es mi opinión personal tras leer el mejor artículo sobre este tema, al menos para mí, si se lee entendiendolo.