El espejismo de la «rebeldía»: Por qué la juventud se está derechizando en 2026

Estamos asistiendo a un fenómeno que muchos creían imposible: en pleno 2026, las encuestas dibujan un panorama de involución ideológica entre los más jóvenes. Lo que antes era un sector tradicionalmente progresista, hoy muestra una fractura sin precedentes. Pero, ¿es esto una simple diferencia de opiniones o estamos ante una reorganización del machismo bajo nuevas etiquetas?

Los datos del retroceso

A comienzos de este 2026, los datos en España son alarmantes. Por primera vez en décadas, el bloque de la derecha y la extrema derecha supera el 50% de la intención de voto entre los menores de 30 años. Vox se ha consolidado como una fuerza líder en la franja de 18 a 34 años, vendiendo una falsa imagen de «rebeldía» contra lo establecido. Sin embargo, al analizar los datos con lupa, descubrimos que esta derechización no es general, sino que tiene un marcado sesgo de género.

Existe una brecha abismal: mientras las mujeres jóvenes siguen liderando la lucha por los derechos sociales y el ecologismo, el apoyo de los hombres jóvenes a opciones de extrema derecha ha escalado por encima del 21%. Esta polarización no es casual; es el resultado de una ofensiva cultural dirigida específicamente a los varones.

La máscara de la «libertad» y la realidad del patriarcado

Este giro a la derecha no se limita a la economía; el eje central es la reacción contra el feminismo. En 2026, debemos ser claros: el feminismo no es más que la búsqueda de la igualdad efectiva. Por lo tanto, cualquier postura que se autodenomine «antifeminista» no es una opinión política legítima más, sino una manifestación directa de machismo y un refuerzo del patriarcado misógino.

Los datos de este año revelan las consecuencias de este discurso:
• Negacionismo de la violencia: Más del 10% de los varones jóvenes ya no identifica como violencia actos de control o agresión física en la pareja, y un 40% la considera algo «inevitable».
• El victimismo masculino: El 52% de los hombres jóvenes afirma sentirse «discriminado» por las leyes de igualdad. Esta percepción de pérdida de privilegios es el núcleo duro del patriarcado, que se resiste a ceder espacio a la justicia social.

La «Manosfera»: El caldo de cultivo de la misoginia

Este repunte del machismo no nace del vacío. En 2026, las redes sociales se han convertido en cámaras de eco donde algoritmos de TikTok y YouTube bombardean a los jóvenes con discursos de la «manosfera». Estos espacios validan el resentimiento masculino y disfrazan la misoginia de «superación personal».

La manosfera es una red variada de sitios web, blogs y foros en línea que promueven la masculinidad enfatizada, la hostilidad hacia las mujeres o misoginia, y una fuerte oposición al feminismo.

El resultado es un entorno digital hostil donde una de cada tres mujeres jóvenes sufre acoso. No estamos ante un cambio de ciclo político inofensivo; estamos ante una contraofensiva patriarcal que intenta desmantelar los avances en derechos humanos que tanto ha costado conseguir.

Conclusión: La igualdad no es negociable

Es fundamental entender que este auge de la derecha entre los jóvenes no es una nueva forma de libertad, sino un retorno a las estructuras de dominio más arcaicas. Llamar a las cosas por su nombre es el primer paso: oponerse a la igualdad es machismo.

En 2026, el reto de nuestra sociedad es impedir que el odio y el privilegio, disfrazados de política moderna, consigan silenciar la lucha por un mundo donde ser mujer no sea un factor de riesgo o desigualdad.

La Leyenda de la Ardilla, la real fragmentación territorial y las migraciones

Se nos ha contado una historia, una analogía ficticia, que nos habla de un pasado que ahora está ausente. La leyenda dice que «una ardilla podía cruzar la península ibérica de un extremo a otro sin tocar jamás el suelo, saltando de rama en rama a través de un ininterrumpido manto de árboles». Esta imagen no es solo una fantasía, es el reflejo de un ecosistema que una vez fue y que, por causa de nuestras acciones, ya no existe.


El estado actual de España, marcado por la desertización, los incendios descontrolados, las inundaciones repentinas y las temperaturas récord, no es un fenómeno natural aislado, sino el resultado directo de decisiones y prácticas que se han arraigado en nuestra historia.


Debemos empezar por el principio: la deconstrucción de la leyenda y lo que ha ocurrido desde ese pasado de bosques densos.

La Degradación Histórica: De la tala masiva a los bosques Inflamables

El gran cambio en el paisaje no ocurrió de la noche a la mañana; es el resultado de un proceso que se ha desarrollado durante siglos.

La destrucción del denso entramado forestal comenzó mucho antes del siglo XV, pero se aceleró mucho a partir de entonces. La necesidad de madera para la construcción naval, esencial para la expansión del poderío marítimo español y la creación de la Armada Invencible, diezmó los extensos bosques sobre todo de robles, encinas y menos pinos.

Posteriormente, la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX privatizó las tierras comunales y, el afán de lucro llevó a muchos nuevos propietarios a talar los árboles para vender la madera y destinar la tierra a cultivos de secano.


Este proceso continuó en el siglo XX, pero con un matiz diferente. La repoblación forestal que se promovió se hizo con fines puramente industriales, priorizando el crecimiento rápido sobre la biodiversidad. Se plantaron masivamente especies como el eucalipto y el pino, que si bien aumentaron la superficie forestal, crearon monocultivos débiles, vulnerables a plagas y enfermedades. Se trata de especies ajenas a nuestros ecosistemas, el eucalipto por ser australiano, el pino por plantarse en exceso, que además de consumir grandes cantidades de agua y de alterar la composición del suelo, son extraordinariamente inflamables.

La tropicalización de España se debe en parte a esta alteración artificial de nuestros bosques.

Los Cómplices: la Agricultura y el Abandono Rural

La agricultura, en su búsqueda de maximizar la producción, ha jugado un papel fundamental en la degradación de nuestro territorio. La agricultura intensiva de regadío ha sobreexplotado los acuíferos, agotando las reservas de agua subterránea. El uso masivo de fertilizantes y pesticidas ha contaminado el suelo y los ríos.

La expansión de las infraestructuras y la urbanización han fragmentado los hábitats naturales e impedido que el agua de lluvia se infiltre en la tierra, lo que aumenta la virulencia de las inundaciones.


A esto también se suma el éxodo rural, que ha dejado atrás prácticas tradicionales de gestión del paisaje como el pastoreo y la limpieza del sotobosque. Sin el control natural, la biomasa seca se acumula, creando el combustible perfecto para los incendios que cada verano arrasan miles de hectáreas.

El Cambio Climático: Un Acelerador de la Crisis

Si bien las acciones humanas han sentado las bases para la crisis, el cambio climático,  de origen antropogénico, es el factor que lo está acelerando todo de manera dramática. El calentamiento que estamos experimentando, causado por la emisión de gases de efecto invernadero provenientes de la quema de combustibles fósiles, es de una magnitud y velocidad que no tienen parangón en los ciclos naturales del planeta.

Esto se manifiesta en el aumento de las temperaturas, que intensifica las olas de calor, agrava la sequía y propaga los incendios con una fuerza sin precedentes. Además, los patrones de lluvia se han vuelto erráticos, con sequías prolongadas seguidas de fenómenos torrenciales como las DANAs, que el suelo seco es incapaz de absorber, provocando riadas y un aumento de la desertificación.

Las Consecuencias Humanas: Migración, Xenofobia y la paradoja del desarrollo

Este desequilibrio ambiental tiene consecuencias directas sobre la vida humana. El aumento de las temperaturas y la tropicalización de nuestro clima favorecen la expansión de animales vectores de enfermedades que huyen de las zonas ecuatoriales y tropicales: Mosquitos portadores de malaria, dengue o del virus del Nilo Occidental encuentran ahora en España un hábitat adecuado.


Asimismo, y de forma lógica, los seres humanos también buscan sobrevivir. La migración se ha convertido en una estrategia de adaptación para aquellos que ven sus tierras y medios de vida destruidos por la sequía, las inundaciones, el hambre, añadidos a los daños de la colonización europea.

Sin embargo, la respuesta a esta migración no siempre es racional. Desde la lógica de la supervivencia, la xenofobia no tiene sentido, ya que se esperaría empatía por parte de aquellos que también podrían verse forzados a emigrar o incluso descienden de migrantes de otras épocas. No obstante, la historia nos muestra que la xenofobia es un fenómeno que se alimenta del miedo a la competencia por los recursos, la inseguridad económica y la manipulación política, que a menudo utiliza al extranjero como chivo expiatorio para desviar la atención de los problemas estructurales reales.


Aquí es donde se presenta la gran paradoja: La cultura que los inmigrantes buscan adoptar es la misma que ha causado un modelo de vida basado en el consumo desmedido y la explotación de recursos. Es la misma cultura que, a lo largo de los siglos, ha provocado la deforestación de España y la ha dejado vulnerable al cambio climático. En esencia, los inmigrantes huyen de entornos que se están volviendo inhabitables, situaciones a las que nuestro propio modelo de desarrollo ha contribuido históricamente.

A pesar de todo, se adaptan a nuestras normas y forma de vida, lo que demuestra que su intención principal no es la de desestabilizar o imponer su cultura, sino la de buscar una oportunidad de supervivencia y prosperidad.


El miedo a la inmigración es, en el fondo, una forma de ignorar nuestra propia responsabilidad. La xenofobia desvía la atención de las causas fundamentales (la degradación ambiental y la desigualdad global) y la enfoca en las personas que son las víctimas de estas causas.

El envejecimiento demográfico y la necesidad de la inmigración

Es un hecho que la pirámide de población de muchos países, entre ellos España, se ha invertido progresivamente. Cada vez hay menos nacimientos y una mayor esperanza de vida, lo que provoca que la población adulta en edad laboral se reduzca en proporción a la población mayor.

Este desequilibrio tiene consecuencias importantes para la economía y el bienestar social, y es aquí donde la inmigración surge como un factor de equilibrio.


Las ventajas de la inmigración en un país envejecido son claras y multifacéticas:


Sostenibilidad del Estado de Bienestar: Un sistema de pensiones se basa en que los trabajadores activos coticen para pagar las pensiones de los jubilados. Con una población activa en descenso, la llegada de inmigrantes jóvenes y en edad de trabajar es vital para sostener el sistema. Su contribución a la Seguridad Social y al sistema fiscal ayuda a mantener no solo las pensiones, sino también la sanidad pública y otros servicios sociales.


Dinamismo Económico: La población inmigrante suele tener una mayor tasa de natalidad, lo que revierte la tendencia demográfica a largo plazo. Además, contribuye a la economía no solo como mano de obra, sino también como consumidores y emprendedores, impulsando la demanda y la innovación.


Cobertura de la Demanda Laboral: Existen muchos puestos de trabajo en sectores clave como la agricultura, la construcción o los cuidados que a menudo no son cubiertos por la población local. La inmigración llena estos vacíos, permitiendo que la economía funcione de manera más eficiente y que se desarrollen sectores estratégicos.

Regularidad y no legalidad: El estatus migratorio

Es importante distinguir entre un migrante que se encuentra de forma regular o irregular en un país, en lugar de utilizar términos como «legal» o «ilegal», que pueden sonar despectivos y criminalizan a las personas.

Un migrante regular es aquel que cumple con la normativa establecida por el país de acogida y posee la documentación necesaria para vivir y trabajar. Un migrante irregular es aquel que ha entrado o ha permanecido en el país sin cumplir con esos requisitos, a menudo por razones que no están en su mano.

La normativa es algo que creamos nosotros como sociedad.


Cuando un inmigrante tiene un estatus irregular, se enfrenta a una situación de precariedad extrema, sin acceso a trabajos formales, a servicios de salud completos o a derechos laborales básicos. Esto lo hace vulnerable a la explotación y lo empuja a la economía sumergida, donde no contribuye a la sociedad a través de impuestos o cotizaciones.

Las ventajas de la regularización

Las ventajas de la inmigración son tan evidentes, que la lógica sería su regularización porque trae beneficios directos para todos:


Mayor Contribución Económica: Al obtener un estatus regular, los inmigrantes pueden acceder a trabajos formales. Esto significa que empiezan a pagar impuestos y a cotizar a la Seguridad Social, lo que, como ya se ha mencionado, refuerza el sistema de bienestar social del país. La regularización transforma a los migrantes irregulares en contribuyentes plenos.


Mejora de las Condiciones Laborales: La regularización permite a los inmigrantes ejercer sus derechos laborales, acceder a contratos justos y denunciar abusos, lo que reduce la explotación y la competencia desleal en el mercado de trabajo.


Integración Social y Cohesión: Un inmigrante regularizado tiene más facilidades para integrarse en la sociedad. Puede acceder a servicios de salud y educación, lo que mejora la calidad de vida de todos los ciudadanos y evita la creación de guetos o marginación social.


Seguridad Pública: La regularización facilita la identificación y el registro de las personas, lo que permite a las autoridades tener un mejor control y conocimiento de quiénes viven en el país, lo cual aumenta la seguridad para toda la población.


En última instancia, la regularización de los inmigrantes no es solo una cuestión ética o moral, sino una estrategia inteligente para el desarrollo económico y social a largo plazo de un país. Es un paso necesario para transformar una situación de precariedad en una oportunidad mutua de crecimiento y estabilidad para todos los ciudadanos.

Inmigración y xenofobia: El miedo a lo desconocido en la búsqueda de una vida mejor

La inmigración es un fenómeno complejo que no solo tiene dimensiones económicas y demográficas, sino también culturales. La llegada de personas con diferencias culturales (distintas tradiciones, religiones o formas de vida) a menudo genera miedo y rechazo, lo que conocemos como xenofobia.

Este temor surge de una aversión instintiva a lo desconocido y de la percepción de una amenaza a la identidad cultural del grupo. Sin embargo, este miedo a las diferencias ignora una realidad fundamental: los inmigrantes buscan, en última instancia, adaptarse a nuestra cultura porque aspiran al nivel de vida que hemos generado.

La paradoja: El paraíso material en un mundo en declive

Esta aspiración nos lleva a una paradoja profunda. La cultura que los inmigrantes buscan adoptar es la misma que ha causado un modelo de vida basado en el consumo desmedido y la explotación de recursos. Es la misma cultura que, a lo largo de los siglos, ha provocado la deforestación de España y la ha dejado vulnerable al cambio climático.

En esencia, los inmigrantes huyen de entornos que se están volviendo inhabitables (ya sea por la desertificación, las inundaciones o la violencia derivada de la escasez de recursos), situaciones a las que nuestro propio modelo de desarrollo ha contribuido históricamente.


La conexión es clara: el mismo sistema que creó el confort material en países como España, arrasando con los bosques y acelerando el cambio climático, es el que ahora empuja a las poblaciones de otras regiones a buscar refugio aquí.

Es decir, los inmigrantes son, en muchos casos, los primeros afectados por una crisis ambiental que nosotros hemos creado, y ahora migran a los lugares que se benefician de ese mismo sistema destructivo. A pesar de todo, se adaptan a nuestras normas y forma de vida, lo que demuestra que su intención principal no es la de desestabilizar o imponer su cultura, sino la de buscar una oportunidad de supervivencia y prosperidad.


El miedo a la inmigración es, en el fondo, una forma de ignorar nuestra propia responsabilidad. La xenofobia desvía la atención de las causas fundamentales (la degradación ambiental y la desigualdad global) y la enfoca en las personas que son las víctimas de las mismas.

La regularización, por tanto, no es solo un acto de justicia social, sino un reconocimiento de nuestra interconexión global. Al facilitar que los inmigrantes se integren y contribuyan a nuestra sociedad, no solo ayudamos a sostener nuestro sistema demográfico y económico, sino que también reconocemos que su búsqueda de un mejor futuro está intrínsecamente ligada a las consecuencias de nuestro propio pasado.

La historia del Bierzo: de la riqueza robada a la lucha por el futuro


De la Prehistoria a la Hispania romana

Los primeros rastros de asentamientos en el Bierzo se remontan al Paleolítico Inferior, con hallazgos de herramientas de piedra.

En el Neolítico se encuentran hachas pulimentadas y, en el Calcolítico y la Edad del Bronce, pinturas rupestres que atestiguan una ocupación continuada.

Durante la Edad del Hierro, la comarca fue hogar de los astures gigurros, una tribu celta que habitaba en poblados fortificados conocidos como castros. Su cultura minera y su habilidad en la orfebrería prepararon el terreno para la llegada de los romanos.

Castro de Chano

La dominación romana fue transformadora, principalmente por la explotación intensiva del oro. Las Médulas, declaradas Patrimonio de la Humanidad, son el testimonio más imponente de esta época, un paisaje de «montañas rojas» creado por la ingeniería hidráulica romana para extraer el preciado metal.

El Bierzo se integró en el Convento Asturicense y se convirtió en una pieza clave de la economía imperial, extrayendo una riqueza que se enviaba directamente a Roma.

La Edad Media: la Tebaida Berciana y la Reconquista

Con la caída del Imperio Romano, el Bierzo fue ocupado por los suevos, y más tarde, se vio envuelto en las incursiones visigodas y, brevemente, musulmanas. Sin embargo, su carácter más distintivo de este periodo fue su papel como centro de vida monástica. La comarca se llenó de eremitas y monasterios, ganándose el apodo de la «Tebaida Berciana«, en alusión a una región de Egipto con gran tradición ascética. Figuras como San Fructuoso y San Genadio de Astorga son clave en este periodo, fundando importantes comunidades religiosas que moldearon el paisaje y la cultura.

Monasterio de San Pedro de Montes

Con la Reconquista, el Bierzo quedó integrado en el Reino de León. La ruta del Camino de Santiago, que cruza la comarca, propició la fundación de pueblos y hospitales, y aumentó su relevancia estratégica. En esta época, los Caballeros Templarios tuvieron una gran influencia en la zona. Su legado más visible es el imponente Castillo de Ponferrada, que, a diferencia de otras fortalezas templarias, es la más grande de Europa, un símbolo de su poder y la protección que brindaban a los peregrinos.

De la Edad Moderna al siglo XX y la riqueza que nunca revirtió

Tras la disolución de las órdenes militares, el Bierzo pasó a ser parte del señorío de la Casa de los Osorio. La comarca experimentó altibajos económicos, pero mantuvo su peso agrícola.

Escudo de la Casa de Villafranca de los Osorio

Durante la Guerra de la Independencia, fue escenario de importantes combates y, en el siglo XIX, se propuso la creación de una provincia de El Bierzo con capital en Villafranca. Este proyecto no prosperó, pero existió un breve periodo en el que la comarca tuvo autonomía administrativa. Sin embargo, fue el Real Decreto de 26 de agosto de 1822 el que creó la efímera provincia de El Vierzo (con ‘v’), con Ponferrada como capital, una situación que duró poco más de un año. Esta historia demuestra el deseo constante de la comarca por tener una identidad administrativa propia, un anhelo que no ha desaparecido.

Provincia del Vierzo

El siglo XX trajo consigo un cambio drástico. La minería del carbón se convirtió en el motor económico de la región, atrayendo a miles de trabajadores. La fundación de ENDESA en 1944 consolidó al Bierzo como un centro neurálgico para la producción de energía eléctrica. Sin embargo, esta enorme riqueza extraída de las entrañas de la tierra y generada por la industria no revirtió de forma significativa en la comarca. Gran parte de los beneficios se destinaron a financiar el desarrollo industrial y la construcción de infraestructuras en otras regiones de España, dejando en el Bierzo un legado de pasivos ambientales y una riqueza que se esfumó.

Minero en la mina de carbón

El subsuelo berciano no solo ha aportado carbón, sino una inmensa variedad de minerales. Además del oro de la época romana y la pizarra actual, sus minas han sido productoras de wolframio (especialmente durante las Guerras Mundiales), hierro, plomo, zinc, y estaño. La explotación de estos recursos, si bien generó empleo temporal, formó parte de un modelo extractivista que no contribuyó a un desarrollo endógeno sostenible.

Una de las bocaminas que atestiguan la existencia de las explotaciones de wólfram en el Bierzo.

Además, los títulos nobiliarios, como el del Conde de Toreno (cuyo origen es berciano), en muchos casos, han pasado a manos de familias que, a lo largo de la historia, se trasladaron a la capital de España, evidenciando una desconexión entre la tierra que generó el título y los beneficios que se han disfrutado en otras partes.

El Bierzo de hoy: la España vaciada y la lucha por el futuro

La crisis industrial de finales del siglo XX y el cierre de las minas de carbón supusieron un duro golpe para la economía de la comarca. Este declive económico ha llevado a una acelerada despoblación, convirtiendo al Bierzo en una de las zonas más afectadas por el fenómeno de la España Vaciada.

Miles de bercianos se han visto obligados a emigrar a otras provincias y países en busca de oportunidades, dejando atrás pueblos y un paisaje humano que se desvanece.

Este abandono se hace visible en la falta de infraestructuras y en la lentitud de los proyectos de desarrollo turístico. A pesar de contar con un patrimonio natural e histórico incalculable, la falta de inversión y una planificación deficiente han impedido que el turismo se consolide como un motor de crecimiento. A modo de ejemplo, el proyecto de mejora de acceso a Las Médulas ha sido largamente prometido pero no ha visto avances significativos, lo que demuestra la dificultad para convertir el potencial en realidad.

Además, el Bierzo sufre las consecuencias de la gestión forestal y de la crisis climática. Los incendios forestales son un fenómeno recurrente que devasta cada verano sus montes, afectando no solo la flora y la fauna, sino también la economía local. El reciente incendio que afectó a la zona de Las Médulas es un trágico recordatorio de la vulnerabilidad de su patrimonio natural.

Las Médulas teñidas de negro tras el fuego

Sin embargo, el Bierzo ha sabido reinventarse, aunque con enormes dificultades. Su economía actual se apoya en sectores diversos:
La agroalimentación: la Denominación de Origen Bierzo para sus vinos (especialmente la uva mencía) y otros productos como la manzana reineta, el pimiento, la castaña y la cereza, han devuelto a la agricultura su protagonismo, aunque con una población rural cada vez más envejecida.
La industria: a pesar del declive del carbón, mantiene una importante actividad en la extracción de pizarra y en el sector eólico.
El turismo: el Camino de Santiago, el enclave de Las Médulas y su patrimonio histórico-artístico (monasterios, castillos, pueblos con encanto) atraen a visitantes, pero la falta de infraestructuras y promoción adecuadas limita su potencial.

Flora, fauna y personajes ilustres

La riqueza natural del Bierzo es inmensa. Su ecosistema de transición entre la vegetación atlántica y mediterránea crea un paisaje único.

La flora típica incluye bosques de castaños (el árbol por excelencia de la comarca), robles, abedules, alcornoques, acebos, etc. Los matorrales están dominados por el brezo y el tojo, y en los valles se pueden encontrar especies de ribera como los sauces y los alamos.

Castaño milenario de Villasumil

La fauna autóctona también es notable. A pesar de los desafíos, la comarca es el hogar de especies emblemáticas como el oso pardo cantábrico y el lobo ibérico, que encuentran refugio en las zonas más remotas. Otras especies comunes incluyen el jabalí, el corzo, la perdiz, y una gran variedad de aves rapaces como el águila real y el halcón peregrino.

La rica biodiversidad es uno de los mayores valores que la comarca debe proteger.

Finalmente, el Bierzo ha contado con personajes que han luchado por su identidad y reconocimiento.

Juan Carlos Mestre, poeta y artista plástico, Premio Nacional de Poesía, es un defensor incansable de la cultura berciana.

El escritor Antonio Gamoneda, aunque nacido en Oviedo, se crio en Redes, una aldea berciana, y sus obras reflejan el paisaje y el alma de la comarca.

Pero, sin duda, una figura esencial fue Valentín García Yebra, filólogo y miembro de la Real Academia Española, que siempre llevó con orgullo sus raíces bercianas.

El filólogo leonés Valentín García Yebra. / Juan Lázaro / ICAL

El abogado y político Luis del Olmo también es un incansable promotor de su tierra natal, Ponferrada, y ha contribuido a su desarrollo cultural.

José Luis Prada: un embajador del Bierzo

Entre los personajes que han dedicado su vida a la defensa del Bierzo, destaca con luz propia José Luis Prada.

Desde el restaurante y bodega Prada a Tope en el Palacio de Canedo, se ha convertido en un embajador incansable de la cultura, la gastronomía y los productos de la comarca. Su labor ha ido mucho más allá del ámbito empresarial.

Prada es reconocido por su trabajo en la recuperación de la identidad berciana. En un momento de declive económico y cultural, se dedicó a poner en valor los productos agrícolas tradicionales, especialmente las peras y las castañas del Bierzo, así como los vinos de la variedad mencía.

Su filosofía, resumida en el lema «Prada a Tope», busca el máximo aprovechamiento de la riqueza local, promoviendo la calidad y la autenticidad.

Su activismo ha sido fundamental en la promoción de las tradiciones y la artesanía, impulsando la venta de productos locales y creando un modelo de negocio que demuestra que el Bierzo puede vivir de su propia riqueza.

Su figura se ha asociado con la resiliencia y el orgullo berciano, siendo un ejemplo de cómo la iniciativa privada puede contribuir al desarrollo sostenible y a la lucha contra la despoblación. Su legado es una muestra de que el futuro del Bierzo pasa por el reconocimiento y la puesta en valor de lo propio, a través de la pasión y el trabajo incansable.

Un futuro incierto

El futuro del Bierzo es incierto. La comarca enfrenta una dura lucha contra la despoblación, la falta de inversión y un modelo de desarrollo que, históricamente, ha extraído más de lo que ha dado. La transición ecológica, con el cierre de las centrales térmicas, ha dejado un vacío económico difícil de llenar.

Demolición de la central térmica de Anllares

Para revertir esta tendencia, se necesitaría una inversión masiva en infraestructuras turísticas (carreteras, alojamiento, promoción), un apoyo decidido a la agricultura y la industria local, y la promoción de un turismo de calidad que valore su historia, su gastronomía y su impresionante patrimonio natural.

El Botillo del Bierzo, una vez cocido y emplatado. Foto: Consejo Regulador I.G.P. Botillo del Bierzo.

Si bien los bercianos son conocidos por su resiliencia, el futuro de la comarca depende de que la riqueza que se genere en su tierra finalmente se quede en ella.

CONCENTRACIÓN REIVINDICATIVA EL DÍA 8 DE OCTUBRE – SCP Y EM/SFC

Porque somos víctimas de la mala gestión pública.

Los enfermos de COVID persistente, los enfermos de EM/SFC y nuestros familiares tenemos que salir a la calle a exigir. Hay que hacerse ver.

También hay concentraciones en otras ciudades, pero me parece que cuanta más gente haya en Madrid mejor y más visibles.

TODA LA INFORMACIÓN EN ESTE ENLACE ORGANIZADOR

Quienes podáis acudid. Es muy importante.

LA LEYENDA DE LAS 7 HERMANAS: LAS VÍRGENES DEL BIERZO

Cuenta la antigua leyenda del Bierzo que hace muchos, muchos años venían por el camino de Santiago de paso para Galicia en romería, siete hermanas. Venían tan cansadas y extenuadas que decidieron pararse al lado de una fuente para descansar y lavar los pies a la más pequeña, que los traía lastimados del largo camino.

Mientras la hermana mayor curaba a la pequeña, las otras decidieron asomarse para ver el camino que les esperaba. Quedaron atónitas ante aquella visión, en contraposición a los páramos y sequedales que habían dejado atrás. Tenían ante sí los paisajes más maravillosos que se pudieran soñar. Emocionadas se lanzaron al valle, corriendo y rodando, hasta que cuando se quisieron dar cuenta, estaban perdidas y ninguna veía a su compañera.

Paisaje berciano

Cuando la hermana mayor, la Guiadora, se dio cuenta, era ya tarde. Llamó a las otras, pero al no obtener respuesta decidió ir en su busca.

Dejó a la pequeña a la orilla de la fuente y se fue camino adelante llamando a sus hermanas, hasta que desesperada al no encontrarlas decidió volver a recoger a la pequeña. Pero al llegar al sitio donde la había dejado, la pequeña ya no se encontraba allí.

Desesperada, fue a contar sus penas a un viejo pastor que por allí apacentaba a su rebaño. El buen hombre le dijo que lo más conveniente sería subirse a la montaña más alta del lugar, porque quizás desde allí podría ver a sus hermanas.

Monte Cabeza de la Yegua, en los montes Aquilanos. Altitud 2141m.

Subió hasta aquel lugar, pero tampoco encontró a sus hermanas. Entonces pidió con gran devoción a Dios que se las hiciese visibles, aunque fuese nada más por un momento. El Señor la escuchó y entonces vio a la más pequeña, en un lugar llamado Valdescallos, que se estaba peinando tranquilamente. La pobrecita se había ocultado de sus hermanas retirándose a aquel apacible lugar, pensando que se habían ido por no esperarla, ya que al estar coja no podía caminar con ellas.

La hermana mayor miró otra vez y se encontró a la segunda; estaba subida en una encina y también buscaba a sus hermanas. La tercera estaba algo más lejos, subida en lo alto de una peña desde donde se dominaba el valle. La cuarta había ido a parar al norte, al pie de un rio de poco caudal, el Valdeprado, afluente del Sil. La quinta estaba en un lugar llamado Fombasallá, y la sexta al pie del antiguo Bergidum, junto al río Cúa. Todas ellas vieron a la hermana mayor, pero entre ellas no se veían.

La Guiadora las llamó, pero ellas respondieron que era mejor descansar un tiempo en un lugar tan apacible y que querían quedarse allí hasta que Dios quisiera dar testimonio de fe a los hombres del lugar. Dios les concedió su deseo y las dejó en el lugar donde estaban, para quien las encontrara les hiciera una ermita y un altar.

Santuario de la Virgen de la Peña

La Virgen de la Peña fue encontrada en una peña muy alta por unos pastores. Estos, muy contentos, bajaron la imagen al pueblo más cercano (Congosto), donde fue muy bien acogida por todos, colocándola en un altar para ella sola en la Iglesia del pueblo; pero cuando a la mañana siguiente fueron a verla, ya no estaba, y poco después la volvieron a encontrar en el mismo lugar del hallazgo. Comprendieron que la Virgen prefería aquella peña a la Iglesia del pueblo y le hicieron allí una ermita.

Ermita de la Virgen de las Nieves

Junto al arroyo de Valdeprado hallaron unos vaqueiros a la Virgen de las Nieves . Encontraron una imagen, pero no sabían a qué Virgen correspondía y cuando estaban pensando como llamarla, el campo, a pesar de ser agosto, se cubrió de nieve. En aquel lugar hicieron una ermita en su honor.

Santuario de la Virgen de las Angustias

La Virgen de las Angustias fue hallada entre unos salgueros en Cacabelos, donde se le profesa una gran devoción.

Ermita de la Virgen de los Escallos

la Virgen de los Escallos la encontraron junto a la fuente del mismo nombre y allí le hicieron una ermita; pero siempre, antes de terminarla se caía. Los aldeanos pensaron que esto ocurría porque se veía desde La Guiana, y la Virgen no quería ser vista por ninguna de sus hermanas, y por eso el pueblo le dedicó una ermita más oculta. Se dice que esta virgen es humilde y no gusta de romerías.

La ermita de Fombasallá se encuentra situada en los montes de Paradaseca
Ermita de Fombasallá

La Virgen de Fombasallá está en los montes de Paradaseca. La ermita se encuentra situada en el monte denominado «Chao de Galiana», en una campa situada a más de 1.200 metros de altitud, dentro del espacio natural de los Ancares. 

Ermita de la Virgen de la Guiana

La Virgen de la Guiana, la guiadora, fue encontrada por unos pastores en lo alto de la montaña que lleva su nombre, los pastores la bajaron para San Pedro de Montes y allí hicieron una ermita, que como ocurría con la de la Virgen de la Peña se caía nada mas construirla. Así que el abad del monasterio comprendió que la virgen quería que se le dedicase una ermita en el lugar del hallazgo.

Basílica de la Virgen de la Encina

La Virgen de la Encina, fue hallada por los caballeros del Temple cuando cortaban leña en un encinar. Le hicieron una ermita, pero al poco tiempo fue tanta la afluencia de devotos, que la ermita hubo de ser agrandada y convertida en santuario.

5K, SOIS VOSOTROS

Bonita sorpresa llegar a las 5.000 visitas hoy.

Como sois los protagonistas de esta entrada la foto que tengo que poner es la vuestra, cada uno de vosotros y WordPress me da una imagen: El mapamundi de donde estáis.

Cuando comenzó esta andadura no era muy consciente de que la Red de Internet daba otra dimensión a nuestro mundo, eliminaba tanto las distancias. La capacidad de comunicación es impresionante y espero haberos aportado positividad, aunque este blog casi ni llega a ser el esbozo inicial del contenido de su nombre: MI UNIVERSO PERSONAL.

Continuará abierto a vuestras sugerencias, diverso, amplio. Y como los protagonistas hoy sois vosotros, mirad cuántos países, desde los que habéis pasado en algún momento por este lugar donde hay ganas de crecer, aprender y compartir.

Muchísimas gracias por vuestra atención.

👍 💛 👏

TENER MAS VIDA EN CASA

Las últimas entradas han sido casi todas de educación sanitaria sobre el nuevo coronavirus que nos trae de cabeza al mundo entero.

Hoy os cuento una reflexión. Porque este confinamiento ha dado tiempo para reordenar en parte nuestras vidas. Unas veces para bien y otras para mal, mucho varían las gentes entre sí.

Creo que todos hemos valorado más la importancia que tiene nuestro hogar y las comodidades dentro de él. Hemos pensado en quienes estaban muy cómodos en grandes casas con jardín, piscina, etc. y en los que estaban hacinados en viviendas pequeñas y algunas insalubres.

Yo me he sentido bien en casa, de 2 personas en un piso de 90 metros, con balcón al exterior, donde da el sol, y patio interior. La televisión por cable se ha hecho más amiga que nunca, con la amplia oferta de películas y series. Tiempo para jugar online y de redes sociales. Tiempo para leer y para pensar.

También para analizar el comportamiento de la población y animarse a cumplir las normas que el gobierno de España nos ha ido dando. Siempre desde la opinión personal crítica que nunca coincide del todo, como en el tipo de mascarillas a usar, bien lo sabéis. Pero arrimando el hombro con la lógica del civismo en tiempos de pandemia, con la consciencia de la necesidad del estado de alarma y siguiendo los hashtag #yoapoyoalgobierno y #yomequedoencasa.

Desde niña he tenido pajaritos en casa. Los periquitos son incontables. En octubre del año pasado murió el abuelo, así le llamábamos, porque vivió más que ninguno antes, 13 años llenos de vitalidad hasta su final. Fumador pasivo porque mis pájaros viven en el salón, al lado del balcón.

Despedida de Vito

Decidí cambiar de pájaro, una psitácida diferente. Adoro a estos animales tan inteligentes. Compré un agapornis que heredó la jaula.

En este largo tiempo en casa he mirado mucho esa jaula. No está sexado (hace falta un análisis de sangre) pero por la anchura de la pelvis parecía hembra. Se llama Joss, nombre que significa campeón o campeona.

Ella piaba, cantaba, aparentemente feliz. Pero no podía volar. Tras mucho observar me fui a leer sobre los agapornis. Encontré que son las primeras psitácidas que, aún siendo pequeñas, se consideran ya loros. Esto implica que necesitan jaulas de tamaño más grande, como las ninfas, cotorras o yacos.

Ella siempre vive confinada. No 2 meses, que han hecho a más de una persona desquiciarse creyendo que había una perversión de quitarnos derechos donde lo que hay es voluntad de preservar nuestra salud y vida.

Vistas las medidas necesarias compré la jaula en Amazon, porque las tiendas de mascotas sólo vendían comida para nuestros compañeros de viaje. Lo demás por internet.

Joss se quedó estupefacta. No dejó un rincón sin inspeccionar y aún sigue midiéndose las distancias, mucho más alegre. Además la jaula se puede abrir por arriba y dejarla estar ahí libre, sin rejas.

¿Sabéis qué significa agapornis? Inseparable. Son pájaros cariñosos al máximo. Este lunes pasado nuestra Comunidad Autónoma entró en la fase 1 de desescalada y con ella por fin abrió la tienda de mascotas.

Un «inseparable» necesita compañía. Había hecho muchas cosas mal con Joss, que no fuera feliz sin enterarme, desde que entró en la familia.

Ayer fui a por un pollito, un agapornis papillero al que tengo que alimentar con una jeringa. Su jaulita al lado de la de Joss.

El pollito no puede aún subir al palito, me dijeron. Pues nada más poner las jaulas juntas el papillero subió al palito y Joss no se separa de estar lo más próxima que puede al pollito.

El pequeño se llama Joda porque es verde y recuerda al pequeño Joda de la serie Mandalorian. Tiene una vitalidad desbordante, va por los alambres de su jaula, se mira en el espejo que tiene, arregla sus plumas (aún le faltan algunas), aletea que no vuela, claro.

Lo interesante es que tiene aproximadamente mes y medio, ha nacido durante esta pandemia y su confinamiento, a principio de abril. Qué maravilla ver cómo, a pesar de nuestros nervios, nuestras inquietudes, miedos, la vida sigue abriéndose paso.

También habrán nacido miles de niños, miles de esperanzas y sueños para un mundo mejor, para un mundo lleno de vida y solidaridad, cariño, equilibrio natural y bondad.

Hay una terrible crisis económica con un único culpable, el SARScov-2. Si la vida se abre paso con fuerza siempre, a pesar de enfermedades, cambio climático, desastres, seamos humanos y logremos un mundo justo global donde no haya nadie sin comida, agua potable y vivienda. Salarios dignos, más redistribución de la riqueza, menos sinvergüenzas, menos piedras en el camino puestas por otro.

Un mundo respetuoso y digno para todos es posible, que pueda enfrentarse a las próximas adversidades mejor que a esta. Porque siempre habrá egoístas, se les ve donde están, pero que no puedan estropear más es misión de todos los sensatos y moderados.

LOS LIBROS CORTOS

Hoy me levanté tarde. El confinamiento no hace que esté menos cansada. Es el día del libro y no hay problema, aunque no se pueda ir a una librería. Los libros están tan vivos que evolucionan, se encuentran en esta gran red que tanto nos está acompañando.

El papel tiene algo especial, el tacto. El electrónico tiene el mismo contenido, en bytes, a menor precio, pero quien sabe si en el futuro será legible o no por nuevas tecnologías. A veces es como las miles de fotografías que ahora hacemos y desaparecen con los dispositivos. Aquellas fotografías en blanco y negro, de nuestros padres y abuelos, encargadas al fotógrafo del pueblo, se heredan y se guardan.

En un día tan clásico, voy a ir al Siglo de Oro para citar a Francisco de Quevedo (1580-1645). Elijo para hoy esta frase:

«Hay libros cortos que, para entenderlos como se merecen, se necesita una vida muy larga.»

Casi todos los españoles hemos leído durante el bachillerato, como tarea obligatoria, el libro «Réquiem por un campesino español» de Ramón J. Sender (1901-1982). Un libro pequeño, corto y que nos dejó su impronta bien marcada.

Me apetece reivindicar en el día del libro esos pequeños libros de cuentos, poesía, novelas cortas, autoayuda, etc. Estos libros de autoayuda son una de mis pasiones y el más cortito que me viene a la cabeza es «El arte de amargarse la vida» de Paul Watzlawick. Os lo recomiendo, es muy bueno.

Al pensar en libros la mente casi siempre se va a los publicitados best seller gruesos modernos, libros premiados o los libros antiguos anteriores al siglo XX. Son libros que no necesitan reivindicarse porque son los más vendidos y leídos.

No puedo evitar ser, en muchas situaciones, una defensora de causas perdidas, una guerrera en paz. También me felicito por tener mi propio libro pequeño, con el que sentirme a la vez lectora y escritora en este año.

DIFERENTES MASCARILLAS FRENTE AL COVID19: LAS QUE SÍ Y LAS QUE NO

Las mascarillas protectoras de verdad para ni contagiar ni ser contagiados son las FFP2/3 y N95, que no son reutilizables.

En este tipo de mascarillas se habla de filtrado de partículas, no de bacterias, y llevan mucho tiempo homologadas. En este caso de fuera hacia adentro. https://www.65ymas.com/salud/mascarillas-protegen-coronavirus_14187_102.html

Acabo de ver un video del Dr. Candel «spiriman» donde dice que ha comprado miles a proveedores de farmacias a 1,90€

Las mascarillas quirúrgicas protegen de contagiar a los demás quien ya está infectado. Se mide la eficacia de dentro hacia afuera (al revés de las FFP2/3 y N95). Prevenir ser contagiado no tanto, aunque se reduce el riesgo al 1%. Algo es algo.

El gobierno va a repartir a partir de mañana «mascarillas higiénicas» (otro tipo inventado ahora) no reutilizables de momento y más adelante las harán reutilizables. Os adjunto el protocolo de esas mascarillas, hecho para aprobarlas nuevo, donde se indica que impiden el paso de bacterias mayor o igual al 95%. De impedir el paso de virus no hay ni una palabra en todo el documento.

Haz clic para acceder a especificacion-une-0064-1-2020.pdf

Un coronavirus mide 100 nanómetros

Ahora os enseño una ilustración que compara el tamaño de varios virus con una bacteria. Si os dáis cuenta el adenovirus es redondo, de 90nm y hemos visto en la fotografía de microscopio electrónico que el coronavirus mide 100nm, un poquito más grande. Es mucho más pequeño que una bacteria como se ve.

Comparación de tamaño de varios tipos de virus con la bacteria Escherichia coli

Las «mascarillas higiénicas» dejan pasar como máximo un 5% de las bacterias ¿1.000nm?

¿Qué % de virus de diámetro 10 veces más pequeño pueden pasar? Ni idea, más cantidad seguro, de lógica, pero no habla de partículas en general que serían cualquier tamaño.

Esas son las que se repartirán en lugares estratégicos como estaciones de transportes públicos, con esa norma creada especialmente para ellas.

La población tiene que saber que no nos dan seguridad con esas mascarillas y que tenemos que seguir intentando conseguir las mascarillas FFP2/3 ó N95 por nuestros medios. Tarea difícil porque no podemos comprar miles.

Es como las caseras, la bufanda que dijo Trump, algunas que reparten partidos políticos… mejor que nada es cualquier cosa pero no sirven, es así. Da protección de verdad lo que la da, así es.

#quedateencasa

#yomequedoencasa

LOS MÉDICOS DE FAMILIA ESPAÑOLES DAN SUS CIFRAS DE LA PANDEMIA COVID19

1 de cada 47 españoles es contagiante hoy del COVID19 (mi estimación personal, no demostrable, sólo extrapolando estadísticas y sin rigor científico) calculado con la lógica a partir de los datos de los médicos de familia.

Los médicos de familia, mis colegas, a través de la SEMFYC (Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria), mirando su actividad dentro del número de personas que atienden, extrapolan que hay más de 1 millón de contagiados leves. Faltan los datos de menores de 15 años que en España van al pediatra, pero tendremos que pensar que sea un número parecido.
Mi experiencia personal en este terreno, en el pasado, es que por toser un par de veces la gente ya se pone en contacto con su médico de cabecera.

Habría que añadir a esa cifra los enfermos graves y las personas infectadas totalmente asintomáticas.

¿Asintomáticos el 50 %, a ojo, más 20% graves? ¿Ese 70% más o menos lo aceptamos por la evolución típica de la enfermedad? Pues serían 1.700.000 reales y poco más de 160.000 de ellos confirmados por test. Los que no son ya contagiantes hay que restarlos (oficialmente 62.000 curados de 166.000 que es el 38%) Tenemos, a ojo, 1.000.000.

1.000.000 de contagiantes, con 166.000 localizados por test realizado según el Ministerio de Sanidad.

Visto eso os aconsejo:

Segir bien las medidas de prevención correctas (distancia de 2 metros, mascarilla, lavado de manos, zapatos de calle a la entrada de casa, mucha higiene en casa al regreso) tanto en la empresa si tenéis que ir a trabajar, en las salidas esenciales y mantener el confinamiento en vuestras casas.

Ya sabéis cuánto virus anda por ahí, cuando nos acercamos a los demás, tocamos superficies o pasamos por donde pasó un infectado y el virus se queda 3 horas en el aire.

No tengáis miedo, sí precauciones y a falta de mascarilla usad alguna prenda que os tape bien la nariz y la boca. Si además os recogéis el cabello y os lo cubrís mejor. Y las gafas, quienes las usamos, no dejan de ser algo que protege en parte la entrada por nuestros ojos.

Y no olvidéis que podemos ser nosotros los infectados contagiantes sin saberlo. Cumpliendo la prevención ni se va dejando ni recogiendo este virus.

#quedateencasa

#yomequedoencasa

#yoapoyoalgobierno

#estevirusloparamosunidos