HUMANA, IMPERFECTA Y EN CONTINUA MEJORÍA

Vivimos en un mundo complejo de relaciones a través de Internet, aplicaciones, redes, que nos acercan entre nosotros. La forma de relacionarse nuestros padres, sin ir más lejos, eran las cartas postales, las llamadas telefónicas y verse frente a frente.

Por un lado nos permite conocer a personas lejanas que nunca antes conoceríamos y también propicia el trato superficial efímero más a menudo. Equivocar la profundidad de esas relaciones llega a saltar a la vida cotidiana. No es infrecuente que desaparezcan repentinamente aunque una les hubieras dado mucha importancia afectivo-amistosa y contado muchas confidencias.

No está de moda aquello de aclarar los malentendidos, pedir disculpas y perdonar cosas muchas veces. Se coloca a la primera de cambio la etiqueta «persona tóxica» cuando entre personas la normalidad es que se esté bien, apoyándose, comprendiéndose, pero alguna vez haya que ver y compartir la tristeza del otro también.

La base del error es el POSITIVISMO TÓXICO que nos bombardea continuamente con solo experimentar felicidad y emociones agradables, acrecentar el ego, la individualidad y la soledad. Su postulado es sencillo: «Yo soy lo más importante del mundo, no tengo que aceptar nada que no me produzca alegría de las demás personas, solo tomar lo que me beneficia y el estado ideal de la persona es en soledad sin apoyarse en nadie».

¿Qué es el positivismo tóxico?

Visiten un hospital, tengan un bebé, enfermen de depresión… y vean que se abandonan ancianos, bebés (dependientes en general) y que nadie impedirá que empeoren hasta límites terribles porque se alejarán de usted. Nos necesitamos unos a otros y somos seres sociales.

En lugar de ese «positivismo cruel» sed normales, dejad de intentar ser siempre positivos y aprended a procesar los sentimientos propios y ajenos. Eso nos ayudará a todos a comprendernos mejor a nosotros mismos y a los demás. La felicidad son momentos, no es permanente.

Recientemente he tenido que plantearme en serio si yo era una persona tóxica. Hablar de enfermedades difíciles abiertamente puede ser un desahogo normal o puede ser toxicidad real. Y cuando te lo dicen no está de más pensar en buscar ayuda psicológica para mejorar como persona. Ya estaba lista a pedir una cita profesional.

https://smoda.elpais.com/belleza/bienestar/puedo-ser-persona-toxica/

Se me ocurrió buscar en Google test sobre esto. Ni están validados ni sirven más que como orientación burda. Pero si tengo un problema yo le busco solución, sé que no tengo absolutamente nada de persona especial. Si no lo tengo, no está en mi mano. Aunque sea triste perder a una persona muy válida que huyó por error.

Hago el siguiente test online y me dice que soy equilibrada:

Test de personalidad corto para saber si eres una persona tóxica

Busco un segundo test no convencida aún y dice que soy una persona de trato normal.

https://www.cuerpomente.com/blogs/ramon-soler/test-personalidad-persona-dificil_10624

Entonces he ido a leer consejos de trato interpersonal, de admitir inseguridades, de miedos de una y de los demás.

https://www.cosmopolitan.com/es/consejos-planes/familia-amigos/a40387060/amistad-toxica-salud-mental/

Siento mucho sufrir por malentendidos que rompen buenas amistades, aunque tengo asumido que la rigidez, la radicalidad, llevan a eso. Seguiré siendo comprensiva, pidiendo disculpas a quienes me dejen hacerlo, siendo amiga de mis amigos incluidos los que no me vean como soy: Empática, resiliente, contenta con lo que he podido aportar bueno a cualquier persona que ha pasado por mi vida.

¿Que también tendré errores, mal genio, cosas que no entiendo? Soy humana e imperfecta, en continuo proceso de mejoría.

EL SIDA HOY, EN 2019, PROBLEMA MUNDIAL

Hoy, 1 de diciembre, es el Día del SIDA. Día para recordar que continúa existiendo aunque no sea noticia diaria.

Le vi por primera vez la cara al SIDA (Síndrome de inmunodeficiencia adquirida) cuando hacía el MIR en Mallorca, entre 1990 y 1993.

Desde 1982 se registraba el número de casos y era el drama de nuestro primer mundo. Personas jóvenes, la mayoría hombres y dos vías de contagio principales: la adición a drogas por vía parenteral (los que se pinchan) y la homosexualidad masculina. Los contagios por transfusiones de sangre o heterosexuales eran excepcionales.

https://www.eldiario.es/sociedad/Sida-noda_0_968004022.html

La gente estaba muy alarmada, no conocían bien las vías de contagio y por eso los enfermos eran como apestados. Sufrían una estigmatización y repulsa social muy grandes, muchas veces hasta de sus familias. La historia de un enfermo era ser diagnosticado ya con varios síntomas. Como los tratamientos estaban en sus comienzos, la evolución era ir pasando una enfermedad tras otra y vivir unos 2 años como mucho desde el diagnóstico.

Me viene a la memoria la película «Philadelphia». Los medios de comunicación hablaban mucho del tema, como siempre que algo afecta al mundo rico. Igual sucedió cuando hubo ébola en Occidente, fuera del tercer mundo.

Virus VIH, responsable del SIDA

Hoy en día el SIDA se ha convertido en una enfermedad crónica, secreta en cuanto a que una empresa no tiene derecho a saber si su trabajador lo tiene o no. Se habla poco, ahora que no se puede ya hablar de grupos de riesgo, porque la transmisión heterosexual ha aumentado y la madre-hijo. Hay cientos de miles de enfermos o portadores en España, pero se les ve menos, es más, no se les ve porque están bien.

https://www.lavanguardia.com/vida/junior-report/20191127/471915498342/mujeres-sida-africa.html

Hay páginas y colectivos que siguen recordándonos lo más importante, la PREVENCIÓN:

https://www.infosida.es/prevencion

Todo lo que hay que saber sobre esta infección

https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000594.htm

Porque el SIDA sigue sin poder curarse, no hay que olvidarlo.

La diferencia es que ahora la mayoría de casos están en África, donde es una enfermedad endémica (algo similar a una epidemia permanente). Los afectados son millones, pero ya se sabe que a África se la trata como si no existiera. Las grandes multinacionales farmacéuticas, creadas para ganar dinero y no para dar salud, son reacias a producir genéricos baratos para poder tratar a los africanos como ética y sanitariamente se tiene que hacer.

En el mundo hay 39,5 millones de personas infectadas con el VIH, de las cuales 24,5 millones tienen acceso al tratamiento (63%). Con el paso de los últimos años la cantidad de personas con acceso al tratamiento va aumentando, pero está lejos de ser todos.

1 de cada 3 enfermos de SIDA muere de tuberculosis, infección que ha aumentado en el mundo a consecuencia de no tratar a todos los enfermos de SIDA.

Todas las cifras las podéis encontrar actualizadas a 2018 en el siguiente enlace

https://www.unaids.org/es/resources/documents/2019/UNAIDS_FactSheet

Hay cosas lógicas que se desprenden de todo lo dicho para mejorar la salud de todos (no son cuestiones políticas sino necesidades sanitarias):

  • La prevención individual es la mejor opción en una infección que puede no tener síntomas 10 años o más y aún diagnosticada no se cura, con tratamiento se hace crónica.
  • El tratamiento tiene que extenderse a toda la población infectada, esté en el lugar que esté del mundo.
  • Los movimientos migratorios, legales e ilegales, para tener un adecuado control de las enfermedades infecciosas, tema de salud comunitaria, hacen necesaria la sanidad universal. Es la forma de evitar contagios. Universal tiene que incluir a las personas que emigran de forma no legal también (hoy por hoy en España se da cobertura sanitaria solamente a los inmigrantes legales).