HOBBYS PARA ENFERMOS CANSADOS EM/SFC – PARTE 2

En la anterior parte hablábamos de:

– Meditación, últimamente con el nombre mindfutness pero es lo mismo.

– Cazar sonidos de pájaros.

LA MÚSICA

No es posible en la inmensa mayoría tocar instrumentos, que es difícil y causante de muchas lesiones físicas y cansancio mental. Pero escuchar música a un volumen de pocos decibelios y adecuada es un placer y una fuente de energía.

Lo mejor es ponerse cómodos con auriculares. Hay inalámbricos para mejorar la postura sin cables por el medio. Los que cubren toda la oreja hacen menos daño al oido, pero nos serán menos pesados y adecuados los pequeños que se introducen en el conducto porque vamos a usar la música a un volumen bajo.

Hace muchos años una psicóloga de la escuela Gestalt me dijo: «Si alguien quiere relajarse y equilibrarse la música hecha para relajación es la que no sirve. Se tiene que escuchar música clásica».

Las razones son que suelen ser melodías muy simples a las que se les añade sonido de pájaros o mar. Esa escasa elaboración, monótona, puede llevar a dormirse o exasperarse, a relajarse y estimular el cerebro con calidad no. Estar descansados sí, atontados no.

Cada persona tiene sus gustos en música y si los sigue se va a sentir bien. Todos escuchamos rock, pop, blues, que nos encantan. Mientras no sea algo tan simple que nos atonte las neuronas, como el regaetton, es bueno.

En la EM/SFC, por la hipersensibilidad auditiva que hay a veces, la música tranquila y baja, para relajarse disfrutando de cultura, es la mejor. Dentro de esto actualmente hay aplicaciones gratuitas (a cambio de tener que oir anuncios de «para más información toque el baner».

Unas SUGERENCIAS:

Enya, Sade, Loreena McKennitt, se pueden escuchar en cualquier tema o canción, listas enteras de ellas.

– En música clásica la música barroca se caracteriza por producir activación sin enervar: Los Conciertos de Brandenburgo de J. S. Bach, Las cuatro estaciones de Vivaldi, recopilatorios de fragmentos de obras de esta época.

– Toda la música clásica es beneficiosa porque son melodías y armonías complejas que nos enriquecerán: Mozartmanía es un doble CD que ya, por desgracia, no está a la venta, pero hay listas de Mozart en aplicaciones. Los nocturnos de Chopin también son imprescindibles.

Cantos gregorianos. Sólo voces armoniosas, se trata de la musicalidad (no de religión). Los del Monasterio de Silos son voces masculinas, más agradables al oido que otros femeninos que he escuchado.

– Otra fuente de muy buena música son las Bandas Sonoras Originales (BSO) de películas o series. Tal vez sea la mejor música que se compone hoy en día.

– Música chill out, que utiliza varios géneros musicales modificados para una composición armoniosa, relajada y muy tranquila. Al basarse en otros géneros musicales no cae en el aburrimiento de la música compuesta originalmente para relajación, que hemos desaconsejado por su simplicidad.

– Por supuesto la música moderna, seleccionada, también es útil. 

Aquí tenéis algunos enlaces a Spotify, la aplicación que uso, de algunas listas apropiadas:

BARROCO RELAX

MÚSICA CLÁSICA LIGERA

MOZARTMANÍA

CINEMATIC CHILLOUT

VERSIONES CHILL OUT

Si es en nuestro idioma y letras desgarradoras podemos sustituir en nuestra mente ese amor que se ha ido por la persona que fuimos cuando teníamos salud y nos ha abandonado. Pero para ponernos sensibles, no tristes por ello ya que estamos disfrutando esas hermosas letras que son poesía y esa música que nos agrada. La siguiente lista va por ahí:

CANCIONES EMOTIVAS MEJORES ESPAÑOL

Espero haber ayudado. Continuaremos añadiendo más posibles hobbys.

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LAS PERSONAS DE ALTA SENSIBILIDAD

Tenía muchas ganas de hablar sobre esta forma de ser peculiar. Es sabido que si algo nos gusta es hablar de nosotros mismos. Desde mi más tierna infancia he sido una persona que, a pesar de pensar mucho y con lógica, se ha movido por las emociones. Más de una vez me he definido como «un sentimiento andante con cuerpo de persona».

Hace unos 16 años, más o menos, vi la reseña en la revista Cuerpo y Mente de este libro de Elaine Aron, El Don de la Sensibilidad. Lo compré y, a pesar de que no vi referencias bibliográficas de estudios científicos reglados, esta psicóloga norteamericana ofrecía un test para comprobar si eras una persona de alta sensibilidad (PAS a partir de ahora) o no.

Lo hice y faltaron los cohetes artificiales al final con el resultado, era PAS, muy PAS. No era casual haberme interesado. Recuerdo que al ir leyendo tenía la sensación de que esta psicóloga me conocía y hablaba de mí en todo. «No puede ser, es como si supiera todo de mí» pensaba. Por entonces este tema era nuevo. Entre mis recuerdos de la lectura está que era así el 20% de la población y solamente se veía como algo muy positivo en Japón y Finlandia.

Hubo quien me aconsejó dejar de leerlo porque me haría daño. ¿Un libro que habla de un don? Era la visión en positivo de una característica de personalidad que en mi país, España, no parecía valorarse mucho. Por supuesto lo terminé.

Los PAS reaccionamos más a cada estímulo que recibimos, algo que nos hace vulnerables y privilegiados. Con el corazón más abierto, diría yo. Vulnerables por la naturaleza de los estímulos y por la cantidad.

Un estímulo negativo será más grande, uno positivo también. Además percibimos estímulos que no lo hace la mayoría. Podemos, por tanto, sufrir más que las demás personas y también ser más felices.

En cuanto al número de estímulos, como son percibidos con más intensidad, toleramos una cantidad menor en un momento dado. Sobrepasado un umbral nos quedamos bloqueados, como en medio de una tormenta, cortocircuitamos y no sabemos que hacer.

Es un arma de doble filo, predispone a estar más tristes o con ansiedad, y sin embargo lo mas importante, tiene algo maravilloso: Con menos estímulos o cosas podemos ser más felices que otras personas con muchas más «necesidades».

También surgen muchas preguntas sobre este 20%: ¿Qué hace ser una PAS? ¿Es de origen genético? ¿Por qué el amor es a la vez tan intenso y doloroso en las relaciones? ¿Por qué disfrutamos la soledad y somos incomprendidos desde la infancia?

Ha pasado tiempo desde que aquel libro me dijo un poco más cómo era y se ha investigado desde entonces.

En el 2014 se publicó un estudio de 6 investigadores en la Universidad de Stony Brook (Nueva York), publicado en la revista «Brain and Behavior». Un intento de explicar las diferencias entre el cerebro de una PAS y el de las personas que no lo son.

PASAMOS A LAS CONCLUSIONES:

El cerebro de los PAS es emocional

Es un cerebro emocional dotado de una gran empatía. Son cerebros orientados plenamente a la sociabilidad, y a la unión con sus semejantes. Los procesos cerebrales de estas personas muestran una sobreexcitación en las áreas neuronales relacionadas con las emociones y con la interacción: son capaces de descifrar e intuir los sentimientos de quienes tienen en frente, pero a su vez, deben enfrentarse a un problema muy básico… El resto del mundo carece de su misma empatía, por tanto existe un claro desequilibrio respecto a su sensibilidad y la de quienes le rodean, se sienten diferentes.

Para llegar a estas conclusiones se llevaron a cabo diferentes pruebas como resonancias magnéticas, ahí donde estudiar los procesos cerebrales de las personas diagnosticadas como PAS, de aquellas que no lo eran. Y para ello, se les expuso a diferentes estímulos para ver la actividad bioquímica y de las diferentes estructuras que conforman el cerebro. Los resultados fueron muy visibles en dos aspectos:

Las neuronas espejo

Las neuronas espejo cumplen una función social, de ahí que estén presentes sobre todo en humanos y en primates. Situadas en la corteza frontal inferior del cerebro, y muy cerca de la zona del lenguaje, están relacionadas sobre todo con la empatía y con nuestra habilidad para captar, procesar e interpretar las emociones ajenas. En las personas con alta sensibilidad su actividad es continua y muy grande desde la infancia.

La ínsula

La ínsula es una estructura pequeña alojada en la corteza insular, muy profundamente en el cerebro. Estos científicos la llaman el “asiento de la conciencia“, ya que reúne gran parte de nuestros pensamientos, intuiciones, sentimientos y percepciones de todo aquello que experimentamos a cada instante. Está relacionada con el sistema límbico, una estructura básica en nuestras emociones, es quien nos aporta una visión más subjetiva e íntima de la realidad. En las PAS, esta estructura presenta mucha mayor actividad en comparación con las no PAS.

¿CÓMO VIVIR SI ERES PAS?

El sistema neuronal de una PAS es más agudo, más fino, capta más. Esto ES LO QUE SOMOS Y NO SE ELIGE, lo que se elige es si se vive como un problema o como un gran don.

La sociedad occidental, salvo excepciones, no valora esto como positivo, incluidos España y los países latinoamericanos. La tendencia a empatizar y ayudar tenemos que saber que puede no siempre ser captada ni gratificada. Las personas no PAS pueden no entendernos y entonces sentirse incómodas con nosotros, que ante situaciones normales para ellos (música muy alta, aglomeraciones, etc.) no reaccionamos igual. Pero no tenemos porque sufrir, sino aceptarnos y controlar esa sobreestimulación con estrategias útiles.

Tenemos que aprender a vivir como un don ese corazón tan emocional, empático, y las facilidades para disfrutar mucho más que las personas no altamente sensibles. Mientras las no PAS tienen que buscar más estimulación y cosas para ser felices, las PAS ya habremos llegado a ese estado emocional pleno antes y «que nos quiten lo bailao».

Existe en España una Asociación de PAS donde se puede hacer un test orientativo para saber si se es una PAS.