DÍA DE LOS SANTOS, DÍA DE LOS DIFUNTOS… DESDE HOY DIFERENTES

Las costumbres españolas las sabemos todos: Ir a limpiar la tumba de los familiares y poner flores. Antes las flores eran siempre naturales, los cementerios se llenaban de belleza y buen olor. Los bazares chinos han contribuido a que se sustituyan por flores artificiales, porque duran todo el año medianamente decentes y cuestan menos dinero. De los residuos orgánicos a los plásticos, que duran tras ser cambiadas y contaminan. Otra costumbre española es encender una vela o velón en nuestra casa estos días, para dar luz y progreso a nuestros familiares.

En mi familia se arreglan los nichos unos días antes, en más soledad, para hablar con los difuntos tranquilamente. Yo me fumo unos cigarrillos sentada en un banco, mirando el mármol. El día de los Santos no voy, las aglomeraciones de gente no me gustan. En casa enciendo un velón que dure varios días, porque no tengo claro que noche es la de estar encendido. Entre el importado Halloween, la noche anterior al día 1, y que realmente el día de los Difuntos es el 2, yo pienso que la luz ha de entrar a ese día. Durando todos días y acierto seguro.

Un año estaba de mudanza por estos días y no encendí el velón. Ni me acordé y al día siguiente me levanté fatal, toda la noche había estado soñando con muertos. Muchos sueños, muertos desconocidos y todo desagradable. ¡Vaya que si me acuerdo!, no fallo en ponerlo ningún año. Ya es bastante vivir lo que va surgiendo, bueno y malo, como para soñar tan feo.

Habíamos arreglado hace días el nicho, con sus flores. No imaginábamos que el día 1 fallecería la abuela. Con enfermedad de Alzheimer hace años, una grave infección que se hizo septicemia se la ha llevado en un breve ingreso hospitalario. Hoy, día de difuntos, el funeral y la incineración. Cancelamos ir a una cena espectáculo basada en el día de los Muertos de México, que ahora mismo estará empezando. Mañana el entierro en ese nicho que habíamos arreglado sin esperar lo que se acercaba.

El mundo globalizado celebra muchas costumbres a la vez. Nuestra forma española tradicional es la más austera y triste. Cuando un familiar fallece justo en estos días, aunque seamos creyentes y pensemos que, si hay un infierno, está en esta vida, es cuando una se para a pensar.

Me sale la seriedad del norte, que llevo dentro, y prefiero el respeto silencioso de nuestra costumbre en concreto. El velón ha estado y está encendido. Estos días de Santos y Muertos no volverán a ser lo mismo, porque este año han adquirido un significado profundo, han sido lo que realmente conmemoran.

Son días de rememorar el pasado. Este año ha tocado vivirlos en el presente. Hace 3 días dije que se iría el día 1. Hace un rato, sentada en el sofá, he visto asomarse una sombra redonda de color gris claro, sin rostro, por la puerta del salón, desde la oscuridad del pasillo. Cosas de tener una espiritualidad muy grande y ser nieta del animero del pueblo, ver un poquito más allá alguna vez. La muerte no es el final de todo, hay más…

Halloween tiene origen celta, el Día de los Muertos origen precolombino. EL ORIGEN DE HALLOWEEN

Esperad en esa dimensión, seguro algún día nos volveremos a ver

Para cuidarse en el duelo es mejor con ayuda VIVIR LA PÉRDIDA , ACOMPAÑAMIENTO EN EL DUELO

HISTORIAS DE MI FAMILIA PATERNA CONTADAS EN LA NOCHE

A estas horas en que debería estar durmiendo me vienen a la mente antiguas historias que contaba mi difunto padre. Historias reales de hace muchos años.

LA PATENTE

En los pueblos de la Mancha había una costumbre. Si un joven se echaba una novia de un pueblo diferente tenía que pagar a los muchachos del pueblo de la chica «la patente» como compensación. Con ese dinero se iban de vinos. Y mi bisabuelo se echó una novia del pueblo de al lado. Iba a visitar andando a su novia y en aquella época siempre se solía llevar una cachaba. A medio camino entre los dos lugares salieron a su encuentro un grupo de jóvenes que le insultaron y pidieron la patente. Mi bisabuelo debía ser un rebelde, no le gustaba que le obligaran a hacer nada y si le hubieran dicho de ir a tomar algo a la bodega bien, pero con mala educación y exigencias no estaba de acuerdo con la costumbre. El pensaba que si le había gustado más a su novia que los casaderos de su propio pueblo era su mérito, no un dinero que dar. Cuando tuvo cerca al grupo de chavales empezó a darles garrotazos gritando «tomad la patente bien calientes». Fue tal su bravura que salieron todos corriendo y le apodaron «el tío Salidando» por los palos que salió dando. Nunca más le dijo nada ninguno del pueblo de al lado y se casó con mi bisabuela sin pagar ninguna patente.

EL ANIMERO

Mi abuelo según decían había nacido con zurrón, algo que hacía especial al bebé que le ocurría. De adulto sabía todos los oficios necesarios para la agricultura y ganadería, desde hacer el mejor queso del pueblo a segar con dos hoces a la vez, una en cada mano, porque era ambidiestro. También era el «animero» del pueblo: Cuando hacía poco de un fallecimiento y la familia tenía algún tipo de problema extraño acudían a el, que se comunicaba con el muerto y si había dejado algo por hacer o quería una misa, lo que fuera que tenía incómodo al finado la familia lo hacía y se acababa el problema. Una vez había un rumor generalizado de que por las noches recorría el pueblo «la fantasma». Era blanca, eso decían los que la habían visto, y nadie salía de noche porque tenían mucho miedo. Mi abuelo se ofreció a solucionarlo. Pensaba que algún cachondo estaba asustando con algún trapo blanco y pensaba llevarle a casa de sus padres cogido de la oreja. Salió de noche, paseó por todas partes hasta que a lo lejos, en el cementerio, vio algo blanco. Y se dirigió a allí sigiloso para pillar por sorpresa a quien fuera. Su sorpresa fue que era un caballo blanco de un vecino. Lo cogió y se lo llevó al corral de su casa. Al día siguiente iba diciendo: No veréis más a la fantasma, está atada en mi corral. Nadie lo entendía hasta que le dijo al dueño: Ven a por tu caballo a mi casa y enciérralo mejor, que todas las noches se te escapa y es la fantasma que asusta a todos.

EL MILAGRO

Había en la casa de mi abuelo un arcón de madera lleno de ropa. Entre la ropa estaba guardada una pistola cargada, antigua, de un solo tiro. Un día en que nadie estaba en la casa se disparó accidentalmente. Se produjo un incendio del contenido, la ropa, y el arcón se quemó entero. Era más que suficiente para que ardiera la casa. Al mirar el contenido del arcón todo estaba carbonizado, excepto el bolsillo entero de una camisa, completamente perfecto, igual que la estampa de la Virgen del Cármen que tenía dentro. Desde entonces ese milagro ha sido de una gran influencia en mi familia, mi padre siempre tuvo un cuadro de esta virgen en la cabecera de la cama.