Ella estaba allí, con su nuevo pijama. Tirada en el sofá, de cualquier postura, sin interés por lo que solía gustarle. Aquellas series de ficción de la televisión por cable no podía seguirlas. Se perdía con los personajes, con la historia, imposibilitada de enlazar unas escenas con otras.
Cerraba los ojos, esos que tanto llevan llorado en toda una vida. Cansancio, un vacío gris dentro del pecho, dolores musculares. Las lágrimas no aparecían, como presas de una anestesia emocional que las negaba. Ella que ama sin medida, que se entrega, que no se preocupa de esconderse tras máscaras, se cae.
Una pasión desbordada en otros momentos, llacía apagada y hueca, molesta con su cuerpo y lejana de su mente. Echaba de menos su propio ser, su escasa vitalidad habitual.
Sin saber a donde mirar ¿para qué hacerlo?. Ella no era ese ser sin ansias ni futuro, atrapada en el presente doloroso, nervioso. No era una costumbre ni un nuevo sueño. Las caricias aliviaban su caída y le quedaba un lejano vestigio de deseo ahogado.
Ella se quedó así, hasta que se incorporó para acostarse sólo porque era la hora, la inercia. No sabía si al día siguiente se levantaría o se dejaría llevar por la inmovilidad, por unas horas de soledad en que no hacer nada.
Ella no recordaba sobrevivir, pero desayunó y después escribió un WhatsApp diciendo: «Estoy bien» aunque era mentira.
«No se trata únicamente de amar a tu pareja. Puedes querer con toda tu alma y corazón a tus amigos, a tus familiares, y a cualquier persona que signifique algo en tu vida y te haga mejor. El hecho de ser capaz de hacer feliz a los demás te puede completar, y es una ventaja más para ti, para que seas mejor y vivas la vida con total plenitud, y todo ello por el simple hecho de amar a los demás.»
Mi forma de entender el amor: Hazle feliz, pero a veces no eres quién puede hacerle feliz o quién más puede hacerle feliz. Entonces toca demostrar el amor ocupando el lugar que la vida te ha dado, estar en la medida que se te necesita, dejar fluir y acompañar, dejar que a quién amas encuentre la felicidad donde la tenga y congratularte con ello. El amor del bueno quiere ver feliz al ser amado, sea pareja, expareja, amigo, persona admirada, hijo, padre, hermano, otro familiar, cualquiera a quién se le ame (se le quiera, que se entiende mejor en todas las formas del amor).
Incluso si la felicidad del ser amado es no estar presente en su vida, recuerdo aquella bella película de 1979 «La calle del adiós» en la que más o menos la frase de Harrison Ford era «Porque te quiero te dejo ir» ya que para hacer felices a los seres queridos la postura amorosa verdadera no es empecinarse ni celarse, no es poner impedimentos ni enfadarse. Es dar cariño, amor, a cambio de nada, apoyar, propiciar su felicidad lo más posible.
Es eso lo que hace digno y grande al amor. Es eso lo que demuestra que amas.
Vuelvo de mi descanso en redes. A veces en vez de ayudar dañan nuestra estabilidad y es bueno apartarse antes de ser devorada. Entonces se les dice: ¡Basta! Necesitaba paz e introspección. Soy una persona compleja en mi interior, que necesita reordenarse de vez en cuando.
Regreso fuerte y con las prioridades muy claras y ordenadas. Con la intención de aceptar sólo la positividad.
El mundo no está ahí afuera, ese es un espejismo, lo llevamos dentro de nosotros entero y esa es la verdad. De nosotros es de donde sale el único mundo verdaderamente real que nos rodea.
El sol calienta. Hay fuentes manando agua clara. En fin, la historia es una maestra. La ciudad contiene nuestro hogar. Es imprescindible hablar del lenguaje. Mismo idioma y distinta expresión. Si yo lo tuviera, las dos hijas no lo creerían. No bacilo si no es por ti. No sé explicarlo mejor. Qué bonitos son los dos caballos. Lo que pretendíamos es sujetar la vida. La humedad alimenta a los helechos. Lo cierto es lo mismo que yo no quiero. Ese árbol está enfermo. Pero en la calle están jugando a la vez ¿a qué?.
Ahora sí que tocas el tema. Bullicio en las plazas. Si quieres que lo hagamos, yo te aconsejo. Qué difícil convivir en silencio. Lo único es que no sé calificar eso de la manera más sencilla. ¿Qué lugar es este? No obstante me puedes poner una dirección para poder usar mi mano. Yo señalo mejor hacia arriba.
Ellos son los más importantes y los que han estado en el mundo. Nosotros vinimos de la inexistencia. Estamos a su disposición por cualquier duda. Todos lo caminos llevan al mismo sitio. Saludos cordiales y muchas gracias de antemano. No sé porqué digo algunas cosas. Espero tu contestación para saber cómo proceder. No se aclaran si ir o no.
Ya me conocía de alguna manera. Apagemos la luz que es de día. Me siento tonta con mi voz. Haz caso a los semáforos o te multan. No quiero ser un problema para nada de lo básico. La hora en punto tiene campanadas. El futuro del mundo dentro de mi cabeza es el que ya me ha pasado. ¿Cómo lo sabes? Lo único que hay es un fenómeno de los años que tuve. Tanta montaña es hermosa. En cuanto a enseñar la idea del proyecto que nos ha quedado, no sé. Un camino de tierra para pasear. Pensando en la posibilidad de hacer algo, si estás interesado es hoy cuando nos señalan a nosotros.
Juzgan por los pelos, es como si fueran un poco menos del tema. Fuera y dentro de la cabaña hay diferente temperatura. Pero no tengo nada. Ojalá volara como un pájaro. Esta semana te paso el resumen. La mente da vueltas. Lo único malo es cuando me digas algo que te parece bien. Por favor. Hay una lata de cerveza medio vacía. Te pido disculpas si lo tuviera que hacer. No me acaba de agradar ese grupo. No obstante me gustaría saber como puedo solicitar la reserva. El incendio empezó allí. Gracias de nuevo pero el resto es por nuestro deseo. ¿Cuanto cuesta esa camiseta?
La luna está a veces también de día. En realidad es lo sensato. Se te derrama lo de la bandeja. Y venía precisamente por eso la situación. Hay que hacerlo con cuidado. Me han llamado para saber que tal ha llegado el pago. ¿Me traes mi tabaco? Si pudiera lo diría de nuevo a través de este medio. Siguen pastando los dos caballos. Aquí te dejo mi parte. Las nubes se desplazan rápido.
Una vez más os invito a leer una entrada de un blogamigo, Canela&Miel, por Melania. Hace pensar en el amor,pasado por el filtro que la vida nos va dando. Amor de inicio, amor ya maduro, contrastes en una poesía muy bonita:
El día 14 de febrero es el día de los enamorados. Es en origen una fiesta religiosa cristiana, como muchas otras para sustituir a fiestas paganas, unidas a la naturaleza. Es la época en que muchas aves buscan pareja con la proximidad de la primavera.
El emperador romano creía que los soldados solteros luchaban mejor y un sacerdote, en desacuerdo, casaba parejas a escondidas. Fue capturado y torturado hasta morir. Historia de San Valentín
Es curioso que una religión que ensalza y tendría que tener como guía central el amor haya rechazado este día, cambiado los santos del 14 de febrero en 1969.
¿Será por las connotaciones sexuales del amor de pareja? ¿Porque se hacen regalos y parece algo comercial?
El amor es muy amplio y un sentimiento noble, que une e implica entrega y cuidado. Quien tiene pareja puede sentir ese gran amor o no:
– Si se siente cada día es un regalo y aderezar esto alguna vez con detalles, aunque solamente sea una postal, es un bálsamo sanador en un mundo egoísta y de espaldas al planeta en que vive. Bienvenido ese día.
– Si no se siente y se está en pareja por otro motivo ¿hace daño ese detalle o aunque sólo sea felicitar al otro? Yo sigo viendo el bálsamo sanador, una oportunidad de disculpa o de regreso al punto de discordia para andar un mejor camino. No todas las oportunidades se aprovechan y está bien que existan.
Y ¿porqué sólo celebrar una forma de amor? ¿Tiene que sentirse mal este día alguien por no tener pareja? NO, porque el amor es un motor que tendría que ser el del mundo. Se ama al amigo, al familiar, a alguien. Personas que no amen las hay pero prefiero pensar que pocas. Amar molesta al que no ama, sólo al que no ama, porque envidiar a quien ama o es amado, visto positivamente, es querer amar y ser amado, un deseo y no una molestia. Es echar de menos algo posible.
Hay países en los que no se restringe esta fiesta a las parejas y me gusta esa forma de hacer. Felicitarse porque se siente amor, porque se quiere, porque le importamos a alguien y porque nos importan otros.
Felicitaré a mi pareja, daré y recibiré un regalo, sí.
También felicitaré a quienes les importo, a quienes me importan, hasta a mis perros voy a decirles que los amo. Porque yo veo fechas en el calendario pero el amor no las ve, se siente siempre.
De joven no comprendía este día, me parecía una afrenta para quienes no tienen pareja. Tenía la visión aprendida de tener que ir contracorriente. Un día se madura y todo cambia, amplias tu visión, piensas por tí misma, te vuelves detallista, más comprensiva, entiendes mejor al amor y te das cuenta de que celebrarlo, sea o no 14 de febrero, es positivo, sanador, solidario.
Enlazo con 2 entradas antiguas sobre el amor. No todo es felicitar o regalar, también reflexionar.
Hace unos meses cambié el tema de mi blog al actual Twenty Eleven. Resultaba más cómodo para vosotros, con letra más grande y estructura muy sencilla.
Soy bastante despistada y no me di cuenta de la desaparición del apartado TESTIMONIOS, justamente con la crítica muy positiva sobre mi libro que había hecho la editorial, previa a editarlo.
Esa crítica de Universo de Letras, en un libro tan peculiar como el mío, me dejó sorprendida para bien. Me fascinó. Lo describen como de temática actual cuando son poesías escritas hace aproximadamente 30 años y durante un periodo de 14 años. Eso y muchas cosas más.
Debo ser una mujer intemporal si ellos dicen esto, o una adelantada a mi tiempo. Sí soy guerrera y defensora de causas perdidas, con una personalidad bien definida.
Como el libro tiene su propia página en el blog, ahí encontraréis el testimonio que lleva perdido un año y he recuperado. Ya sabéis, debajo de la foto introductoria del blog hacéis clic sobre «Libro PASAS COMO EL AZAR».
Os preguntaréis como van las ventas. Salió a la venta en octubre de 2019 y se hicieron 2 presentaciones físicas. Eso ayudó a su despegue hasta el parón pandémico que se inició en marzo de 2020. Se trata de un libro de poesía y el confinamiento aumentó la venta de otro tipo de libros: novela y autoayuda.
Se ha ido vendiendo tanto en papel como digital, a pesar de mi dedicación más que a publicitar el libro a hablar de la pandemia, porque una es médica.
Tened en cuenta que la forma de venta del libro no caduca y tampoco se acabará la edición en papel ya que se hace impresión bajo demanda. El contrato con la editorial es permanente, se renueva automáticamente.
Cuando el covid19 nos lo permita podremos hacer más presentaciones y promociones. Todo excepto la venta está cancelado «sine die».
Algún enfermo lo ha leído y le ha servido para distraerse mientras mejoraba su salud. Todo un honor para mí. Y me consta que es así, porque conocidos míos han aprovechado para regalárselo a personas en cuarentena.
Sabéis que cuando leo en otros blogs entradas que me cautivan os redirijo a ellas porque quiero que sintáis la belleza que yo al leerlas. Otro placer para leer, una poesía escrita por Sebastián Felgueras en su blog:
Erase una vez una pareja en la que una mujer dijo que había perdido el deseo sexual, alrededor de la menopausia, y que seguía amando igual a su pareja… ¿qué pasó a partir de entonces?
Su ángel enamorado vio frenados los acercamientos amorosos, encontró el «no me apetece» ante su pasión de demostrar amor plenamente.
Entonces tomó la decisión de demostrar a su pareja el conjunto de lo que es sexual en una relación de amor verdadero:
Es todo lo que no se hace con un amigo al que se le quiere y sí se hace con la pareja. Todo lo que diferencia la conducta entre esas dos formas de relacionarse es sexual, porque no se puede separar de lo afectivo diferencial.
Y lo hizo: Se acabaron las miradas sin fin, los largos momentos de cogerse las manos y acariciarlas, los besos en la boca porque ese ángel no besa en la boca a los amigos o amigas (aunque haya gente que lo haga). Se acabó dormir pegaditos como si fueran un solo ser, las conversaciones pícaras, las bromas en el sofá de hablar de algunas partes del cuerpo con risas, miles de cosas.
Demostró a su pareja que la sexualidad de pareja no es el sexo por sexo (genitalidad pura aislada de la afectividad) sino mucho más, para que entendiera que desear al ser amado son las pequeñas cosas diarias que, como el aceite en las visagras, hacen que no chirríe el amor y ese ruido lo convierta en cariño, que no es lo mismo.
La sexualidad de pareja es desde el «te hago el desayuno» hasta el «acariciame la espalda porque me relaja». Y cuando se dice que no se tiene deseo sexual abarca miles de detalles, no son meramente los coitos y los orgasmos. No es tan simple, porque amor y sexo en una pareja son lo mismo ya que no son un acto genital aislado sino todos los contactos, miradas, llamadas telefónicas, mensajes, etc.
Antes de decirle a tu pareja que no tienes deseo sexual piensa que no lo estás haciendo con alguien con quien te acuestas para tener contacto genital sin más. Piensa que le estás quitando al amor lo que le diferencia de la amistad, su esencia ¿o crees que las personas que llevan juntos décadas lo están por algo puramente genital?
No empequeñezcas el sexo amoroso a lo que es el sexo sin amor si no quieres hacer daño a tu pareja, porque la magia del amor de pareja es sexual desde el primer pelo de la cabeza hasta la última uña del pie. Entonces entenderás que decirle que no le deseas sexualmente es decirle que vais a ser amigos y no necesidad de su piel, porque el amor ha desaparecido. Entenderá eso si su concepto de sexualidad es vuestro todo especial.
Es problemático que los miembros de una pareja no entiendan de la misma manera lo que es la sexualidad. Dialogad sobre ello, llegaréis a comprenderos.Entender esa globalidad inseparable del amor hará difícil decir que no se desea si se ama para que perdure la relación sana.