Ecos de la red: conviviendo con el spam en el blog

Como muchos sabéis, este espacio nació con la intención de compartir lecturas, reflexiones y proyectos personales, manteniendo un punto de encuentro tranquilo con quienes os acercáis a leer.

Sin embargo, administrar un sitio web en WordPress implica convivir de vez en cuando con esa cara tan habitual (y un poco molesta) de Internet: el spam automatizado.

​Hace unos días recibí esta notificación por tercera vez en el panel de control del blog:

Se trata de un intento de registro automático procedente de un BOT con un correo de dominio ruso (mail.ru) y una IP localizada en Bielorrusia.

Este tipo de programas recorren miles de páginas web a diario probando formularios y buscando grietas por donde colar enlaces publicitarios o tráfico basura.

No es la primera vez de estas cosas, sí que repita el mismo bot.

Por suerte, NO ES MÁS QUE RUIDO DE FONDO. No hay ningún problema de seguridad ni nada de lo que preocuparse, pero sirve como un buen recordatorio de lo importante que es mantener ciertos ajustes activos en la trastienda de la web para que el espacio siga siendo solo lo que tiene que ser: un lugar de lectura y conversación real.

Vamos a activar un programa anti spam para que no me lleguen a mí.

Seguid conmigo que ESTO ES INOFENSIVO para los seguidores y lectores esporádicos.