TU PLENO ES EL MÍO

Cuando no compartimos se nos van los momentos,

Aunque tú no lo quieras, se nos caen los techos,

Y se escapa la vida… empapada en los sueños.

Me rompí hace mil años o tal vez en doscientos,

Porque estuve tan sola que me perdí por dentro,

Y olvidé de mí cosas… que en el tiempo no encuentro.

Cuando no me comprendes pierdo el asidero,

La amarra que sostiene reunidos mis sesos,

Y me pierdo en desiertos… donde marcho a buscarte.

Me sentí tan pequeña cuando no tenía besos,

Que crecí al encontrarte, medré a ver infinitos,

Pero la cruel cizalla… mira a amores perpetuos.

Cuando yo me repito en millones de intentos,

Te amo más que a la vida, más de lo que puedo,

Pero no me conformo… siempre, anhelo tu pleno.

Cuando tu te revelas, lloro yo por encuentros,

Me deshago en cariño, por tus complementos,

Y empatizo contigo… tanto que me consume lo que no compartimos.

Tú y tus circunstancias… es tu pleno y el mío
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PODRÍA DAROS UN POEMA

Pronto os daré una poesía. Sabéis que he escrito un libro y tiene algo muy especial. Está escrito en 14 años de tiempo, entre mis 16 y 30 años.

Es un libro que plasma momentos estremecedores, apasionado, pero alguno también es sosegado. Vais a sorprenderos en cuanto a que narra una historia en su conjunto, sin buscarlo yo. A veces la poesía se escribe sola, sí, y va novelando esa historia de más de un decenio. La escritora es como el vehículo que la plasma en el papel, más esa trama se construye a sí misma. Hasta tal punto me di cuenta de esto que sentí la necesidad de, muchos años después, al ir a publicar, darle un final hoy. A modo de rúbrica darle un desenlace, como dice la sinopsis de la contraportada, sorpresivo. Esa parte me la reservo muy en secreto, como las partes más tormentosas, porque tendréis que leerlo si queréis saber.

En la página de este blog dedicada a «Pasas como el azar» os dije que hace unos días se recitó uno de los poemas en público. Fue un gran honor para mí que una amistad organizara el evento con la lectura de poesía de grandes escritores y pusiera uno mío entre ellos. Yo, entre las cuatro poesías que me dieron para elegir, recité un soneto de Gloria Fuertes, para adultos. Entre los muchos libros que llenan mi casa hay una antología de toda la poesía que ella escribió no para niños. Uno de los participantes, entre los que el recibió, eligió el mío y lo hizo tan bien que me emocioné.

Me gusta leer poesía sencilla, que se entienda fácilmente. Metáforas las justas, a veces formas poéticas clásicas, otras de rimas asimétricas solamente, incluso sin rima. Poesía que fluya. A los 12 años en la biblioteca de mi pueblo leí «Marinero en tierra» de Rafael Alberti. Como ahora se dice «me cambió el chip». Después disfruté de Gustavo Adolfo Becquer, Antonio Machado, Rosalía de Castro, Miguel Hernández, Federico García Lorca, Antonio Gala… tantos y tantos. También he leído otros géneros literarios, sobre todo novela, cuentos y prosa poética.

En estos momentos, en el poco tiempo que tengo, estoy leyendo la novela «Gata» de Jon Ícaro, el eBook comprado en Amazon. Quiero, cuando la haya terminado, escribir una reseña, porque cada página capta más mi atención que la anterior.

Como dice el título de esta entrada, podría daros el poema que se leyó en el evento. Pero lo haré cuando termine de leer «Gata», no antes, a modo de juego para mí.

Esperad un poco o leedlo en el libro, es el número 18. Lo que os aconsejo es no devorar la lectura. Sé que cuando se empieza a leer este libro da gana de ir deprisa. Es mejor leer despacio y pararse a pensar sobre cada poesía, sacarle las claves y añadir tus vivencias, las venidas a tu memoria con ella. Si lo haces así la historia toma vida, tienes la fecha en que se escribió para ayudarte a ver el contexto de mi edad y para irte a la misma tuya. Yo lo escribí para mí y sin embargo lo tienes, lo puedes leer.

Desde su publicación han sucedido varias cosas, coincidencias, pero la casualidad no existe. Algo mágico hay ahí.

Os daré el poema, tenéis mi palabra, pero más adelante…