La historia del Bierzo: de la riqueza robada a la lucha por el futuro


De la Prehistoria a la Hispania romana

Los primeros rastros de asentamientos en el Bierzo se remontan al Paleolítico Inferior, con hallazgos de herramientas de piedra.

En el Neolítico se encuentran hachas pulimentadas y, en el Calcolítico y la Edad del Bronce, pinturas rupestres que atestiguan una ocupación continuada.

Durante la Edad del Hierro, la comarca fue hogar de los astures gigurros, una tribu celta que habitaba en poblados fortificados conocidos como castros. Su cultura minera y su habilidad en la orfebrería prepararon el terreno para la llegada de los romanos.

Castro de Chano

La dominación romana fue transformadora, principalmente por la explotación intensiva del oro. Las Médulas, declaradas Patrimonio de la Humanidad, son el testimonio más imponente de esta época, un paisaje de «montañas rojas» creado por la ingeniería hidráulica romana para extraer el preciado metal.

El Bierzo se integró en el Convento Asturicense y se convirtió en una pieza clave de la economía imperial, extrayendo una riqueza que se enviaba directamente a Roma.

La Edad Media: la Tebaida Berciana y la Reconquista

Con la caída del Imperio Romano, el Bierzo fue ocupado por los suevos, y más tarde, se vio envuelto en las incursiones visigodas y, brevemente, musulmanas. Sin embargo, su carácter más distintivo de este periodo fue su papel como centro de vida monástica. La comarca se llenó de eremitas y monasterios, ganándose el apodo de la «Tebaida Berciana«, en alusión a una región de Egipto con gran tradición ascética. Figuras como San Fructuoso y San Genadio de Astorga son clave en este periodo, fundando importantes comunidades religiosas que moldearon el paisaje y la cultura.

Monasterio de San Pedro de Montes

Con la Reconquista, el Bierzo quedó integrado en el Reino de León. La ruta del Camino de Santiago, que cruza la comarca, propició la fundación de pueblos y hospitales, y aumentó su relevancia estratégica. En esta época, los Caballeros Templarios tuvieron una gran influencia en la zona. Su legado más visible es el imponente Castillo de Ponferrada, que, a diferencia de otras fortalezas templarias, es la más grande de Europa, un símbolo de su poder y la protección que brindaban a los peregrinos.

De la Edad Moderna al siglo XX y la riqueza que nunca revirtió

Tras la disolución de las órdenes militares, el Bierzo pasó a ser parte del señorío de la Casa de los Osorio. La comarca experimentó altibajos económicos, pero mantuvo su peso agrícola.

Escudo de la Casa de Villafranca de los Osorio

Durante la Guerra de la Independencia, fue escenario de importantes combates y, en el siglo XIX, se propuso la creación de una provincia de El Bierzo con capital en Villafranca. Este proyecto no prosperó, pero existió un breve periodo en el que la comarca tuvo autonomía administrativa. Sin embargo, fue el Real Decreto de 26 de agosto de 1822 el que creó la efímera provincia de El Vierzo (con ‘v’), con Ponferrada como capital, una situación que duró poco más de un año. Esta historia demuestra el deseo constante de la comarca por tener una identidad administrativa propia, un anhelo que no ha desaparecido.

Provincia del Vierzo

El siglo XX trajo consigo un cambio drástico. La minería del carbón se convirtió en el motor económico de la región, atrayendo a miles de trabajadores. La fundación de ENDESA en 1944 consolidó al Bierzo como un centro neurálgico para la producción de energía eléctrica. Sin embargo, esta enorme riqueza extraída de las entrañas de la tierra y generada por la industria no revirtió de forma significativa en la comarca. Gran parte de los beneficios se destinaron a financiar el desarrollo industrial y la construcción de infraestructuras en otras regiones de España, dejando en el Bierzo un legado de pasivos ambientales y una riqueza que se esfumó.

Minero en la mina de carbón

El subsuelo berciano no solo ha aportado carbón, sino una inmensa variedad de minerales. Además del oro de la época romana y la pizarra actual, sus minas han sido productoras de wolframio (especialmente durante las Guerras Mundiales), hierro, plomo, zinc, y estaño. La explotación de estos recursos, si bien generó empleo temporal, formó parte de un modelo extractivista que no contribuyó a un desarrollo endógeno sostenible.

Una de las bocaminas que atestiguan la existencia de las explotaciones de wólfram en el Bierzo.

Además, los títulos nobiliarios, como el del Conde de Toreno (cuyo origen es berciano), en muchos casos, han pasado a manos de familias que, a lo largo de la historia, se trasladaron a la capital de España, evidenciando una desconexión entre la tierra que generó el título y los beneficios que se han disfrutado en otras partes.

El Bierzo de hoy: la España vaciada y la lucha por el futuro

La crisis industrial de finales del siglo XX y el cierre de las minas de carbón supusieron un duro golpe para la economía de la comarca. Este declive económico ha llevado a una acelerada despoblación, convirtiendo al Bierzo en una de las zonas más afectadas por el fenómeno de la España Vaciada.

Miles de bercianos se han visto obligados a emigrar a otras provincias y países en busca de oportunidades, dejando atrás pueblos y un paisaje humano que se desvanece.

Este abandono se hace visible en la falta de infraestructuras y en la lentitud de los proyectos de desarrollo turístico. A pesar de contar con un patrimonio natural e histórico incalculable, la falta de inversión y una planificación deficiente han impedido que el turismo se consolide como un motor de crecimiento. A modo de ejemplo, el proyecto de mejora de acceso a Las Médulas ha sido largamente prometido pero no ha visto avances significativos, lo que demuestra la dificultad para convertir el potencial en realidad.

Además, el Bierzo sufre las consecuencias de la gestión forestal y de la crisis climática. Los incendios forestales son un fenómeno recurrente que devasta cada verano sus montes, afectando no solo la flora y la fauna, sino también la economía local. El reciente incendio que afectó a la zona de Las Médulas es un trágico recordatorio de la vulnerabilidad de su patrimonio natural.

Las Médulas teñidas de negro tras el fuego

Sin embargo, el Bierzo ha sabido reinventarse, aunque con enormes dificultades. Su economía actual se apoya en sectores diversos:
La agroalimentación: la Denominación de Origen Bierzo para sus vinos (especialmente la uva mencía) y otros productos como la manzana reineta, el pimiento, la castaña y la cereza, han devuelto a la agricultura su protagonismo, aunque con una población rural cada vez más envejecida.
La industria: a pesar del declive del carbón, mantiene una importante actividad en la extracción de pizarra y en el sector eólico.
El turismo: el Camino de Santiago, el enclave de Las Médulas y su patrimonio histórico-artístico (monasterios, castillos, pueblos con encanto) atraen a visitantes, pero la falta de infraestructuras y promoción adecuadas limita su potencial.

Flora, fauna y personajes ilustres

La riqueza natural del Bierzo es inmensa. Su ecosistema de transición entre la vegetación atlántica y mediterránea crea un paisaje único.

La flora típica incluye bosques de castaños (el árbol por excelencia de la comarca), robles, abedules, alcornoques, acebos, etc. Los matorrales están dominados por el brezo y el tojo, y en los valles se pueden encontrar especies de ribera como los sauces y los alamos.

Castaño milenario de Villasumil

La fauna autóctona también es notable. A pesar de los desafíos, la comarca es el hogar de especies emblemáticas como el oso pardo cantábrico y el lobo ibérico, que encuentran refugio en las zonas más remotas. Otras especies comunes incluyen el jabalí, el corzo, la perdiz, y una gran variedad de aves rapaces como el águila real y el halcón peregrino.

La rica biodiversidad es uno de los mayores valores que la comarca debe proteger.

Finalmente, el Bierzo ha contado con personajes que han luchado por su identidad y reconocimiento.

Juan Carlos Mestre, poeta y artista plástico, Premio Nacional de Poesía, es un defensor incansable de la cultura berciana.

El escritor Antonio Gamoneda, aunque nacido en Oviedo, se crio en Redes, una aldea berciana, y sus obras reflejan el paisaje y el alma de la comarca.

Pero, sin duda, una figura esencial fue Valentín García Yebra, filólogo y miembro de la Real Academia Española, que siempre llevó con orgullo sus raíces bercianas.

El filólogo leonés Valentín García Yebra. / Juan Lázaro / ICAL

El abogado y político Luis del Olmo también es un incansable promotor de su tierra natal, Ponferrada, y ha contribuido a su desarrollo cultural.

José Luis Prada: un embajador del Bierzo

Entre los personajes que han dedicado su vida a la defensa del Bierzo, destaca con luz propia José Luis Prada.

Desde el restaurante y bodega Prada a Tope en el Palacio de Canedo, se ha convertido en un embajador incansable de la cultura, la gastronomía y los productos de la comarca. Su labor ha ido mucho más allá del ámbito empresarial.

Prada es reconocido por su trabajo en la recuperación de la identidad berciana. En un momento de declive económico y cultural, se dedicó a poner en valor los productos agrícolas tradicionales, especialmente las peras y las castañas del Bierzo, así como los vinos de la variedad mencía.

Su filosofía, resumida en el lema «Prada a Tope», busca el máximo aprovechamiento de la riqueza local, promoviendo la calidad y la autenticidad.

Su activismo ha sido fundamental en la promoción de las tradiciones y la artesanía, impulsando la venta de productos locales y creando un modelo de negocio que demuestra que el Bierzo puede vivir de su propia riqueza.

Su figura se ha asociado con la resiliencia y el orgullo berciano, siendo un ejemplo de cómo la iniciativa privada puede contribuir al desarrollo sostenible y a la lucha contra la despoblación. Su legado es una muestra de que el futuro del Bierzo pasa por el reconocimiento y la puesta en valor de lo propio, a través de la pasión y el trabajo incansable.

Un futuro incierto

El futuro del Bierzo es incierto. La comarca enfrenta una dura lucha contra la despoblación, la falta de inversión y un modelo de desarrollo que, históricamente, ha extraído más de lo que ha dado. La transición ecológica, con el cierre de las centrales térmicas, ha dejado un vacío económico difícil de llenar.

Demolición de la central térmica de Anllares

Para revertir esta tendencia, se necesitaría una inversión masiva en infraestructuras turísticas (carreteras, alojamiento, promoción), un apoyo decidido a la agricultura y la industria local, y la promoción de un turismo de calidad que valore su historia, su gastronomía y su impresionante patrimonio natural.

El Botillo del Bierzo, una vez cocido y emplatado. Foto: Consejo Regulador I.G.P. Botillo del Bierzo.

Si bien los bercianos son conocidos por su resiliencia, el futuro de la comarca depende de que la riqueza que se genere en su tierra finalmente se quede en ella.

LA LEYENDA DE LAS 7 HERMANAS: LAS VÍRGENES DEL BIERZO

Cuenta la antigua leyenda del Bierzo que hace muchos, muchos años venían por el camino de Santiago de paso para Galicia en romería, siete hermanas. Venían tan cansadas y extenuadas que decidieron pararse al lado de una fuente para descansar y lavar los pies a la más pequeña, que los traía lastimados del largo camino.

Mientras la hermana mayor curaba a la pequeña, las otras decidieron asomarse para ver el camino que les esperaba. Quedaron atónitas ante aquella visión, en contraposición a los páramos y sequedales que habían dejado atrás. Tenían ante sí los paisajes más maravillosos que se pudieran soñar. Emocionadas se lanzaron al valle, corriendo y rodando, hasta que cuando se quisieron dar cuenta, estaban perdidas y ninguna veía a su compañera.

Paisaje berciano

Cuando la hermana mayor, la Guiadora, se dio cuenta, era ya tarde. Llamó a las otras, pero al no obtener respuesta decidió ir en su busca.

Dejó a la pequeña a la orilla de la fuente y se fue camino adelante llamando a sus hermanas, hasta que desesperada al no encontrarlas decidió volver a recoger a la pequeña. Pero al llegar al sitio donde la había dejado, la pequeña ya no se encontraba allí.

Desesperada, fue a contar sus penas a un viejo pastor que por allí apacentaba a su rebaño. El buen hombre le dijo que lo más conveniente sería subirse a la montaña más alta del lugar, porque quizás desde allí podría ver a sus hermanas.

Monte Cabeza de la Yegua, en los montes Aquilanos. Altitud 2141m.

Subió hasta aquel lugar, pero tampoco encontró a sus hermanas. Entonces pidió con gran devoción a Dios que se las hiciese visibles, aunque fuese nada más por un momento. El Señor la escuchó y entonces vio a la más pequeña, en un lugar llamado Valdescallos, que se estaba peinando tranquilamente. La pobrecita se había ocultado de sus hermanas retirándose a aquel apacible lugar, pensando que se habían ido por no esperarla, ya que al estar coja no podía caminar con ellas.

La hermana mayor miró otra vez y se encontró a la segunda; estaba subida en una encina y también buscaba a sus hermanas. La tercera estaba algo más lejos, subida en lo alto de una peña desde donde se dominaba el valle. La cuarta había ido a parar al norte, al pie de un rio de poco caudal, el Valdeprado, afluente del Sil. La quinta estaba en un lugar llamado Fombasallá, y la sexta al pie del antiguo Bergidum, junto al río Cúa. Todas ellas vieron a la hermana mayor, pero entre ellas no se veían.

La Guiadora las llamó, pero ellas respondieron que era mejor descansar un tiempo en un lugar tan apacible y que querían quedarse allí hasta que Dios quisiera dar testimonio de fe a los hombres del lugar. Dios les concedió su deseo y las dejó en el lugar donde estaban, para quien las encontrara les hiciera una ermita y un altar.

Santuario de la Virgen de la Peña

La Virgen de la Peña fue encontrada en una peña muy alta por unos pastores. Estos, muy contentos, bajaron la imagen al pueblo más cercano (Congosto), donde fue muy bien acogida por todos, colocándola en un altar para ella sola en la Iglesia del pueblo; pero cuando a la mañana siguiente fueron a verla, ya no estaba, y poco después la volvieron a encontrar en el mismo lugar del hallazgo. Comprendieron que la Virgen prefería aquella peña a la Iglesia del pueblo y le hicieron allí una ermita.

Ermita de la Virgen de las Nieves

Junto al arroyo de Valdeprado hallaron unos vaqueiros a la Virgen de las Nieves . Encontraron una imagen, pero no sabían a qué Virgen correspondía y cuando estaban pensando como llamarla, el campo, a pesar de ser agosto, se cubrió de nieve. En aquel lugar hicieron una ermita en su honor.

Santuario de la Virgen de las Angustias

La Virgen de las Angustias fue hallada entre unos salgueros en Cacabelos, donde se le profesa una gran devoción.

Ermita de la Virgen de los Escallos

la Virgen de los Escallos la encontraron junto a la fuente del mismo nombre y allí le hicieron una ermita; pero siempre, antes de terminarla se caía. Los aldeanos pensaron que esto ocurría porque se veía desde La Guiana, y la Virgen no quería ser vista por ninguna de sus hermanas, y por eso el pueblo le dedicó una ermita más oculta. Se dice que esta virgen es humilde y no gusta de romerías.

La ermita de Fombasallá se encuentra situada en los montes de Paradaseca
Ermita de Fombasallá

La Virgen de Fombasallá está en los montes de Paradaseca. La ermita se encuentra situada en el monte denominado «Chao de Galiana», en una campa situada a más de 1.200 metros de altitud, dentro del espacio natural de los Ancares. 

Ermita de la Virgen de la Guiana

La Virgen de la Guiana, la guiadora, fue encontrada por unos pastores en lo alto de la montaña que lleva su nombre, los pastores la bajaron para San Pedro de Montes y allí hicieron una ermita, que como ocurría con la de la Virgen de la Peña se caía nada mas construirla. Así que el abad del monasterio comprendió que la virgen quería que se le dedicase una ermita en el lugar del hallazgo.

Basílica de la Virgen de la Encina

La Virgen de la Encina, fue hallada por los caballeros del Temple cuando cortaban leña en un encinar. Le hicieron una ermita, pero al poco tiempo fue tanta la afluencia de devotos, que la ermita hubo de ser agrandada y convertida en santuario.

¡LA ENTRADA 50!

En agosto comenzó la andadura de este blog y hoy hemos llegado a esta entrada número 50. Si en su momento os agradecía los primeros 100 me gusta, tengo que agradeceros que me hayáis dejado escribir hasta aquí. Sin lectores, ya sean visitantes esporádicos o suscriptores fieles, no tendría sentido ir añadiendo contenido a un blog.

Cualquier cosa que se escribe en internet tiene la función de comunicar, que se produce sólo si hay emisor y receptor. Sin vosotros un blog no es nada, aún en el supuesto de que fuera el mejor del mundo en contenido.

Os voy a hablar de iniciativas estupendas esta vez y la suerte que han corrido.

Hace años existía un foro que se llamaba FOROBIERZO. Cuando entré en él, como berciana, para aprender más sobre mi tierra, era muy dinámico. Tenía secciones sobre el Bierzo y sobre temas generales. Era un lugar de encuentro donde nunca hubo ningún conflicto entre los foreros. En él aprendí mucho, se aportaba cultura y acercaba a las personas. Tengo en mi Facebook buenos amigos que conocí allí.

Último post

Alguna fotografía y aporte sobre mi tierra hice. Mi punto fuerte es, sin embargo, la parte general, hablar de todo un poco. Como las conversaciones en las que se empieza hablando de algo y se va cambiando de tema hasta que acaban en algo sin conexión con el inicio. En esa sección de temas generales escribí tanto que acabé siendo la máxima posteadora, con más de 1400 aportes.

Con las reflexiones e investigaciones que dejé allí, se podría haber hecho un libro. Pero una no guarda nada cuando cree que ese foro tan positivo va a existir siempre.

Un día desapareció de la red, ningún rastro. Queda un grupo de Facebook abandonado desde 2012, su último post. Solamente sé que se financiaba con la publicidad y es posible que le fallara esa financiación.

Lo he echado de menos muchas veces. No acabo de entender que algo muy bien gestionado se vaya a pique… mientras conozco algún foro, de otras temáticas, administrado cara a los usuarios de forma nefasta, y que continúa en marcha, fuerte. Será el marketing, que poco tiene que ver con la calidad final.

Hay otra iniciativa muy hermosa también. Una red llamada BLOGUEROS MAYORES Y SIMPATIZANTES, que creó hace muchos años El Viejo Pescador. Un lugar en esta gran red para que personas de más de 60 años abrieran su blog y tomarán contacto con la tecnología, la informática. Unir a los mayores y con esto estimular, dejar la soledad. La red se ideó como cerrada a sus miembros y con blogueros de todo el mundo, sólo poder entenderse en español.

Tuvo su época de oro, con muchos blogueros aportando actividad de todo tipo: grupos, debates, etc. Recuerdo que la periodista Maruja Torres escribió una columna sobre esto.

https://elpais.com/diario/2010/02/21/eps/1266737207_850215.html

Tengo un blog dentro, porque antes colaboraba con una fundación dedicada a los mayores, y el lugar agoniza. Lleno de blogs inactivos y con casi nadie escribiendo. Un grupo de Facebook del mismo nombre intenta revivirlo y tiene 141 miembros, con los millones de personas mayores de 60 años de habla española que hay en el mundo. Yo soy miembro también aunque soy más joven. Cierto es que mantener cerrada la red limita mucho la difusión de los blogs y acabamos abriendolos donde nos pueda leer cualquiera. Vinculé este blog a aquel y nadie ha entrado a ver nada de este lugar desde allí. No sé cuánto más seguirá en pie esa red.

Grupo de Facebook

¿Qué es el éxito? Porque para mí estas iniciativas han sido un éxito y poco ha cambiado para que no lo sean, aunque si el éxito se mide por cantidad, que es el criterio más usado (y por eso donde abrimos algo nos da estadísticas para que veamos cómo va ese volumen de movimientos), han fracasado.

Ahí estamos nosotros, leyendonos unos a otros, apoyándonos, reblogueando y dando a conocer otros blogs. Muchas gracias por estar, por haberme permitido escribir esta entrada número 50.

Seguimos avanzando…

EL BIERZO Y LOS BERCIANOS

El Bierzo, tierra que me vio nacer, es una comarca que se encuentra en la provincia de León (España), de valles, ríos y montañas, de gentes nobles. Está al lado de Galicia y Asturias. Los bercianos somos aproximadamente unos 135.000 y muchos vivimos fuera de nuestra comarca, que en el siglo XIX fue provincia. Todos estamos enamorados de nuestra comarca, que al desaparecer la minería del carbón, es de la España que se está despoblando.

El Bierzo se despuebla

Su subsuelo rico en minerales ya se explotaba cuando los romanos llegaron a él. Una de nuestras bellezas son las Médulas, resultado de aquella explotación.

Wolframio, carbón… minas que han dado muchos beneficios económicos que se llevaron a otras regiones. No se ha hecho una industrialización que diera puestos de trabajo.

Es también una zona de cultivos de alta calidad, como los viñedos y los vinos de denominación de origen Bierzo. Pimientos, castañas, manzanas, peras, patatas, berzas, etc. Famoso también por la calidad de su carne y embutidos, destacando el botillo, nuestro manjar típico.

Ideal para hacer senderismo y deportes de montaña, para descubrir castros, pinturas rupestres, una antigua herrería movida por agua como la de Compludo, el monasterio de Carracedo, ciudades llenas de monumentos como Villafranca del Bierzo, la capital actual Ponferrada, antigua y moderna al mismo tiempo. Pueblos típicos con calzadas y paredes de piedra, balcones de madera y tejados de pizarra, Peñalva de Santiago. La historia de San Genadio y el valle del Silencio.

En cada pueblecito al menos un mesón, para comer mucho, sabroso, barato y típico. El café de puchero.

La república independiente del Bierzo – El País

Está bellísima tierra echa al mundo personas de las que nos sentimos muy orgullosos. Aunque todos los bercianos somos algo especiales.

Gente del Bierzo – Diario de León

Los bercianos más conocidos de la actualidad:

Lidia Valentin

Amancio Prada

Luis del Olmo

Leo Harlem

José Manuel Parada

Mónica Domínguez

Alfonso Rojo

Roberto Enriquez

En esta página encontraréis un listado de Escritores Bercianos

Debate literario