AMIGO

Cuando lees grandes verdades lo mejor es compartirlas. Esta entrada de EL TEMPLO DE SALOMÓN parte de una encuesta:
«Recientemente se preguntó a más de 100.000 personas qué las hacía feliz. La respuesta de la mayoría fue: El tener una relación afectuosa y amorosa con otra persona…«

El escritor de este muy buen artículo hace una reflexión sobre la importancia de la amistad. Tiene muchísima razón y hay que leerlo, imprescindible, 100% de acuerdo con él:

https://wp.me/s7vNSL-amigo

De mi tintero añado a su reflexión la mía. Cuando yo leo una relación afectuosa y amorosa con otra persona como lo que hace más feliz, veo la descripción de una relación de pareja, y la pareja tiene que ser el mejor amigo o no funciona. La calidad de las parejas va cayendo en picado en las últimas épocas. Las parejas como las amistades son algo en crisis, las que se tienen que escribir con mayúscula, puntualizo para que quede claro. Los que están en bueno y malo, son leales y duraderos. Compañeros superficiales en la vida sigue habiendo muchos.

Ya ni es noticia que aparezca alguien, que vive solo, muerto hace meses en su casa, porque es frecuente. De la emergencia en calidad humana hablaba yo en una entrada a propósito de la emergencia climática https://eluniversodemanuela.home.blog/2019/12/01/emergencia-climatica-y-de-calidad-humana-3/

Hay que ser muy tonto para saber cómo se es feliz y no ponerlo en práctica, muy tonto o muy egoísta… Para atrás como el cangrejo y así va el mundo.

BLUES Y ROCK EN EL CUERPO

Un blues

En mis clases de guitarra eléctrica he aprendido que el 90% de lo importante en la música es el ritmo. Hablando de la música moderna, la popular del siglo XX hasta nuestros días, hay dos ritmos que han marcado todo lo venido después, dos patrones ya clásicos. Los negros esclavos de las plantaciones cercanas al Misisipi hacían sus instrumentos con lo que tenían a mano, así tocaban y cantaban sus penas. Ellos en un ritmo 4/4, que son cuatro corcheas por compás, alargaban la primera y la tercera corchea casi a corchea y media. Es el ritmo con swing del blues.

Batería con ritmo de blues

Yo a este swing lo llamo una cadencia rítmica, que se repite igual pero no es simétrica. Aquella música llegó a los oídos de los blancos y se inspiraron para hacer una música muy parecida, de hecho se puede tocar los mismos temas con este ritmo de blues o con el ritmo blanco, que no tiene swing, el totalmente simétrico, el rock.

Batería con ritmo de rock

Ahora vivimos en un mundo globalizado, de mestizaje, y se tocan ambos estilos hasta en los países orientales, no se diferencian razas en la música ¡Qué bueno!. En otra entrada ya dije que es el lenguaje universal.

Me gusta pensar y asociar, por eso me trasladé a mis conocimientos médicos y me di cuenta de algo curioso. Escuchemos:

Sonido del corazón
Pulso

El corazón suena a blues y el pulso periférico a rock. Ambos están en nosotros y nuestra vida, porque esos sonidos marcan el estar vivo de una persona sana. El motor corazón suena en la sístole y también en la diástole (contracción y dilatación ventricular) y no coinciden en el tiempo medio, con lo que su ritmo sonoro es «diástole-sístole—-diástole-sístole—-diástole-sístole». Recientemente he leído que se estaba barajando la posibilidad de que en el corazón hubiera también parte emocional, de hecho es la zona del tórax la que tiene sensaciones percibidas físicamente en el amor (las mariposas famosas) y en el desamor (como vacío)
https://www.vix.com/es/btg/curiosidades/8051/el-corazon-si-influye-en-las-emociones-humanas

Aquella tristeza de la explotación de los africanos llevados a América, aquellos corazones rotos, crearon el blues y parece tener mucha lógica aunque es una cosa que he asociado yo, no he oído ni leído nunca esta forma de verlo. Hay muchas más influencias pero ésta tiene que ser una. El rock, en cambio, pulsa como el cerebro y el resto de los órganos. Es el resultado del empuje que el corazón da a la sangre, que afecta a la zona límbica donde reside la emotividad cerebral y también a todo lo que somos como ser humano. Es mas sencillez, más métrica y también una historia de menor sufrimiento, música que también suena a gloria.

Somos música todos y cuando suena es difícil quedarse quieto y no seguirla.

Empezamos con un blues así que acabaremos con un rock.

Rock