HOBBYS PARA ENFERMOS CANSADOS EM/SFC – PARTE 5

Tenemos muchas cosas a un clik de esfuerzo, el mundo entero en INTERNET. Vamos a explorar cosas que ver y hacer en él sin salir de casa o incluso de la cama.

Las cámaras en vivo suelen ser una cámara web fija en un área. Estas cámaras web se transmiten las 24 horas del día, los 7 días de la semana, para que cualquiera pueda verlas en cualquier momento.

Los recorridos virtuales se centran más en las vistas de destino, lugares y ofrecen la posibilidad de una visualización de 360 grados, así como moverse por el destino donde el viajero virtual le gustaría ir. El viajero virtual puede caminar, turnarse y mirar alrededor de las áreas.

Ver muchos lugares en directo: Páginas de webcams en vivo en muchas ciudades.

MUSEOS

Museos virtuales

Museo Dalí

Los que aconseja National Geographyc

Imprescindibles de España

Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia

La ciudad donde se vive también se ve sin ir a los lugares concretos: Oceanográfico, Biopark y otras visitas virtuales en Valencia

EL ESPACIO

La NASA en casa

LA NATURALEZA

Paseos virtuales en contacto con la naturaleza

Cámaras en la naturaleza

Paseos virtuales por parajes impresionantes

Webcam marina en Miami

Experiencias virtuales en el océano

Corales, barcos hundidos, tiburones y delfines

Tenemos limitaciones de energía y muchos otros síntomas, pero vivimos una época privilegiada. Nuestros abuelos sólo disponían de una radio y en muchos casos nunca habían salido del pueblo aunque gozaran de buena salud. El mundo entero entra gracias a Internet en nuestra casa y es maravilloso.

GRUPOS EN REDES SOCIALES

Cuanto más limitante es una enfermedad más se empequeñece nuestra vida social. Vamos perdiendo amigos de siempre por las dificultades para verles muchas veces a no ser que vengan a nuestra casa.

Sin embargo cuando priorizamos en nuestra vida las cosas a hacer la higiene personal es la primera y la segunda la socialización.

Tenemos que encontrarnos, ya sea en Facebook, Twitter, Telegram, WhatsApp, etc. ya que somos un colectivo ‘invisible’ porque casi no salimos de casa. Cuando entras en un grupo alguien te va a saludar, en su gana de compartir, y te contactará con otros grupos. Procura entresacar buenos amigos con EM de esos grupos, te van a comprender bien y hay grandes personas. Seguro que acabarás hablando por teléfono y ya si es una videollamada genial. Intercambiarás experiencias, consejos, porque suele ser gente muy interesante. Hay deterioro cognitivo, no falta de inteligencia y además de conversaciones tienen mucha empatía.

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ASÍ SON LOS DESAGRADECIDOS

«Es de bien nacidos ser agradecidos». Esto dice el refrán. Es muy placentero hacer a los demás sentirse bien para estar rodeados de personas más felices. Es una parte importante de la educación. Se dice que lo primero a aprender en cualquier idioma son cuatro cosas: Hola, por favor, lo siento y gracias.

Hola: No negar el saludo a nadie, el decir sé que estás ahí y te veo. Me gusta.

Por favor: Aún en el caso de cosas que otro tenga obligación de hacer se expresa dulzura, se anticipa el agradecimiento y se facilita que el otro tenga satisfacción al hacerlo.

Lo siento: Reconocer errores, y es universal cometerlos, quita la prepotencia, indica la voluntad de corrección, la humildad interpersonal que es pedir disculpas e, implícito, estar dispuesto a perdonar.

Gracias: También incluso en los casos que fuera obligación, como pasaba en el por favor, expresar que necesitamos a los demás, valoramos lo que hacen por nosotros, devolvemos reconocimiento y nos predisponemos a hacer algo a cambio, no a ser orgullosos.

Las personas ingratas no reconocen ni valoran lo que los demás hacen por ellas. Esas personas no solo no agradecen la ayuda recibida, sino que luego vuelven a pedir otro favor. Y así una y otra vez. Hasta que se convierte en la norma y obligación. Y el día que decidimos parar, porque nos están utilizando, nos echan en cara nuestra poca empatía, haciéndonos sentir culpables por no volver a ayudarles.

La gratitud es un sentimiento, una emoción, que experimentamos cuando somos objeto de acciones beneficiosas por parte de los demás. Pero también tiene un componente cognitivo, debemos ser capaces de apreciar. Apreciar el gesto que han tenido para con nosotros, apreciar sus efectos positivos y apreciar el esfuerzo o la intención del otro.

La apreciación es una habilidad que las personas ingratas no han desarrollado. Estas personas generan a menudo cierto sentimiento de culpabilidad. Nos preguntamos aquello de ¿pero por qué habré sido tan ingenuo como para haber hecho esto por esta persona? Pero no tenemos culpa, el problema está en ellos. La ingratitud tiene una serie de orígenes psicológicos muy concretos.

Los padres y madres cuando nos educan de pequeños suelen decirnos: “no hay nada peor en la vida que ser desagradecido”.

Al mismo tiempo intentan darnos todo lo que pueden, allanandonos el camino, suplir las carencias afectivas que podamos tener, siempre a cambio de nada. Se da por hecho que a los hijos hay que entregarles la vida entera se comporten como se comporten o no se es buen padre. Sin embargo hay que enseñarles a ganarse los privilegios, a que han de gratificar cada día lo que se les cuida, a participar en responsabilidades domésticas, a dar también ellos y no sólo recibir. No es dureza, es preparar adultos para el futuro y no niños grandes.

No es infrecuente que progenitores nos digan que malcriaron, consintieron y tuvieron a regalo a sus hijos. Pero muchos padres desconocen el Síndrome del Emperador, que aparte de factores genéticos y ambientales (la herencia,  el medio), es típico de padres que pueden dedicar poco tiempo a sus hijos y lo compensan dándoles todos los caprichos.

El síndrome del Emperador infantil se arrastra muchas veces a la vida adulta y como resultado, perdurará esa visión egocéntrica del mundo, asumir que los demás están obligados a satisfacer sus necesidades y deseos. Esa forma de comprender el mundo les impedirá experimentar la gratitud.

La gente desagradecida tiene poca empatía con los demás suelen también ser envidiosos y les cuesta expresar lo que verdaderamente les pasa. Hay posibilidad de revertir este tipo de comportamiento, es difícil, han de reconocer el problema y a veces se precisa terapia. En realidad, estas personas presentan múltiples carencias (emocionales y las referentes a las habilidades sociales) que pueden ser tratadas. No obstante, lo primero es conocer el origen de estas dinámicas:

  • Pensemos, por ejemplo, que diversas condiciones psicológicas como una depresión o un trastorno de ansiedad, puede hacer que no seamos tan sensibles o receptivos a los actos que los demás hacen por nosotros. No las vemos y no las apreciamos porque no estamos bien, en ese momento puntual de nuestras vidas.
  • Por otro lado, la ingratitud rasgo hace referencia a un comportamiento estable en el tiempo.

Si empiezas a notar estas conductas en personas que conoces y con las que tienes algún tipo de relación, inicia por separarte de estos individuos dañinos, tóxicos.

Sea porque seas familiar u/o amigo, estas personas están a la espera de tu ayuda. No son agradecidos, básicamente porque sienten que son merecedores de tu ayuda, ya se han ganado tu asistencia, creen que tu ayuda es lo mínimo que puedes darles de regreso.

Ahora, alerta, si una persona de estas en algún momento agradece, lo hará con fin de recriminarte su acción cada vez que estés con ella. Con este sentimiento y estas conductas, podrá hacerte sentir culpable en situaciones específicas.

Está probado que un individuo ingrato y desagradecido se volverá en contra de quien le sirvió y le ayudó. Necesariamente no tiene que violentarte de modo directo, simplemente hablará detrás de tu espalda, dirá que tú no ayudas, que él ha hecho todo el trabajo. Dice todo sin importar lo que tú has hecho por él.

Para ganar reconocimiento y generar lástima, dirá que tú eres el ser más horrible que existe sobre el Universo, tratará de conseguir simpatía de todos aquellos individuos que no pueden ayudar.  

Lo que no saben los desagradecidos es lo que pierden, porque Ser agradecidos hace ser más feliz

Como todo tiene consecuencias, este tipo de personas pueden padecer de ansiedad generalizada, baja autoestima, soledad, tendencia al estrés, y, definitivamente, malas relaciones con los demás.

LOS LIBROS DE AUTOAYUDA NO SON EFICACES ¿PORQUÉ?

[Este tema me ha llevado muchas horas de trabajo. Es el mayor proyecto desde que abrí este blog (excluido mi libro, claro). Por esta razón permanecerá anclado en el Inicio una temporada, más teniendo en cuenta que es el primer paso en el camino del crecimiento interior]

El que más y el que menos, todos hemos leído algún libro de autoayuda. Pudo ser por curiosidad, necesidad de orientación para vivir, el anuncio del método definitivo para acabar con los problemas, moda, búsqueda de espantar una mala etapa, una depresión que no acaba, perseguir el éxito tal como lo define nuestra sociedad, mejorarnos, tantas razones como personas somos.

Casi todos han funcionado al ir leyéndolos, como sustitutos baratos de un maestro o terapéuta, nos han dado una esperanza en sus fórmulas que suelen estar bastante acertadas en general. Pero al terminarlos se han ido disipando y por mucha atención que les hayamos tenido, incluso subrayando, su efecto es efímero.

Si los leemos orientados a aprender, como el objetivo de sumarlos a nuestro conjunto de conocimientos, sacamos más, suman. Se quedan conceptos entrelazados en nuestra memoria.

Yo soy una gran lectora de esta temática, tengo estanterías llenas, de muy buenos y de otros muy mediocres. Se nota cuales se han escrito desde la sabiduría con intención de ser útiles y cuáles se han escrito para vivir de publicar algo que se vende mucho y da dinero. Estos últimos sólo autoayudan al autor y, si tiene experiencia, el lector los abandona.

Resumiendo, hay buenos libros de autoayuda y libros negocio. No estoy diciendo que no sirvan, algunos ayudan pero por poco tiempo. Y te vas a por otro nuevo para que perdure aquello que se buscaba. La buena intención del autor nos resulta demasiado efímera. Pero como vivimos en la cultura de lo efímero no nos percatamos del porqué.

El porqué es que con la apariencia de ser profundos, no ahondan hasta lo más hondo del ser humano que los lee. Y es que los seres humanos necesitamos más, somos muy complejos y o integramos los cambios desde la raíz más penetrante o no llegamos a quedarnos con ellos. Es difícil cambiar, pulir ese diamante en bruto con que nacemos, como para usar herramientas que no son lo suficientemente duras. Un diamante sólo se talla con otro diamante, así que o nos proporcionan la forma de encontrar ese diamante ya tallado antes, o no podemos con el nuestro o no cambia. Darle arañazos es una ilusión que de momento no deja ver la realidad.

La autoayuda sólo puede hacer algo duradero si nos lleva a conocer que en nosotros mismos están los diamantes que pueden tallar el que nosotros vemos y al que queremos dar forma. Empezando por saber que sólo vemos parte de nosotros y del mundo. El tallador y el taller adecuados los tenemos dentro.

En la búsqueda de eso me he topado con la clave que faltaba, y os he querido resumir mi hallazgo. Me surgió la necesidad y he empezado a integrar esa nueva andadura. Hasta el fondo del fondo de lo más hondo.

No servirá a todos, sí a muchos que se han perdido en la superficialidad promulgada, propiciada, hecha para esclavizados en explicaciones estrechas para someternos al imperio de vivir de espaldas a la verdad libre de aturas. Su resultado es por un lado la fácil manipulación (buena para las élites) y por otro el aumento exponencial de las enfermedades mentales (de seres sensibles que no caben en corsés falsos).

Empecemos por ver a quienes les entran los corsés y a quienes no nos entran.

AUTOAYUDA & ESPIRITUALIDAD

Un libro muy interesante y bien enfocado a nuestro propósito
Contraportada

Hay dos tipos de personas:

Las que se ven a sí mismas como cuerpo y mente, ambos intrascendentes, una ilusión por tanto al tener principio y fin. Su centro es el ego.

Las que se ven a sí mismas como cuerpo, mente y espíritu. El espíritu es trascendente, imperecedero, se une a la existencia de Dios y busca el desarrollo espiritual. Es el paso del ego al Ser, la esencia que nunca muere, lo real por su eternidad.

EL ENCUENTRO CON TU SER TRASCENDENTE (1)

El mundo actual nos lleva al tipo primero, a lo material, circunstancial, efímero, a la ciencia en sí misma, tras siglos y milenios de espiritualidad religiosa.

Así mismo nos engaña haciendo que algunos adoptemos prácticas ancestrales desposeídas de su objetivo trascendente tras falsos gurús. La meditación sin un fin por ejemplo.

El verdadero gurú nos lleva del gu (oscuridad) al ru (luz), sin anunciarse, sin exhibirse, con humildad. No importa en qué religión o sin religión. Y sólo descubriremos al verdadero gurú si espiritualmente ya hemos evolucionado lo suficiente para reconocerle.

Desposeamos, en un ejercicio de síntesis y abstracción, a las religiones de sus formas externas, ritos, leyes y superficialidades. Habremos dejado a muchísimas personas que las integran sin nada, porque solamente quedará lo Real, la trascendencia limpia de lo menos necesario, de lo que tienen de intrascendente y mortal, la existencia de Dios.

El fenómeno religioso que es la Espiritualidad inmortal unida a Dios es inherente al ser humano desde su aparición en el mundo.

Por esto vivimos una época llena de hambre de algo que no se encuentra fácilmente, que ni las propias religiones llenan,  en su deriva hacia las formas restrictivas, dogmáticas y carentes de fondo.

Muchas personas se hayan perdidas buscando sin ni saber qué buscan. Porque en nuestra pequeñez damos palos de ciego hasta que estemos preparados para encontrar al maestro que nos guíe a la iluminación.

La iluminación es el alcance del Ser dejando atrás el Ego. Las formas más eficaces de alcanzar ese estado son la práctica de la meditación y la plegaria.

La meditación es un desprenderse de lo físico y mental, de los pensamientos emanados de nuestra vida y forma de vivir. No una meditación de momentos, que es un aprendizaje inicial, sino una meditación continua en todo nuestro presente.

La plegaria sirve como la fuerza desatada para llamar la atención de Dios a nosotros, un «aquí estoy» puesto que no hace falta pedir lo que ya se recibe espontáneamente. Dios ya nos da lo que nos tiene que dar. Sólo la comunión con él nos da la trascendencia y paz a nuestro espíritu.

Estas prácticas nos sacarán del mundo actual lleno de cosas superfluas y nos llevarán del tener al Ser. El resultado es el amor, pues cualquier relación humana se puede convertir en amor libre, sin apegos ni exigencias.

El personaje que construimos (2)

En ese estado de amor descubriremos al personaje que hemos creado como máscara para vivir en el mundo y cuanto de positividad tiene. No puede quitarse pero cuanto más se parezca a nuestro Ser mejor construido está. Podemos, al ser conscientes de él, modelarlo.

Todos hemos ido construyendo nuestro personaje: recursos, identidad, creencias, ideologías, opiniones, gustos y aversiones, filias y fobias, mecanismos de defensa, control, herramientas de relacionarse. Las experiencias vitales nos han permitido ir perfeccionandonos. La mayoría hemos errado en darle poder a la máscara separándola de la dimensión espiritual, el Ser, lo real, nuestra verdadera naturaleza, la parte divina que tenemos, y la tarea de llegar a descubrirla es la tarea de una vida. El Ser no tiene necesidad de sentirse importante, que es la verdadera humildad. La máscara sí en cuanto a que nutre al ego. Reírse de uno mismo, el humor respetuoso, es un gran remedio para ser humildes.

El fluir o el sufrir

Hay que dejar fluir, sin buscar motivos o excitaciones, no vivir de reacciones a ellos sino de acciones que surgen de la propia vida. No tenemos que seguir la dinámica de acción y reacción. La mayoría de las veces reaccionamos, no actuamos, por hábito. No podemos movernos en busca de recompensas a corto plazo porque habremos puesto fuera, donde no podemos actuar, nuestra alegría. El arte de fluir es que la vida hace lo suyo, nosotros lo nuestro, y la vida es más sabia.

El dolor es orgánico, algo no va bien, detectable, presente y nos demanda respuesta, actuar; o puede no ser orgánico en el caso de pérdidas. Si hay dolor verdadero no es necesario agravarlo con sufrimiento. El sufrimiento es mental, por el miedo originado en el deseo y la aversión.

Deseo (futuro) y aversión (pasado)–> frustración–> rabia–> ira o tristeza–> sufrimiento

Elige tus propias batallas, no las que otros o la sociedad te proponen impuestas.

Distingue entre ley y justicia, no son lo mismo y lo válido no es lo mismo que lo verdadero, lo fundamental. Discernir es de mayor compromiso moral, ético, de valores y virtudes, sin caer ni en dogmatismo ni en la soberbia. Requiere mucha madurez la capacidad de apreciar errores propios y rectificar. Hacer lo que procura el bien.

Las relaciones con los demás

«Las mejores personas alimentan lo bueno en los demás, no lo malo. Las peores personas alimentan lo malo de los demás «. Confucio.

En nuestras relaciones quienes nos hagan ser mejores podrán hacerse mejores con nosotros. De quienes no nos hagan ser mejores, transformarnos al amor, hemos de alejarnos. No es juzgar pues tienen la capacidad de cambiar e interactuar con nosotros. Cuanto nos aporten es decisión suya en libertad. Procuremos no juzgar y el «no juicio» significa que alguien nocivo para nosotros no es nocivo «pero se». Hay que mirarse a uno mismo en busca de venenos para no ser nosotros tampoco dañinos.

En seleccionar esas relaciones y esa introspección reside gran parte de nuestra salud psíquica y emocional. Las relaciones familiares, aunque suelen perdurar en el tiempo, son como las demás, nocivas o beneficiosas, no son diferentes a otras.

El presente, lo relativo de las opiniones y elecciones

Lo real es el presente, lo que ocurre aquí y ahora. El pasado dejó su poso, el futuro estará. El pasado tiene su origen, desarrollo y fin en la mente. El futuro son fantasías, expectativas o miedo que también son ilusorios. «Carpe diem», aprovecha el día, decían los romanos.

Dios hoy está acaparado por las religiones o ha quedado sepultado ante creencias actuales carentes de espiritualidad. De ahí Nierzsche dice en Gaya Ciencia: «Dios ha muerto, Dios sigue muerto. Y nosotros lo hemos matado.  ¿Cómo nos consolaremos los asesinos de todos los asesinos?». A la ignorancia se añade la enorme arrogancia humana. Dios está más vivo que nunca.

«No vemos las cosas tal cual son, sino tal como somos». El Talmud. Tenemos nuestro propio ideario y creencias, que sólo son «mejores» para uno mismo. Son filtros distorsionados de la realidad que la ajustan a nuestras creencias. Si se tiene conciencia de esa subjetividad aparecen la comprensión, tolerancia, empatía y compasión. No son verdades sino opiniones. Tenemos «filtros» conscientes e inconscientes.

Podemos discernir y eligir con los dones, cualidades, que tenemos en nuestra sociedad occidental. Toda elección lleva implícita el asumir los resultados y consecuencias. Esto no tiene que ver con la libertad. La libertad es resultado de quitarnos cadenas que nos atan y las más fuertes nos las hemos puesto nosotros mismos.

Las elecciones y consecuencias inherentes a cada elección, que hacemos cada día, determinan nuestra vida. Según el Bhagavad Gita, fuente inagotable de sabiduría, «este mundo es ilusorio e irreal pero hay que vivir en él intensamente, el saber de la naturaleza inmortal del ser humano». Todo movimiento es consustancial a lo creado y genera el tiempo.

Movimiento –> Acción –> Efecto –> Movimiento –> Así sucesivamente.

Son movimientos el pensamiento, la emocion, el deseo y la palabra. Hay que practicar una acción libre de objetivos intencionados, pues si no está alineada con el orden universal y su fluir, creará una distorsión que precisará una corrección. A nosotros nos corresponde la acción correcta, el resultado de la misma a Dios.

Eric Berne (Análisis Transaccional) habla de «los tres estados del yo» en los que uno es el «Estado de niño»: Pensamiento mágico, fantasía, creencias ajenas. La fantasía no puede cumplirse y lleva a frustración, se culpa al mundo, volviendo con una nueva explicación fantástica. Rueda sin salida. El autoengaño no deja un crecimiento espiritual real. Todos tenemos parte de ese pensamiento fantástico pero el problema es cuando todo en nosotros se rige por él.

La práctica de la virtud y el bien

En nuestro mundo se han perdido valores y por parte de cada vez más personas se torna indispensable volver a implementarlos en la sociedad para alcanzar la regeneración necesaria.

Recordemos algunas virtudes que mejoren nuestra vida individual y colectiva. Forman parte de la conducta ética, están prácticamente en cada religión y en distintas escuelas filosóficas. El orden es alfabético porque son igual en importancia.

ABANDONO: No hay tareas que cumplir salvo las que uno mismo se imponga desde la más absoluta libertad. Percibir la vida desde la sencillez y la ligereza.

ACCIÓN: Desvinculada de los resultados, libre de objetivos, sin deseo o aversión. Procura «hechos».

ALEGRÍA: La existencia es el privilegio de disponer de la vida. Es un vehículo de la inocencia. Sentido del humor.

BELLEZA: Comprensión de la relación entre ética y estética. Lo bello es una forma de expresión de lo divino.

BONDAD: Intentar llevar el bien a todo y a todos, por encima del egoísmo y el odio. El amor es su ingrediente básico.

COMPASIÓN: Compartir el padecimiento ajeno. Servicio, ayuda, la mera presencia sincera.

COMPRENSIÓN: Reflexión sobre los contextos y escenarios de los demás y frente a uno mismo, el equilibrio entre la autoindulgencia y la culpabilidad.

CONSCIENCIA: Percibir el mundo y a uno mismo sin distorsiones, desde la desidentificación y el desapego. El aquí y ahora.

CORAJE: Reencontrar la fuente de energía inagotable, pues todo obstáculo es salvable y todo dolor transitorio. Unido a la fe se incrementa.

DESAPEGO: No poseemos nada ni a nadie y nada ni nadie nos posee. Percepción de lo verdaderamente importante y lo que no lo es. Relativizar, todo está en manos de Dios.

DISCERNIMIENTO: Distinguir lo que pertenece al Ser de lo que pertenece al ego. Acercarse a la percepción correcta, sencilla, de lo evidente, dejando fuera los contenidos de la mente y la fantasía.

ESPERANZA: Todo lo creado es perfecto y aunque nuestra deficiente percepción vea defectos, el resultado es pleno, bueno y justo. Confiar en la vida y los demás.

FE: Sentimiento de confianza en Dios y su generosidad, omnisciencia y justicia. Comprensión de la propia ignorancia y limitaciones.

GENEROSIDAD: La inocencia lleva a comprender lo que es suficiente, lo que es necesario y lo que es superfluo. Tener indiferencia y desapego sobre lo transitorio.

GRATITUD: Valorar lo que se tiene en vez de penar por lo que no se tiene. Asociada a la generosidad y fuente de alegría. La primera es concebir la vida como un regalo de Dios.

HONRADEZ: Jamás se puede perseguir un beneficio propio en detrimento o daño a nadie. La falta de honradez es falta de respeto a uno mismo.

HUMILDAD: Todo logro depende del correcto uso de los dones que se poseen y también de factores ajenos ni previsibles ni gobernables. Anonimato y dilución del ego. Es el servicio y la ausencia de importancia personal.

LIBERTAD: Sinceridad. Eliminación de la importancia personal, desapego y certeza de la inexistencia de todo lo existente. Eliminar deseos, aversiones, creencias.

NOBLEZA: Expresión de la riqueza espiritual sin mezquindad.

PACIENCIA: Valorar el factor corrector del tiempo. Conocer las señales del momento exacto para cada acción eficaz. Dios escribe derecho con renglones torcidos.

RESPETO: Comprender que toda vía de acceso a lo noble y puro requiere un estado interior que emula aquello a lo que aspira.

RESPONSABILIDAD: Asumir sin méritos ni culpas el resultado de nuestras acciones sin involucrar a los demás.

SENCILLEZ: Cuanto más complejo el ego, las creencias y mas deseos, más lejos se está del conocimiento y de la realidad.

SERVICIO: Capacidad de subordinarse a un proceso beneficioso para el curso de la vida. Con discernimiento, sin protagonismo o emotividad.

SILENCIO: No usar la palabra como distorsionador, miedo, improvisación o pulsión de mostrar sin reflexión las propias opiniones.

SINCERIDAD: Expresar todo lo que brota de la naturaleza real del individuo, frente a los demás y frente a uno mismo.

SOBRIEDAD: Darse cuenta de las necesidades reales para el bienestar y desarrollo. Las imaginarias y de deseos nacen del ego y son perjudiciales porque son una espiral inalcanzable.

SOLEDAD: Nacemos y morimos solos. En el tránsito entre ambos necesitamos tomar las riendas de la propia existencia.

TERNURA: Encontrar y cultivar la inocencia primordial, hacia uno mismo y hacia los demás (niños, personas frágiles, etc.).

TOLERANCIA: Percibirse y percibir a los demás en proceso de evolución aún imperfecto.

TRABAJO: Capacidad de producir frutos útiles para el desarrollo y evolución benéfica de la vida, para uno mismo y para los demás.

UNIDAD: Diferenciar y privilegiar lo que nos une de lo que nos separa de los demás. En Dios somos Uno, el Ser es Uno.

ESPIRITUALIDAD CON RELIGIÓN Y SIN RELIGIÓN

El peligro de separarlas es usar la espiritualidad como «un cajón de sastre de la cultura de consumo». La idea de trascendencia desposeída de un Todo integrador es dispersa, se puede adherir a cualquier corriente sectaria, a fundamentalismos, a ir de aquí para allá para rellenar un vacío, a consumir métodos ineficaces y costosos tanto en la propia persona como en su economía.

Pero para algunos, espiritualidad es sinónimo de creencias irracionales y de que todo vale. En ningún momento nos referimos a ese vagar sin rumbo claro. Incluso hay autores que asocian este ir perdido individualmente con el aumento de algunas enfermedades mentales como la ansiedad y la depresión.

Es por esto que la búsqueda de espiritualidad sin más, sin una orientación para ello, «Es como embarcarse en un viaje interior. Es arriesgado hacerlo y tratar de ver las cosas desde una perspectiva más amplia. La promesa es tremenda pero el viaje puede ser doloroso».

No es eso lo propuesto en nuestro caso, sino el ver las coincidencias de fondo, los fundamentos, de casi todas las religiones y corrientes filosóficas. Hay autores que nos dan gran parte de ese propósito estudiado, como Sebastián Vázquez en su libro Espiritualidad &Autoestima. Quitado lo superficial, accesorio, los ritos, los rezos concretos, lo adaptado a las diferentes culturas, que está como vestigio del pensamiento mágico primitivo, queda lo común y profundo que directamente orienta a dejar el ego para orientarnos al Ser:

Eso son la meditación, la plegaria, la acción libre de objetivos intencionados y las virtudes. Párate y verás que son comunes a las religiones y filosofías que conoces.

Es una tendencia de moda esta de que «Somos menos religiosos en cuanto a compromiso con los rituales institucionalizados, pero cada vez tenemos más interés por la dimensión espiritual, por el sentido de la vida».

El individualismo quiere hacer a su antojo, crear una escuela de cada individuo que se cree poseedor de la verdad. Pero detrás de eso se encuentra el ego, no el Ser, puesto que el ser trasciende, es el Todo, es Dios. Si ese individuo consigue discípulos tenemos un falso camino con un falso gurú.

Con esto no quiero decir que haya que ser religioso, tal como son las religiones y sus estructuras jerárquicas, rituales, creencias de que cada una es la que posee la verdad y el camino a ella. Hay personas que se reafirman en su vida con el colectivo de su religión y mientras no tengan la idea de poseer la verdad, que es la esclavitud del fanatismo, pueden encontrar así el Ser.

Hay personas no religiosas que buscan el Todo, la Unidad, el Ser colectivo, Dios desprovisto de ningún atributo humano. No son radicales, se cuestionan, buscan la trascendencia. No son religiosos y sí tienen esta espiritualidad desarrollada o preparada para empezar a desarrollarse.

El radicalmente antireligioso que niega la trascendencia no la puede buscar porque no la concibe, no la abstrae, no ve la meta. Quién niega fanáticamente algo mayor en conjunto y que dé sentido a la vida, por cualquier razón de personas concretas en este mundo, tiene cerrada su evolución, dentro de su ego, porque niega el poder Ser de las personas.

Es la visión a corto plazo, el atribuir antropomorfismo a Dios, verle castigador, el que dice qué es y que no es pecado, al que adorar, la jerarquía religiosa, la idea del infiel no religioso o de otra religión, lo que se puede o no comer, etc. Todas estas cosas no son espirituales, son visiones limitadas humanas y si sólo se ve esto la evolución espiritual está aún lejos, ni se intuye.

CONCEPTOS BÁSICOS para entender mejor lo dicho:

(1) EL SER

Actuamos desde el ser cuando no nos identificamos con la mente parlanchina, más bien la observamos manteniendo la calma y aquietándola para evitar convertirnos en presa de su discurso. Para la consciencia o el ser, sólo hay una realidad que está basada en la verdad donde prima el bienestar común sobre el individual. Al no hacer juicios, ni califica, ni se compara.

Se rige por la Ley de Causa y Efecto y comprende que sólo haciéndose responsable de sus actos puede generar mejores resultados, «Ley de correspondencia»; no se avergüenza de sus errores y aprende de ellos para no repetirlos. Al no tener complejo de inferioridad es totalmente libre y se muestra como es, entiende que todos somos iguales y no necesita ser mejor o competir con nadie ya que comprende que todos somos parte de lo mismo y estamos hechos de la misma esencia.

Cuando se vive desde la consciencia hay plena satisfacción pues esta viene de dentro y no de fuera. Mantiene su energía equilibrada y gracias a esto no siente carencia ni intenta manipular con el fin de obtener del entorno la realización, la obtiene entregando toda su energía a todo lo que la rodea.

El ego no puede sobrevivir en el momento presente, estando presentes damos lugar al despertar de nuestro ser y es así como entendemos que resistirnos a lo que ya es no tiene sentido. Desde aquí aceptamos nuestras circunstancias de vida sin luchar contra ellas.

(2) EL EGO

El ego es nuestro instinto de supervivencia emocional. También se le denomina «personalidad» o «falso yo». No en vano, el ego es la distorsión de nuestra esencia, una identidad ilusoria que sepulta lo que somos verdaderamente. Es como un escudo protector, cuya función consiste en protegernos del abismo emocional que supone no poder valernos ni sobrevivir por nosotros mismos durante tantos años de nuestra vida. El ego -que en latín significa «yo»- también es la máscara que hemos ido creando con creencias de segunda mano para adaptarnos al entorno social y económico en el que hemos nacido y nos hemos desarrollado.

Esta forma de inconsciencia tiene un sentimiento continuo de carencia, no acepta su circunstancias actuales, permanece en la lucha, mendiga, necesita aprobación de los demás, se compara, vive insatisfecha y tiene un poderoso complejo de inferioridad que disfraza intentando ser superior.

Utiliza el tiempo como herramienta para mantenernos distraídos de la verdad, se mantiene rechazando o añorando el pasado y vive enfocado en un futuro que le ofrezca la salvación, pues del presente nada lo satisface. No asume los errores, equivocarnos nos hace imperfectos y su complejo de inferioridad lo empuja a querer ser mejor que quienes lo rodean, por esto siente la necesidad de esconder sus faltas para sobresalir; convirtiéndonos en esclavos de su autoimagen o máscara social y privándonos de la libertad de mostrarnos como somos, poder ser humanos y errar.

Se esconde tras el ideal de justicia y lo utiliza para justificar su comportamiento negativo frente al entorno que se basa en la resistencia a lo que es, la necesidad de controlar, la codicia, la sed de poder, la defensa y el ataque. Actúa de esta manera porque se percibe como un ente separado de sus semejantes y por tanto puede llegar a utilizarlos para alcanzar sus fines.

SIEMPRE ADELANTE, HACIA LA SABIDURÍA SI FUERA POSIBLE

Una vez estudiado este tema de que se necesita, al menos yo necesito, la trascendencia espiritual para mejorar como persona y aproximarme al bienestar verdadero, sigo caminando.

Ahora he comenzado a leer «Los grandes iniciados» para ahondar lo más posible en quienes somos y nuestra misión en la vida. Personajes históricos que se han dirigido a la iluminación.

Es un libro escrito en 1889 ¿Acaso lo que haya de «verdad» y el «espíritu» cambian con el tiempo o son permanentes?

Fuentes:

«Espiritualidad &Autoayuda». Sebastián Vázquez. Editatum, 2020.

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/02/130117_salud_creencias_religion_espiritualidad_lav

https://elpais.com/cultura/2018/08/31/actualidad/1535732953_681869.html

https://valorarteblog.com/2019/12/16/diferencia-entre-ego-y-ser/

https://borjavilaseca.com/del-ego-a-la-esencia/

EL TAMAÑO DE UNA PERSONA

Cuando encuentro entradas de otros blog que me impresionan, me motivan, sabéis que os las pongo para que también podáis disfrutar como yo.

En esta ocasión tenéis esta maravilla sobre lo que hace grande o pequeña de verdad a una persona. Un texto bello y lleno de contenido.

Del blog EL AMBIGÚ DEL YOGA:

EL TAMAÑO DE UNA PERSONA

RELACIONES DE PAREJA CON HIJOS ADULTOS ANTERIORES

«Los hijos anteriores a la relación son de las causas más comunes de problemas entre la pareja«


Sacado del artículo: Problemas con mi pareja por sus hijos


Cuando buscas información sobre las parejas que se casan teniendo hijos de matrimonios anteriores, encuentras mucho material sobre niños y convivencia. Muchos temas sobre custodia, sobre influencias de los padres biológicos que interfieren en la relación de los niños con el padrastro o la madrastra. Todo infantil.

Una figura esencialmente altruista, que da cariño y cuidados a hijos que no son suyos y además sin ninguna obligación. Las madrastras y padrastros, gente que arriesga mucho al entrar en las llamadas «familias ensambladas»,son la máxima expresión de amor a sus parejas.

Flaco favor han hecho los cuentos y las historias de diferencias entre hijastros e hijos en el matrimonio. Sin embargo yo lo que he visto es que consentían más a los hijastros que a los hijos propios, justo para evitar que pareciera lo contrario. Ni podéis imaginar la cantidad de madrastras angustiadas y con ganas de hacer las cosas bien que hay y llenas de problemas para conseguirlo.

No vas a encontrar casi nada de hijastros adolescentes y prácticamente nada de hijastros adultos. Adultos que convivan o no, el tema queda sin hablar, como si no se generara ningún problema, como un tabú. Pues ahondando también en familias ensambladas con hijos adultos la frase inicial se da y por eso vamos a sacar información de lo que los demás no se ocupan.

Y vamos a repetirlo así, especificando todo:

«Los hijos anteriores a la relación (niños, adolescentes o adultos) son de las causas más comunes de problemas entre la pareja»

El éxito en un matrimonio con familias compuestas es posible cuando nos educamos acerca de las segundas familias, y desarrollamos habilidad en la relación para resolver conflictos entre los individuos de la misma.

Problemas en la relación con un matrimonio en edad avanzada y celos con hijastros:

• Las parejas que se casan en edades avanzadas a veces tienen que negociar el tiempo con sus hijos de relaciones anteriores, y la comunicación y la aceptación pueden ser un reto.

Establecer límites:

Las relaciones tienen que ser alimentadas. El tiempo y la atención son necesarios para mantener el enlace vivo.

Sé honesto financieramente:

• Cuando te cases en edad avanzada, es probable que tengas un cierto grado de independencia financiera.

• Puedes entrar en la unión con los activos que desees mantener aparte. Precisa las obligaciones financieras de cada compañero para que no haya confusión.

• Incluye los salarios, las pensiones, bienes raíces, manutención del cónyuge y de los hijos en tus discusiones.

Negocia tiempo familiar:

Fiestas y celebraciones posteriores en la vida pueden parecer una maratón al correr para dar cabida a las expectativas de todos.

• Las parejas que se casan en edad avanzada pueden establecer sus propios rituales.

Da espacio a los hijos:

• Adaptarse a un nuevo matrimonio llevará tiempo y mientas más jóvenes sean los niños, más tiempo será del período de regularización.

Cómo lidiar con los hijos adultos difíciles (de tu pareja) en un segundo matrimonio:

• Los segundos casamientos a veces son desafiantes al lidiar con los ex y los niños de los matrimonios anteriores.

Cuando los hijos son ADULTOS, LOS DESAFÍOS SE PUEDEN AUMENTAR (Sí, pone AUMENTAR) ya que no tienes ninguna autoridad real sobre ellos así que pueda ser un problema conseguir que te respeten.

• Tratar con los hijos adultos difíciles en un segundo matrimonio requiere de la cooperación y el apoyo de tu pareja.

• También necesitas ser paciente y diligente, porque estos asuntos nunca se resuelven de la noche a la mañana.

Esto te interesa:  ¿Qué tipo de padre eres?

TIPS (para madrastras o padrastros):

Habla con tu cónyuge (el padre o madre biológico). Es vital tener su apoyo al tratar con los hijos ya que él está en una posición de autoridad. Si no te apoya en esto, es muy poco probable que sus hijos te demuestren más respeto.

Dirígete a los hijos con un tono de voz amable pero firme durante las disputas. Aunque es importante tratarlos con respeto, especialmente ya que son más grandes y maduros, no deberías ser un felpudo para ellos tampoco.

Establece con tu cónyuge que no se permiten ultimátum. Los hijos nunca deberían ponerlo en una posición donde tenga que elegir entre ellos o tú y no debería tolerar ningún intento por parte de sus hijos de hacerlo.

• Asimismo, también evita el ultimátum de tu propio respeto por parte de tu pareja.

Establece límites con respecto a tus interacciones con los hijastros adultos. Esto significa no permitirles que interrumpan el tiempo entre tú y tu pareja y no aceptar un comportamiento grosero o condescendiente. La consistencia es la clave.

Pasen tiempo juntos como una familia para que los hijos adultos (de tu pareja) se acostumbren a ti y a tu cónyuge juntos.

• Esto también les da la oportunidad de ver cómo ellos se comportan hacia ti, tu cónyuge y entre sí. Cuanto más tiempo pasen juntos, es más probable que ellos comiencen a aceptarte y se vuelvan menos problemáticos.

AGOSTO 19, 2013

Sacado de:

[Hijos adultos que celan el tiempo y dinero de sus padres solteros. Un problema frecuente al formar nuevos matrimonios en la edad avanzada o adulta es el conflicto con los hijos de nuestra pareja. Los problemas varían según la edad, cercanía y relación con el padre. Manéjalos así.]


El siguiente artículo sirve para hijos adultos que se han quedado anclados en la adolescencia (muy propio del siglo XXI):Mi madre tiene otra pareja. Como actuar.

Espero que esto sirva para tener familias compuestas de parejas más o menos mayores, con hijos adultos de matrimonios anteriores, llenas de armonía y sin problemas, que necesitan tranquilidad y cariño de quienes les rodean, sean hijos o hijastros.

TU PLENO ES EL MÍO

Cuando no compartimos se nos van los momentos,

Aunque tú no lo quieras, se nos caen los techos,

Y se escapa la vida… empapada en los sueños.

Me rompí hace mil años o tal vez en doscientos,

Porque estuve tan sola que me perdí por dentro,

Y olvidé de mí cosas… que en el tiempo no encuentro.

Cuando no me comprendes pierdo el asidero,

La amarra que sostiene reunidos mis sesos,

Y me pierdo en desiertos… donde marcho a buscarte.

Me sentí tan pequeña cuando no tenía besos,

Que crecí al encontrarte, medré a ver infinitos,

Pero la cruel cizalla… mira a amores perpetuos.

Cuando yo me repito en millones de intentos,

Te amo más que a la vida, más de lo que puedo,

Pero no me conformo… siempre, anhelo tu pleno.

Cuando tu te revelas, lloro yo por encuentros,

Me deshago en cariño, por tus complementos,

Y empatizo contigo… tanto que me consume lo que no compartimos.

Tú y tus circunstancias… es tu pleno y el mío

MI MURALLA

Lo tenía claro hace 7 años y tengo que volver a tenerlo claro, que me despisté un poco.

Sólo esta es la frontera que hace falta en mi mundo. Me reafirmo. Hoy soy yo quién en lugar de recibir puertas cerradas injustas, me cabreo y CIERRO LA MURALLA a quienes no me merecen. Los demás pasen y acomódense.

Se trata de autoestima, de dignidad.

Dije hace 7 años:
Mis manos estan en la muralla contra el veneno. No a la gente toxica NO NO NO NO. Selectiva mi muralla, se abre solo a la paz.

SI LE AMAS QUIERES VERLE FELIZ

Sacado del artículo:

«No se trata únicamente de amar a tu pareja. Puedes querer con toda tu alma y corazón a tus amigos, a tus familiares, y a cualquier persona que signifique algo en tu vida y te haga mejor.
El hecho de ser capaz de hacer feliz a los demás te puede completar, y es una ventaja más para ti, para que seas mejor y vivas la vida con total plenitud, y todo ello por el simple hecho de amar a los demás.»

Mi forma de entender el amor:
Hazle feliz, pero a veces no eres quién puede hacerle feliz o quién más puede hacerle feliz. Entonces toca demostrar el amor ocupando el lugar que la vida te ha dado, estar en la medida que se te necesita, dejar fluir y acompañar, dejar que a quién amas encuentre la felicidad donde la tenga y congratularte con ello. El amor del bueno quiere ver feliz al ser amado, sea pareja, expareja, amigo, persona admirada, hijo, padre, hermano, otro familiar, cualquiera a quién se le ame (se le quiera, que se entiende mejor en todas las formas del amor).

Incluso si la felicidad del ser amado es no estar presente en su vida, recuerdo aquella bella película de 1979 «La calle del adiós» en la que más o menos la frase de Harrison Ford era «Porque te quiero te dejo ir» ya que para hacer felices a los seres queridos la postura amorosa verdadera no es empecinarse ni celarse, no es poner impedimentos ni enfadarse. Es dar cariño, amor, a cambio de nada, apoyar, propiciar su felicidad lo más posible.

Es eso lo que hace digno y grande al amor. Es eso lo que demuestra que amas.

Si amas a alguien solo quieres verle feliz

BUSCAR UNA SABIDURÍA INTERNA

Empoderarse personalmente implica, en primer lugar, entender que si queremos algo mejor para nosotros, debemos propiciarlo.

Esta frase la he sacado de este artículo escrito por una psicóloga Vivir en plenitud, empoderarse

Somos responsables de quienes y como somos, de orientarnos a ser en lugar de orientarnos a la acción, a hacer. No todos se atreven a tener tiempo para no hacer nada, pararse ante el espejo interior y examinar que contiene. El miedo a uno mismo es el mayor de todos los miedos, el más paralizante y el más inútil. La introspección es una tradición de religiones antiguas y de religiones orientales.

Los occidentales en general caen en extremos:

– O no se atreven, niegan la trascendencia, aman el dinero, huyen hacia delante, buscan el éxito ante los demás, no se implican con otras personas a través de afectos y viven superficialmente,

– O meditan sin cesar, comienzan a tener dietas extravagantes, no toleran a quienes no son como ellos, rechazan la medicina contrastada científicamente para usar alternativas peligrosas que llaman naturales, son conspiranoicos.

¿Qué es empoderarse para bien? Es BUSCAR una sabiduría interna que te dice quien o qué eres, qué son los demás, qué es la vida. Buscar porque ¡quién sepa esas cosas levante la mano!: No lo sabemos nadie, el ser no, las circunstancias son otra cosa.

El sentido común, el justo medio, el equilibrio ¿dónde están?

¿Te gustas? ¿Tienes claros tus objetivos vitales? ¿Trabajas en pos de ellos viviendo el momento presente a la vez? Porque la televisión se ha apagado sola, así es la tecnología de hoy. El aire acondicionado suena como un vientecillo mientras la fuente artificial deja en el aire el sonido de agua cayendo. Cada vez que intento tocar la letra a en este teclado virtual se me va el dedo y en lugar de ella aparecen las mayúsculas. Los pájaros y los perros están en silencio absoluto y estoy sola, no hay más personas. En el sofá mi postura es inadecuada pero a mi cuerpo le gusta. Hay mucho desorden, el bajo eléctrico está en el otro sofá y es bonito. Entra algún WhatsApp en el teléfono móvil, suena como cuando va a hablar alguien en un aeropuerto, dindondin dindondin. Ya los leeré, mi presente es escribir una entrada en mi blog personal.

¿Me gusto? Sí, rotundamente sí. Porque no soy una persona vulgar, sé distinguir la información de la opinión, razono mis ideas y si me razonan bien otras, las cambio. No tolero a los intolerantes y tolero a los tolerantes. No soy políticamente correcta ni fácil de manipular. Puedo conversar con el más anciano y el más niño que sepa hablar. Me paro en los paisajes, no tengo prisa, amo, me dejo querer. Protesto a veces, gratifico siempre, adoro mi enorme sensibilidad aún cuando me duele. Siempre me levanto después de caer, aunque tarde un tiempo. Acepto mis muchas limitaciones, mis achaques físicos, mi profesión, mi estado de no poder trabajar.

Sí, rotundamente sí me gusto porque no soy perfecta, porque no miro por encima del hombro, porque si me dicen que algo es mi obligación no lo hago a ver qué pasa. Porque llegué tarde a todo y me dió tiempo, porque me la jugué cuando tenía que hacerlo y no siempre salió bien, porque no aprendo a ser dura y no echo venganzas de unos en otros.

¿Tengo claros mis objetivos vitales? Sí, también. Vivir el mayor tiempo posible feliz y rodeada de felices porque les doy cariño, sin límites. Me deshago de la gente tóxica en cuanto me doy cuenta, no tengo más que una cara siempre, sin máscaras. Ser feliz y tener unos principios y creencias sólidos, míos, sin importarme modas o si alguien los comparte conmigo. No depender, que me costó un largo aprendizaje y feas cicatrices. Tener paz, tranquilidad, sonreír, abrazar, apoyar, acompañar.

¿Trabajo en pos de ellos viviendo el momento presente a la vez? A ratos, ojalá, lo intento, puedo mejorar, meto mucho la pata, me siento incomprendida, pongo expectativas fuera (craso error). No estoy contenta en esta parte aún con buena autoestima e incidir en ganar empoderamiento.

Repito la pregunta: El sentido común, el justo medio, el equilibrio ¿dónde están?

Pregúntenle al planeta, a las masas de humanos, a ustedes mismos cuando miran arriba de noche y ven miles de estrellas, a un recien nacido, a su pareja. Y si obtienen una buena respuesta dénmela, porque yo ni remotamente me acerco a saberlo.

02:30 AM. Buenas noches, Radio Sueños emitiendo «Pasaje a la noche», donde entre canciones recibimos vuestras llamadas. Empezamos con Omara Portuondo y Vieja luna.

LOS LOCOS VAMOS PERDIENDO ESTRELLAS AL CAMINAR…

Cuando los locos sean valorados como los mejores, por su inocencia pueril, esta vida en un planeta perdido en un Universo cualquiera dejará de estar lleno de miles de millones de soledades.

Las personas no somos nada importante y hasta algo que no ven nuestros torpes ojos, cualquier virus, se empecina en que alcancemos esa comprensión. Si se cree que muere quien tiene su carne pudriéndose, no está yendo más allá de lo que los sentidos, limitadísimos como este cerebro nuestro pequeño y gregario, enseñan.

No somos eso, que contagia mierda hasta después de ser inerte. Ese traje prestado que es tenido como lo más importante. El valor real de lo perecedero es cero y trae la soledad, rompe lo eterno del amor y las cosas que nunca acaban. Lo que siento y digo no lo dice mi cuerpo porque soy más, soy fantasía, honradez, sinceridad, prudencia, soy tiempo sin fin.

Esa rabia contra la falta de individualidad en las masas, contra la persecución a las mentes libres, hace estrofas de canciones gritadas desde el alma: «Tendría que llorar o salir a matar…»

A veces hablamos y otras callamos, ¡ay, los locos!. Somos esas gentes que siempre tenemos la soledad por eterna compañera, sensibles en exceso para esperar que las promesas se cumplan, que el vacío se llene de algo más que aire cuando hay palabras dadas. Somos amantes hasta la extenuación en un lugar donde no cabemos del todo.

Unos poetas, otros pintores o músicos, algunos sin ni siquiera arte alguno, otros incapacitados por el criterio de los otros y por nuestro deseo de hacer cuando solamente tenemos que ser. En ese terreno ganamos, no tenemos filtro, somos y por ser hemos perdido todas las máscaras, salimos a la calle sin ninguna y nos señalan quienes las tienen. Khalil Gibran lo escribió bien y, si no lo recordáis, leed la primera historia de su libro «El loco».

Somos los que vemos el elefante dentro de la serpiente en el dibujo de El Principito. ¿Porqué no ves un sombrero como todos? No puedo, ya no, porque los locos no son los que alucinan, no son enfermos, sólo son diferentes, incomprendidos y sí, confiados donde los otros ven oportunidades de engañar, traicionar, hacerse dueños de nuestros anhelos bellos para olvidarlos a continuación. Los sueños son nuestras certezas, el eco de la música, la paz de una habitación donde escondernos de todo, los detalles mínimos…

Los locos vamos perdiendo estrellas al caminar, acumulando risas ajenas, ensordecidos por el ruido vulgar, con una maleta llena del pasado que nos construyó y no queremos vaciar, nos haga sonreir o poner muecas de dolor: Confeti, gritos, luz de luna, lágrimas, caricias, golpes, logros, traspiés, bueno y malo. Todo sirve.

Tropezamos en la misma piedra, no porque no aprendamos, sino porque somos niños siempre, tengamos la edad que tengamos, por aquello de que el hábito no hace al monje y la edad no se lleva nuestra forma de ser. Nacemos, crecemos, vivimos con lo que otros, los que encajan en este lugar pequeño del Universo, llaman locura. ¡Ay, los locos! Que nos dejen serlo para trascender la mediocridad tan extendida.

Si no nos entienden solamente nos hace perder algo material, que nos mete contra nuestra voluntad en ratos de cordura. Nos intentan robar las nuevas máscaras construidas para pasar desapercibidos entre ellos, no aguantamos tantas miradas lúcidas ni tanta falsedad disfrazada y necesitamos descansos. Sentimos ecos de lo perdido, porque el olvido entra y sale en el paradógico caos lleno de órden del Universo. La esperanza es la confianza del loco, el presente, porque el futuro… no existe. Dame hoy una sonrisa y una verdad, a la vez, sin separarlas.

Nota para entender la canción: «Piantao» es un término que significa «enajenado», «loco».

Y como toda innovación creativa, loca, genial, esta canción fue abucheada en su estreno por los que no tienen la fortuna de ser locos.

Pobrecitos esos tan normales que tienen que clasificar y encorsetar o, si no lo hacen, son ellos los que están perdidos.

Cuadro «Balada para un loco» de Alicia Toscano