Leyendo un acróstico en el blog amigo de Pipo Bunorrotri, se me ha ocurrido intentar hacer uno por primera vez. No tiene intención poética, es sólo un juego de palabras para expresar la forma nueva de vivir que hemos descubierto por obligación.
No deja de ser paradójico que la vida de los humanos del planeta esté gobernada por un microscópico compuesto orgánico que ni siquiera se puede considerar ser vivo. La ciencia lo llama virus. También es paradójico que seres humanos susceptibles a la enfermedad antepongan la economía, el dinero, a la salud siendo evidente que lo menos lesivo para esa economía es acabar lo antes posible con la causa de su caída, el virus.
Mis condolencias a todos los familiares y amigos de los fallecidos en el mundo a manos del COVID19. Descansen en paz.
Una calle vacía en estos días. León (España)
Cuando una plaga se extendía en China
Observábamos cómo deslavazaba a las personas.
Nosotros seguíamos sin preocupacion ninguna
Fluyendo en nuestras vidas, como de costumbre.
Imaginamos lo lejos del gran país mil millonario,
Normalizar lo malo se nos da bastante bien para eso.
A veces no advertimos los peligros aún viéndolos,
Miramos a otro lado y seguimos pululando en las calles.
Italia lo vio correr en sus pulmones como la pólvora,
España recibió después al triste e implacable visitante.
Nadie en el mundo se libra, sin sufrir, del monstruo
Tan fuerte y tan inerte, este que nos deja atados,
Ocultos en las casas para intentar no encontrarlo.
Los profesionales tenemos la obligación de colaborar con la educación sanitaria de las personas. La salud comunitaria es más importante que la de cada individuo por separado, sí, tal como estáis leyendo.
En particular, soy partidaria de que las vacunaciones infantiles que establezcan los Estados, asesorados por expertos, sean obligatorias. Eso hubiera evitado la reciente epidemia de sarampión en algunos países de Europa. Porque la vacuna existe.
Hoy mismo nos dan la noticia de miles de muertos por sarampión también en el Congo. Si habéis visto la película «El cuaderno de Sara» entenderéis como está esa zona de nuestro planeta. Os la recomiendo porque África es el mundo más pobre, el que nada importa al rico. Se me ocurre pensar ¿y si el coronavirus hubiera aparecido en algún país africano?
Todos sabéis que recientemente ha aparecido una nueva cepa de coronavirus (porque la familia de los coronavirus es amplia y conocida). Ante este evento la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dado unas directivas a seguir:
Si os dáis cuenta son las mismas que las de la gripe, a excepción de la indicación de los viajes. Eso no tardará en dejar de ser relevante, ya que por un lado se ven en televisión las medidas extremas tomadas en China: Nuevos hospitales en tiempo récord, uso de mascarillas generalizado, miedos a mutaciones del virus, sacar obligada a gente de sus casas, etc. y por otro lado las repatriaciones de ciudadanos de muchos países, desaconsejadas por la OMS. Se hace caso o no al gusto, por lo visto.
En Wuhan, China y contacto con viajeros
No es la primera vez que se hacen repatriaciones así, pues si recordamos las de enfermos de ébola, yo en particular me llevo las manos a la cabeza. Cualquier experto sabe que las cuarentenas de una epidemia se hacen en el lugar donde está la epidemia, no llevando los ciudadanos a otros lugares del mundo.
El mundo rico en el que vivimos parece olvidar nociones básicas de epidemiología, una ciencia que se estudia en las Facultades de Medicina. Se utiliza con mucha elasticidad según países.
El Mobile World Congres de Barcelona, donde no hay ningún infectado, ya cuenta con las anunciadas ausencias de las marcas LG y Ericsson. Un miedo sin sentido y que no sigue ninguna directriz científica dada, que yo sepa.
¿Habéis oído hablar de la epidemia de gripe como todos los inviernos? Pues está ahí, con una mortalidad similar al coronavirus, de momento. ¿No se habla de lo que es fácil, muy fácil, que se contagie cualquiera y sí de lo que hoy en España es 1 caso único en la isla canaria de la Gomera?
Yo he aprovechado para pedir comida china a domicilio. Ahora la traen enseguida, porque muchos tontos creen estupideces xenófobas. Llevo ya pasado un buen resfriado este invierno y ahora tengo amigdalitis. La de toda la vida, con sus placas de pus y tomando el antibiótico habitual.
¿Que si me preocupa el coronavirus? Me preocuparía si estuviera en China en la zona de epidemia. Y me parecería normal no poder salir de esa zona, para contener todo lo posible la epidemia. Repito que la salud comunitaria es más importante que la individual.
Como profesional me interesa el virus, la sintomatología, la evolución de la epidemia. Es mi ciencia. También es lógico que preocupe a gobiernos.
Como ciudadana normal sigo mi vida igual, falta mucho para tener que preocuparse. No tengo ningún miedo a contagiarme de coronavirus, porque no tengo motivo para tenerlo. Tampoco tienen motivo los chinos que están viviendo en nuestro país, ni los tontos que están dejando de comprarles. Esos mismos tontos que cruzan los semáforos rojos para los peatones, aunque ahí tienen bastante peligro de ser atropellados.
Qué mundo absurdo este que nos toca vivir.
8-2-2020: Me comentan, extraoficialmente, que se prevé escasez de mascarillas en algunos centros sanitarios españoles. Por ello a profesionales que no pertenecen a servicios de enfermedades infecciosas se les aconseja que lleven la misma puesta sin cambiarla, para usar menos. Increíble.